LOS SALMOS 66 – 68

66 (1)Para el director de coro. Cántico. Salmo. ¡Aclame a Dios toda la tierra! (2) Cantad alabanzas a la gloria de Su nombre. Haced gloriosa Su alabanza. (3) Decid a Dios:” ¡Qué tremenda es Tu obra! Por la grandeza de Tu poder Tus enemigos se dispersarán ante Ti. (4) Toda la tierra Te adora y Te cantará alabanzas. Cantarán alabanzas a Tu Nombre”. Selá. (5) Venid, y mirad las obras De Dios. Es terrible en Su acción para con los hijos de los hombres. (6) Convirtió el mar en tierra seca. Fueron por el río a pie. ¡Alborocémonos en Él! (7) Su poder domina para siempre. Sus ojos vigilan a las naciones. No se vanaglorien los rebeldes. Selá. (8) Bendecid a nuestro Dios, oh pueblos, y haced que la voz de Su alabanza sea oída. (9) Él dio vida a nuestra alma, y no tolera que nuestro pie sea movido. (10) Porque Tú, oh Dios, nos has sometido a prueba. Nos refinaste como se refina la plata. (11)Nos metiste en la red. Ceñiste nuestros lomos. (12) Hiciste subir hombres sobre nuestras cabezas. Pasamos por el fuego y por el agua. Pero Tú nos sacaste a la abundancia. (13) Vendré a Tu casa con holocausto y cumpliré los votos que Te hice, (14) que profirieron mis labios y pronunció mi boca cuando estaba en angustia. (15) Te ofreceré holocausto de animales cebados, con el dulce incienso de carneros. Te santificaré bueyes y machos cabríos. Selá. (16) Venid y escuchad todos los que temen a Dios, porque yo declararé lo que Él hizo por mi alma. (17) Clamé a Él con mi boca, y ensalzado fue con mi lengua. (18) Si yo hubiese albergado iniquidad en mi corazón, el Señor no me habría escuchado. (19) Pero ciertamente Dios me escucho. Atendió la voz de mi plegaria. (20) Bendito sea Dios, que no desecho mi plegaria, ni apartó Su piedad de mí.

67 (1) Para el director del coro, con instrumentos de cuerdas. Salmo. Cántico. (2) Tenga Dios piedad de nosotros, y bendigamos. Resplandezca Su rostro hacia nosotros, Selá, (3) para que Tu camino sea conocido sobre la tierra, y Tu salvación entre las naciones. (4) Alábente los pueblos. oh Dios. Alábente los pueblos, todos ellos. (5) Regocíjense las naciones y entonen cánticos de alborozo. Porque Tú juzgarás a los pueblos con equidad, y conducirás a las naciones sobre la tierra. Selá. (6) Alábente pueblos. oh Dios. alábente los pueblos, todos ellos. (7) La tierra ha brindado su fruto. Bendíganos Dios, nuestro propio Dios. (8)Bendigamos Dios, y témanle todos los confines de la tierra.

68 (1)Para el director del coro. salmo de David. Cántico. (2) Levántese Dios, dispérsense Sus enemigos y huyan ante Él los que Le odian. (3) Como se esfuma el humo, así que se esfumen ellos. Como la cera que deslíe ante el fuego, así perezca el impío ante la Presencia de Dios, (4) mas regocíjense los justos y sean exaltados ante Dios. Sí, alégrense con júbilo. (5) Cantad a Dios, cantad alabanzas a Su Nombre. Exaltad al que cabalga sobre los cielos, cuyo Nombre es el Eterno, y enaltecedle ante Él. (6) Padre de los huérfanos, y juez de las viudas es Dios en Su santa morada. (7) Dios hace que el solitario viva en una casa, y libra a los prisioneros dándoles prosperidad. Los rebeldes habitan en la tierra seca. (8) Oh Dios, cuando ibas delante de Tu pueblo, cuando marchabas por el desierto, Selá, (9) la tierra temblaba y los cielos se inclinaban ante la presencia de Dios. Hasta el Sinaí temblaba ante la presencia de Dios, el Dios de Israel. (10) Una lluvia de bendiciones derramaste, oh Dios. Cuando Tu herencia estaba cansada, Tú la reanimabas. (11) Tu rebaño se estableció allí y Tú preparaste Tu bondad para los humildes, oh Dios. (12) El Señor da la palabra. Las mujeres que proclaman las noticias son un gran ejercito. (13) Huyen precipitadamente reyes de ejércitos, y la que se queda en casa reparte los despojos. (14) Cuando os acostáis entre los rediles, las alas de la paloma están cubiertas de plata, y sus plumas brillan como el oro. (15) Cuando el Todopoderoso dispersa reyes allí, cae nieve en el Salmón (Tzalmón). (16) Una montaña de Dios es la montaña de Basan (Bashán). Una montaña de picos es la montaña de Basán. (17) ¿Por qué miráis de reojo, oh montaña de picos, a la montaña que Dios escogió por morada Suya? Sí, el Eterno vivirá allí para siempre. (18) Los carros de Dios son miríadas, millares, millares sobre millares. el Señor es entre ellos, como en el Sinaí, en santidad (19) Ascendiste alto. Llevaste cautivos al cautiverio. Recibiste presentes de hombres. Sí, también entre los rebeldes, para que Dios el Eterno morara allí. (20) Bendito sea el Señor, día a día, que sobrelleva nuestra carga. Es el Dios de nuestra salvación. Selá. (21) Dios es para nosotros un Dios de libertad. Y a Dios el Señor pertenece lo relativo a la muerte. (22) Ciertamente Dios herirá la cabeza de Sus enemigos, la mollera cabelluda del que insiste en sus pecados. (23) El Señor dijo: “Los haré volver de Basan. Los haré volver de las profundidades del mar, (24) para que tu pie pueda vadear la sangre y la lengua de tus perros tengan su porción de tus enemigos”. (25) Se han visto tus caminos, oh Dios, los caminos de mi Dios, mi Rey, en santidad. (26) Los cantares van delante y detrás de ellos los tañedores, en medio de doncellas que tocan panderos: (27) “Bendecid a Dios todas las congregaciones. (Bendecid) al Señor, vosotros que sois de la fuente de Israel”, (28) Allí está Benjamín (Bin´yamín), el más joven que los gobierna. Los príncipes de Judá forman su consejo. Y los príncipes de Zabulón (Z´vulun) y los príncipes de Neftalí (Naftalí). (29) Tu Dios ha ordenado tu fuerza. Sé fuerte, Oh Dios, Tú que has trabajado por nosotros. (30) A Tu Templo Jerusalén, los reyes Te traerán presentes. (31) espanta a las fieras de los cañaverales, la multitud de toros, con los becerros de los pueblos. Cada cual se somete con piezas de plata. Él ha esparcido a los pueblos que se deleitan en guerras. (32)Saldrán príncipes de Egipto (Mitzráyim). De Etiopía (Cush) se apresurará a extender sus manos a Dios. (33) Cantad a Dios, oh reinos de la tierra. cantad alabanzas al Señor, Selá, (34) al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que están desde antiguo. He aquí que Él hace resonar Su voz, una voz poderosa. (35) Reconoced la fuerza De Dios. Su majestad es sobre Israel, y Su fuerza esta en los cielos. (36) Terrible es Dios fuera de los lugares santos. El Dios de Israel otorga fuerza y poder al pueblo. Bendito sea Dios.

 

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