Hallel (Salmos 113 – 118)

SALMO 113

(1) ¡Aleluya! ¡Alabad, oh siervos del Eterno, alabad el Nombre del Eterno! (2) Bendito sea el Nombre del Eterno, desde ahora y hasta la eternidad. (3) Desde la salida del sol hasta su puesta será alabado el Nombre del Eterno. (4) El Eterno está por encima de todas las naciones. Su gloria esta sobre los cielos. (5) ¿Quién es como el Eterno nuestro Dios, que esta entronizado en lo alto, (6) que mira desde el cielo a la tierra? (7) ¿Quién levanta a los pobres del polvo, y al necesitado del muladar, (8) para que pueda ponerlo al lado de príncipes, con los príncipes de su pueblo? (9) ¿Quién hace sentarse a la mujer estéril en medio de familia, como gozosa madre de hijos? ¡Aleluya!

LOS SALMOS 114

(1) Cuando Israel salió de Egipto la casa de Jacob de un pueblo de lengua extraña. (2) Judá fue Su Santuario, e Israel Su dominio. (3) El mar lo vio y huyó. Retrocedió el Jordán. (4) Saltaron las montañas como carnero, y las colinas como corderos. (5) ¿Qué te duele, oh mar que huyes? ¿Y a ti Jordán, que retrocedes? (6) ¿Y a ti montañas, que saltan como carneros? ¿Y a ti colinas (que brincáis) como corderos? (7) ¡Tiembla, oh tierra, ante la Presencia del Dios de Jacob, (8) que transformó la roca en un estanque de agua, al pedernal en una fuente de aguas!

LOS SALMOS 115

(1) ¡No a nosotros, oh Eterno, no a nosotros, sino a Tu Nombre concede gloria, por Tu misericordia, y por Tu verdad! (2) ¿Por qué han de decir las naciones: “¿Dónde está ahora Dios de ellos?”. (3) Mas nuestro Dios está en los cielos, y han hecho cuanto quiso. (4) (En cambio) los ídolos de ellos son plata y de oro, obra de manos de hombres. (5) Tienen boca pero no hablan. Ojos tienen, pero no ven. (6) Tienen oídos, pero no oyen. Narices tienen, pero no huelen. (7) Tienen manos, pero no palpan. Pies tienen, pero no caminan. Ni tampoco hablan con sus gargantas. (8) Quienes los hacen serán como ellos. Sí, cada uno que confía en ellos. (9) ¡Oh Israel, confía en el Eterno! Él es (verdadero) auxiliador y escudo. (10) ¡Oh casa de Aarón, confía en el Eterno! Él ayuda y ampara. (11) Vosotros que teméis al Eterno, confiad en el Eterno. Él es (verdadero) asistente y protector. (12) El Eterno nos ha tenido presente. Bendecirá a la casa de Israel. Bendecirá a la casa de Aarón. (13) Bendecirá a los que temen al Eterno, tanto los humildes como los encumbrados. (14) El Eterno os incrementa cada vez más, a vosotros y a vuestros hijos. (15) Bendecid al Eterno, que hizo el cielo y la tierra. (16) Los cielos, son los cielos del Eterno, pero la tierra la dio a los hijos de hombre. (17) Los muertos no alaban al Eterno, ni nadie que baja a la región del silencio. (18) Pero nosotros bendeciremos al Eterno, desde ahora hasta la eternidad. ¡Aleluya!

SALMOS 116

(1) Me complace que el Eterno escuche mi voz y mis súplicas, (2) porque inclinó Su oído hacia mí. Por lo tanto Le llamaré todos mis días. (3) Me rodearon las cuerdas de la muerte, y me atenazaron las apreturas del sheol. Encontré penurias y tristeza (por doquier), (4) e invoqué el Nombre del Eterno: “¡Oh Eterno, te ruego que me libres! (5) Lleno de gracia y de justicia es el Eterno. Sí, nuestro Dios es compasivo. (6) El Eterno preserva a los simples. Yo era humilde, y Él me salvó. (7) Vuelve, oh alma mía, a tu descanso, porque el Eterno se ha comportado bondadoso contigo. (8) Porque Tú libraste mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, y mis pies de los tropezones. (9) Yo andaré ante el Eterno en la tierra de los vivos. (10) Yo confiaba aun cuando decía: “Estoy muy afligido”. (11) Decía en mi apresuramiento. “Todos los hombres son mentirosos”. (12) ¿Cómo podré retribuir al Eterno todas las bondades que tuvo para conmigo? (13) Alzaré la copa de la salvación y llamaré el Nombre del Eterno. (14) Cumpliré mis votos al Eterno, ante la presencia de todo Su pueblo. (15) Preciosa ante la vista del Eterno es la muerte de Sus piadosos fieles. (16) Te lo ruego, oh Eterno, porque soy tu siervo. Soy Tu siervo, el hijo de tu sierva. Tú aflojaste mis ligaduras. (17) Te ofreceré el sacrificio de la alabanza, e invocaré el nombre del Eterno. (18) Cumpliré mis votos al Eterno. Sí, ante la presencia de todo  Su pueblo, (19) en los atrios de la Casa del Eterno, en medio de ti, oh Jerusalén. ¡Aleluya!

SALMOS 117

(1) Alabad al Eterno, todas las naciones. Alabadle, todos los pueblos, (2) porque Su misericordia es grande para con nosotros, y la verdad del Eterno perdura para siempre. ¡Aleluya!

SALMOS 118

(1) Agradeced al Eterno, porque Él es bueno y Su misericordia perdura para siempre. (2)Diga pues Israel ahora que Su misericordia perdura para siempre. (3) Diga ahora la casa de Aarón que Su misericordia perdura para siempre. (4) Digan ahora a los que temen al Eterno que Su misericordia perdura para siempre, (5) Desde mis apreturas invoqué al Eterno. Él me respondió poniéndome en libertad. (6) El Eterno es para mí. No temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre? (7) El Eterno es para mí como mi auxiliador, por lo que miraré (triunfante) a los que me odian. (8) Es mejor refugiarse en el Eterno que confiar en el hombre. (9) Es mejor refugiarse en el Eterno que confiar en príncipes. (10) Todas las naciones me rodean. Verdaderamente en el Nombre del Eterno yo las cortaré. (11) me rodean, sí, me rodean. Verdaderamente en el nombre del Eterno yo las cortaré. (12) Me rodean como abejas. Son apagadas como fuego de espinos. (13) Tú me acometiste para que yo cayera, pero el Eterno me ayudó. (14) El Eterno es mi fortaleza y (motivo de mí) cántico. Se ha tornado en mi salvación. (15) La voz del regocijo y de la salvación está en las tiendas de los justos. La diestra del Eterno actúa valerosamente. (16) La diestra del Eterno es exaltada. La diestra del Eterno actúa valerosamente. (17) Yo no moriré sino que viviré y referiré las obras del Eterno. (18) El Eterno me ha castigado duramente, pero no me ha entregado a la muerte. (19) Ábreme los portones de la justicia, que yo entraré por ellos y alabaré al Eterno. (20) Este es el portón del Eterno. Los justos entrarán por él. (21) Yo Te alabaré, porque Tú me has respondido, y te has tornado en mi salvación. (22) La  piedra que rechazaron los constructores ha venido a ser la piedra fundamental. (23) Esto es obra del Eterno. Prodigioso es ante nuestros ojos. (24) Éste es el día (en) que ha hecho (maravillas) el Eterno. Nos regocijaremos en él. (25) Te rogamos, oh Eterno, que nos salves ahora. Te rogamos, oh Eterno, que nos hagas prosperar ahora. (26) Bendito sea el que viene en el nombre del Eterno. Os bendecimos desde la Casa del Eterno. (27) El Eterno es Dios, y nos ha dado a luz. Ordenad la procesión festiva con ramas, hasta los cuernos del altar. (28) Tú eres mi Dios, y te agradeceré. Tú eres mi Dios, y Te agradeceré. Tú eres mi Dios. Yo Te exaltaré. (29) Alabad al Eterno, porque es benevolente y Su misericordia perdura para siempre.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/Hallel

https://en.wikipedia.org/wiki/Shemini_Atzeret

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