¿Es Efraín para Mí un hijo querido?

(…) He oído atentamente a Efraín que se lamentaba: “Me has castigado y fui castigado como novillo no acostumbrado al yugo. Vuélveme y me volveré a ti, porque Tú eres el Eterno mi Dios. (19) Ciertamente después de volverme me arrepentí, y después de ser instruido me herí el muslo. Me avergoncé y aun quedé confuso porque llevaba al oprobio de mi juventud”.

(20) ¿Es Efraín para Mí un hijo querido? ¿Es un niño mimado? Porque cuando hablo de él verdaderamente le recuerdo y mi corazón le ansía. De seguro tendré misericordia de él, dice el Eterno.

Jeremías 31

(1) En aquel tiempo, dice el Eterno, Yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán mi pueblo. (2) Así dice el Eterno: El pueblo que quedo vivo de la espada ha hallado gracia en el desierto, es decir Israel, al que hago descansar. (3) Desde lejos se me apareció el Eterno”. “Sí, te he amado con amor eterno”. Por tanto, te he traído con afecto. (4) Otra vez te edificaré y serás construida, oh virgen de Israel. Otra vez serás adornada con tus tamboriles y saldrás a las danzas de los que se regocijan. (5) Nuevamente plantarás viñedos sobre las montañas de Samaria. Los labradores plantarán y dispondrán de su fruto.

(6) Por cuanto habrá un día en que los centinelas llamen desde el monte Efraín: “Levantáos y subamos a Sión, al Eterno nuestro Dios”. (7) Porque así dice el Eterno: Canta con alegría por Jacob, y grita a la cabeza de las naciones. Proclamad, alabad y decid: “Oh Eterno, salva a Tu pueblo, el resto de Israel”. (8)  He aquí que los traeré del país del norte, los reuniré desde los confines más remotos de la tierra así como a los ciegos y a los rengos, a la mujer embarazada a a la que da luz. (9) Vendrán llorando y suplicando pero Yo los conduciré. Les haré ir junto a corrientes de aguas, por caminos rectos en los que no tropezarán, porque Me he tornado un padre para Israel y Efraín es Mi primogénito. (10) Escuchad la palabra del Eterno, oh naciones, declaradla en las islas lejanas y decid: “El que esparció a Israel lo recogerá y lo guardará como un pastor a un rebaño”. (11) El Eterno ha rescatado a Jacob, librándolo de la mano del que es más fuerte que él. (12) Vendrán y cantarán en la altura de Sión y fluirán como un río hacia la bondad del Eterno, al trigo, al vino, al aceite y al mozo del rebaño y de la vacada. Su alma será como un huerto regado y nunca más tendrán dolor. (13) Entonces la virgen se regocijará en la danza con los jóvenes  y los ancianos juntos porque tornaré su duelo en alegría y los consolaré, los alegraré después de su dolor.

(14) Y saciaré el alma de los sacerdotes con grosuras, y Mi pueblo se satisfará con Mi benevolencia, dice el Eterno.

(15) Así dice el Eterno: Se oye una voz en Rama, lamentaciones y amargo llanto. Es Raquel (Rajel) que llora por sus hijos y se niega a ser consolada por la pérdida de sus hijos porque ya no existen. (16) Así dice el Eterno: Que tu voz cese de llorar, quita las lágrimas de tus ojos porque tu trabajo será recompensado, dice el Eterno y vendrán de la tierra del enemigo.

(17) hay esperanza para tu futuro, dice el Eterno y tus hijos volverán a su propia tierra. (18) He oído atentamente a Efraín que se lamentaba: “Me has castigado y fui castigado como novillo no acostumbrado al yugo. Vuélveme y me volveré a ti, porque Tú eres el Eterno mi Dios. (19) Ciertamente después de volverme me arrepentí, y después de ser instruido me herí el muslo. Me avergoncé y aun quedé confuso porque llevaba al oprobio de mi juventud”.

(20) ¿Es Efraín para Mí un hijo querido? ¿Es un niño mimado? Porque cuando hablo de él verdaderamente le recuerdo y mi corazón le ansía. De seguro tendré misericordia de él, dice el Eterno. (21) Ponte jalones, hazte poste de guía. Pon tu corazón hacia el camino, el camino por el cual te fuiste. Retorna, oh virgen de Israel. Retorna  a estas tus ciudades. (22) ¿Hasta cuándo andarás de aquí para allá, oh hija descarriada? Porque el Eterno ha creado algo nuevo en la tierra: una mujer cortejará a un hombre. (23) Así dice el Eterno de los Ejércitos, el Dios de Israel: Otra vez emplearán estas palabras en la tierra de Judá y en sus ciudades cuando los hagan volver de su  cautiverio: “Bendígate el Eterno, oh morada de justicia, oh monte de santidad”. (24) Y vivirán allí juntas Judá y todas sus ciudades: los labradores y los que salen con rebaños, (25) porque Yo he saciado el alma sedienta y he consolado a cada alma doliente.

(26) En eso desperté y observé alrededor aunque mi sueño había sido tranquilo. (27) He aquí que vienen días, dice el Eterno en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá con la simiente del hombre, y con la simiente de la bestia. (28) Y ocurrirá que así como Yo velaba sobre ellos para construir y plantar, dice el Eterno.  (29) En esos días, no dirán más: “Los padres comieron uvas en agraz y los hijos sufren dentera”, (30) sino que cada cual morirá por su propia iniquidad. (31) He aquí que vendrán días, dice el Eterno en que haré un nuevo pacto con la casa de Israel y la casa de Judá, (32) no conforme al Pacto que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, pacto que quebrantaron aunque Yo era Señor sobre ellos, dice el Eterno, (33) sino que éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de esos días, dice el Eterno: Pondré Mi ley en sus entrañas, y en su corazón la escribiré; seré su Dios y ellos serán Mi pueblo,

 (34) y cada cual no enseñará más a su prójimo y cada hombre a su hermano, diciendo: “Conoced al Eterno” porque todos Me conocerán, desde el más insignificante de ellos hasta el más grande, dice el Eterno, porque perdonaré su iniquidad y no Me acordaré más de su pecado. (35) Así dice el Eterno, que da el sol por luz durante el día, y las ordenanzas de la luna y las estrellas por luz de la noche, que agita el mar para que rujan sus olas y cuyo Nombre es Eterno de los Ejércitos:

(36) si estas ordenanzas se aparten de ante Mí, dice el Eterno, también cesará la primogenitura de Israel, la cual dejará de ser nación ante Mí para siempre.

(37) Así dice el Eterno: Si en lo alto, el cielo pueda ser medido y las fundaciones de la tierra exploradas abajo, Yo arrojaré toda la descendencia de Israel por todo lo que han hecho, dice el Eterno. (38) He aquí vienen días dice el Eterno en que la ciudad será edificada al Eterno desde la torre de Jananel hasta el portal de la esquina. (39) Y la línea de medición saldrá derecho hasta la colina Gareb (Garev), y doblará hasta Goa (Goá). (40) Y todo el valle de los cadáveres, de las cenizas y todos los campos hasta el arroyo Cidrón (Kidrón) hasta la esquina del portal de los caballos hacia el oriente serán santos para el Eterno. Esa zona nunca más será devastada ni destruida.

Reflexión:

¿Quién libera a Israel del que es más fuerte que el?

(11) El Eterno ha rescatado a Jacob, librándolo de la mano del que es más fuerte que él.

¿Qué tenemos que proclamar?

“Oh Eterno, salva a Tu pueblo, el resto de Israel”.

(7) Porque así dice el Eterno: Canta con alegría por Jacob, y grita a la cabeza de las naciones. Proclamad, alabad y decid: “Oh Eterno, salva a Tu pueblo, el resto de Israel”

¿Que tenemos que proclamar a las naciones?

(10) Escuchad la palabra del Eterno, oh naciones, declaradla en las islas lejanas y decid: “El que esparció a Israel lo recogerá y lo guardará como un pastor a un rebaño”.

¿Cuál seria el mensaje para el resto de Israel, esparcida entre las naciones?

(21) Ponte jalones, hazte poste de guía. Pon tu corazón hacia el camino, el camino por el cual te fuiste. Retorna, oh virgen de Israel. Retorna  a estas tus ciudades.

¿El Nuevo Pacto es con Israel? ¿El Nuevo Pacto es con las naciones? ¿El Nuevo Pacto es para Israel y las naciones? 

(31) He aquí que vendrán días, dice el Eterno en que haré un nuevo pacto con la casa de Israel y la casa de Judá, (32) no conforme al Pacto que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, pacto que quebrantaron aunque Yo era Señor sobre ellos, dice el Eterno, (33) sino que éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de esos días, dice el Eterno: Pondré Mi ley en sus entrañas, y en su corazón la escribiré; seré su Dios y ellos serán Mi pueblo,

¿Quien nos da la luz del día, ordena la luna y las estrellas, hace rugir las olas del mar? ¿Cual es Su nombre?

(35) Así dice el Eterno, que da el sol por luz durante el día, y las ordenanzas de la luna y las estrellas por luz de la noche, que agita el mar para que rujan sus olas y cuyo Nombre es Eterno de los Ejércitos (…)

¿Cómo se conoceremos que tienes misericordia de Israel y cumplirás Tu promesa?

(35) Así dice el Eterno, que da el sol por luz durante el día, y las ordenanzas de la luna y las estrellas por luz de la noche, que agita el mar para que rujan sus olas y cuyo Nombre es Eterno de los Ejércitos: (36) si estas ordenanzas se aparten de ante Mí, dice el Eterno, también cesará la primogenitura de Israel, la cual dejará de ser nación ante Mí para siempre.

(37) Así dice el Eterno: Si en lo alto, el cielo pueda ser medido y las fundaciones de la tierra exploradas abajo, Yo arrojaré toda la descendencia de Israel por todo lo que han hecho, dice el Eterno. (38) He aquí vienen días dice el Eterno en que la ciudad será edificada al Eterno desde la torre de Jananel hasta el portal de la esquina. (39) Y la línea de medición saldrá derecho hasta la colina Gareb (Garev), y doblará hasta Goa (Goá). (40) Y todo el valle de los cadáveres, de las cenizas y todos los campos hasta el arroyo Cidrón (Kidrón) hasta la esquina del portal de los caballos hacia el oriente serán santos para el Eterno. Esa zona nunca más será devastada ni destruida.

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