JERUSALEM LA CIUDAD DEL GRAN REY!!!

 

48(1) Cántico. salmo de los hijos de Coro. (2) Grande es el Eterno y digno de ser alabado, en la ciudad de nuestro Dios, Su santo monte. (3) De hermosa perspectiva, es la alegría de toda la tierra, el monte Sión, en los confines del norte, la ciudad del gran Rey. (4) Dios en sus palacios (de la ciudad) se hizo conocer como fortaleza. (5) Porque he aquí que los reyes se reunieron, vinieron juntos. (6) Vieron y se asombraron, se asustaron y huyeron. (7) Se apoderaron de ellos temblores y dolores  como los de la mujer en trance. (8) Con el viento solano Tú rompes las naves de Tarsis (Tarshish). (9) Como hemos oído, así hemos visto en la ciudad del Eterno de los Ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios. Dios la estableció para siempre. Selá. (10) Hemos meditado sobre Tu bondad, oh Dios, en medio de Tu Templo. (11) Como es Tu nombre, oh Dios, así es Tu alabanza hasta los confines de la tierra. Tu diestra está llenas de justicia. (12) Alégrense el monte Sión. Regocíjense las hijas de Judá, por causa de Tus juicios. (13) Caminad en torno de Sión y ved en derredor de ella. Cuenta sus torres. (14) Señalad bien sus murallas, contemplas sus palacios, para que podáis contarlo a las generaciones venideras. (15) Porque así es Dios, nuestro Dios para siempre. Él nos guiará eternamente.

Salmos 87(1) Salmo de los hijos de Coro. Cántico. Su basamento está en las montañas santas. (2) El Eterno ama  los portones de Sión, más que todas las moradas de Jacob. (3) Gloriosas hazañas son referidas de Ti, Oh ciudad De Dios. Selá. (4) “Mencionaré a Rahab (Rahav, Egipto) y Babilonia (Bavel) como entre los que Me conocen. He aquí a Filistea, y Tiro, y Etiopía. (De ellos se dirá): ¡Éste nació allí!” (5) Pero de Sión se dirá: “¡Este hombre y aquel otro nacieron en ella, y el propio Altísimo la estableció!”. (6) El Eterno contará, cuando se inscriban los pueblos: “¡Éste nació allí!”. Selá (7) Y ya sea que canten o dancen, todos mis pensamientos están en Ti.

Salmos 122 (1) Cántico de las ascensiones, de David. me alegré cuando me dijeron: “Vayamos a la Casa del Eterno”. (2) Plantados están y a nuestros pies dentro de tus portones, oh Jerusalén, (3) Jerusalén, que fuiste edificada en forma compacta. (4) Allí subieron las tribus del Eterno, como testimonio para Israel, para ensalzar el nombre del Eterno. (5) Por cuanto allí fueron puestos los tronos para juzgar, los tronos de la casa de David. (6) Orad por La Paz de Jerusalén. Que prosperen quienes ser aman, (7) y haya prosperidad en tus palacios. (8)Por mis hermanos y mis compañeros, yo diré ahora: “Sea La paz contigo”. (9) Por la Casa del Eterno nuestro Dios, buscaré tu bien.

Salmos 132 (1) Cántico de las ascensiones, recuerda oh Eterno a David con toda su aflicción, (2) de cómo juro al Eterno, y prometió al todopoderoso (Dios) de Jacob: (3) “Ciertamente no vendré a la tienda de mi casa, ni subiré a la cama tendida para mí. (4) No daré sueño a mis ojos, ni haré dormitar mis párpados, (5) hasta que encuentre un lugar para el Eterno, una morada para el Todopoderoso de Jacob”. (6) He aquí que lo hemos oído en Éfrata (Efrat). Lo hallamos en los campos de Yáar. (7) vayamos a Su morada. Que le adoremos ante el escabel de Sus pies. (8) Levántate, oh Eterno, ante Tu morada. Tú, y el Arca de Tu fortaleza. (9) Vístanse Tus sacerdotes con justicia, y canten Tus fieles de alegría. (10) Por Tu siervo David, no apartes Tu rostro de Tu ungido. (11) El Eterno juró a David en verdad y no dejará de cumplirlo: “Del fruto de tu cuerpo pondré tu trono. (12) Si tus hijos guardan Mi pacto y Mi testimonio que les enseñaré, también sus hijos se sentarán para siempre sobre tu trono”. (13) Por cuanto el Eterno ha escogido a Sión. La deseó por morada suya: (14) “Ésta es mi morada para siempre. Aquí habitaré, porque así lo he querido. (15) bendeciré en gran manera su provisión. Le daré el pan que necesita en abundancia. (16) A sus sacerdotes también los vestiré con salvación, y sus fieles cantarán de alegría. (17) Allí favoreceré con Mi gracia a David. allí ordenaré una lámpara para Mi ungido. (18) A sus enemigos los vestiré de vergüenza, pero sobre él brilla su corona”.

 

 

Isaías 33 (1) ¡Ay de ti que saqueas sin que hayas sido saqueado y obras traicioneramente aunque no te hayan tratado con falsedad! Cuando pesado de saquear, te saquearán a ti. Cuando te hayas cansado de obrar con perfidia, serán perdidos contigo. (2) Oh, Eterno, ten misericordia con nosotros. Te hemos esperado. Sea su brazo cada mañana y también nuestra salvación en tiempo de infortunio. (3) Los pueblos han huido ante el ruido del tumulto. Al levantarte Tú, las naciones se dispersan. (4) Y vuestros despojos son recogidos como la oruga recoge la hierba. Como saltan las langostas, así saltan sobre los despojos. (5) El Eterno es exaltado, porque vive en lo alto. Llenó a Sión de justicia y de rectitud. (6) Serán la estabilidad de Tus tiempos y la fortaleza de la salvación, la sabiduría, el conocimiento y el temor del Eterno que es Su tesoro. (7) He aquí que sus valientes claman afuera y los embajadores de la paz lloran amargamente. (8) Desolados están los caminos. No andan más los viandantes. El enemigo ha roto el pacto, ha despreciado las ciudades, no repara en el hombre. (9) la tierra está de luto y languidece. El Líbano está avergonzado y se marchita. Aarón (Sharón) es como un desierto. Basán (Bashán) y el Carmelo están asolados. (10) Ahora Me levantaré, dice el Eterno. Ahora seré exaltado. Ahora me elevaré. (11) Concebiréis hojarasca, pariréis paja. Vuestro aliento es un fuego que os devorará. (12) Y los pueblos serán como las combustiones de cal, como espinos cortados que se queman al fuego. (13) Escuchad vosotros que estáis lejos, lo que Yo he hecho, y vosotros que estáis cerca, reconoced Mi poder. (14) Los pecadores en Sión tienen miedo. El temblor se ha apoderado de los impíos. “¿ Quién entre vosotros vivirá con el fuego devorador? ¿Quién entre nosotros vivirá con quemadura eterna?”. (15) El que anda rectamente y habla con sinceridad, el que desprecia la ganancia que se logra mediante la opresión, el que aleja sus manos del cohecho, el que se tapa sus oídos para no oír propuesta de sangre, el que cierra sus ojos para no mirara el mal, (16) morará en lo alto. Su lugar de defensa serán las fortificaciones de las rocas. Su pan le será dado y sus aguas serán seguras. (17) Tus ojos contemplarán al Rey en Su belleza, verán una tierra que se extiende lejos. (18) Tu corazón estará absorto ante el terror. “¿ Dónde está el que contaba? ¿Dónde está el que pesaba? ¿Dónde está el que contaba las torres?” (19) No verás al pueblo feroz, un pueblo que habla profundo que no puedes percibir, de lengua tartamudeante que no puedes entender. (20) Mira a Sión, la ciudad de nuestras solemnes reuniones. Tus ojos verán a Jerusalén como habitación pacifica, una tienda que no será desmantelada, cuyos postes nunca serán sacados, ni ninguna de sus cuerdas será rota. (21) Pero allí el Eterno estará con nosotros en majestad, en un lugar de anchos ríos y torrentes, por donde no pasará galera con remos, ni tampoco gallardos navío. (22) Porque el Eterno es nuestro juez. El Eterno es nuestro Legislador. El Eterno es nuestro Rey. Él nos salvará. (23) Tus jarcias están aflojadas: ya no sostienen el mástil y no extienden la vela. La presa de un gran despojo es dividida y hasta el cojo arrebata la presa. (24) No dirán los habitantes: “Estoy enfermo”. Al pueblo que vive allí, se le perdonará sus iniquidades.

 

Joel 3(1) Y ocurrirá después de eso, derramaré Mi espíritu sobre toda carne: vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñaran sueños y verán visiones, así como vuestros jóvenes, (2) Y también sobre los siervos y las siervas verteré Mi espíritu en aquellos días (3) y mostraré maravillas en los cielos y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. (4) El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes de que venga aquel grande y terrible día del Eterno. (5)Y sucederá que quien invoque el Nombre del Eterno será librado porque en el Monte Sión y en Jerusalén estarán los que escapen, como lo ha dicho el Eterno y el Eterno escogerá a los que ame.

 

SEGUNDO LIBRO DE CRÓNICAS

5(1) Así fueron terminados todos los trabajos que hizo para la Casa del Eterno. Y trajo Salomon las cosas que David su padre había santificado: la plata, el oro y todos los utensilios, y los puso en las tesorerías d ella Casa del eterno. (2) Y convocó Salomón a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus, los príncipes de las casas paternas de los hijos de Israel, a Jerusalén, para subir allí el Arca del pacto del Eterno sacándola de la ciudad de David, que ese Sión (Tzion). (3) Y se reunieron todos los hombres de Israel ante el rey en al fiesta que se celebró en el mes séptimo. (4) Y vinieron todos los ancianos de Israel, y los levitas subieron el Arca, (5) y ala llevaron al templo con el Tabernáculo de Reunión y todos los utensilios sagrados que había en el Tabernáculo. Los sacerdotes y los levitas llevaron todo eso. (6) Y el rey Salomón y toda la congregación de Israel ante él estaban ante el Arca sacrificando ovejas y bueyes innumerables por su cantidad. (7) Y los sacerdotes colocaron el Arca del pacto del eterno en su lugar (prefijado), en el Santuario de la Casa, en el Lugar Santísimo, bajo las alas de los querubines. (8) Los querubines extendían sus alas sobre el lugar del Arca, y los querubines cubrían el Arca y sus varas. (9) Y las varas eran tan largas que los extremos de las varas eran vistas desde el Arca ante el santuario pero no podían verse desde fuera y allí están hasta el día de hoy. (10) En el Arca no había nada salvo las dos tablas que Moisés había puesto allí en Horeb (Jórev o Sinaí), cuando el Eterno hizo un pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto. (11) Y aconteció, cuando los sacerdotes salieron del Lugar Santísimo porque todos los sacerdotes presentes se habían santificado y no observaban sus divisiones, (12) también los levitas cantores, todos ellos, Asaf Hemán y Jedutún (Yedutún) y sus hijos y sus hermanos, vestidos con lino fino, con címbalos, salterios y lira, estaban en el lado oriental del altar y con ellos ciento veinte sacerdotes haciendo resonar las trompetas -, (13) sucedió, cuando los trompetistas y los cantores eran como uno, que se oía una sola melodía en alabanza del Eterno; y cuando levantaron sus voces con al trompeta, los címbalos y los (demás) instrumentos musicales, alabaron al Eterno diciendo: “Él es bueno, porque Su misericordia perdura para siempre”. Entonces la Casa se llenó de una nube, que cubrió la Casa del eterno, (14) de modo que los sacerdotes no podían oficiar por razones de la nube, por cuanto la gloria del Eterno llenaba la Casa de Dios.

6(1) Y dijo Salomón: “El Eterno ha dicho que moraría entre las espesas tinieblas. (2) Pero yo Te he edificado una casa por morada, un lugar para que Tú habites allí siempre”. (3) Y el rey volvió el rostro, y bendijo a toda la congregación de Israel, y toda la congregación de Israel estaba de pie. (4) Y dijo: “Bendito sea el Eterno, Dios de Israel, que habló con Su boca a David mi padre y cumplió (su promesa) con sus manos, diciendo: (5) “Desde el día en que saqué a Mi pueblo de la tierra de Egipto, no elegí ninguna otra ciudad de entre las tribus de Israel para edificar una Casa donde Mí Nombre estuviera allí, ni escogí a hombre alguno para ser príncipe sobre Mi pueblo Israel, (6) pero (finalmente) escogí Jerusalén para que Mi Nombre estuviera allí y elegí a David para ser (rey) sobre Mi pueblo Israel”. (7) Y estaba en el corazón de David mi padre el construir una Casa al Nombre del Eterno, Dios de Israel. (8) pero el Eterno le dijo a David mi padre: “Como estaba en tu corazón el construir una casa para Mi Nombre, es bueno que estuviera en tu corazón, (9) pero tú no has de construir la Casa, sino tu hijo que saldrá del us lomos. Él edificará la casa a Mi Nombre”. (10) Y el Eterno cumplió Su palabra dicha, porque yo me levanté en la morada de David mi padre y me senté en el trono de Israel como lo prometió el eterno y he construido la Casa al Nombre del Eterno, dios de Israel. (11) Y he puesto allí el Arca donde está el pacto del Eterno, que Él hizo con los hijos de Israel”. (12) Y se plantó ante el altar del Eterno en presencia del oda la congregación de Israel y extendió sus manos (13) (porque Salomón había hecho un estrado de bronce de cinco codos de longitud, cinco codos de ancho y tres codos de altura y lo había puesto en medio del atrio y sobre él estaba; se arrodilló ante toda la congregación de Israel y extendió sus manos hacia el cielo). (14) y dijo: “Oh Eterno, Dios de Israel, no hay Dios como Tú, ni en el cielo ni en la tierra, que guardas el Pacto y brindas misericordia a Tus siervos que andan ante Ti con todo su corazón, (15) que cumpliste lo que habías prometido a Tu siervo David mi padre. Sí, cumpliste con Tu mano lo que prometiste con Tu boca hasta el día de hoy. (16) Ahora pues, oh  Eterno, Dios de Israel, cumple lo que le prometiste a Tu siervo David, mi padre, diciendo: “No te faltará hombre ante Mi vista que se siente en el trono de Israel, si sólo tus hijos obran diligentemente, andando en Mi Ley como tú anduviste ante Mí”. (17) Ahora pues, oh Eterno, Dios de Israel, verifíquese Tu palabra que Tú has dicho a Tu siervo David. (18) Pero ¿habitará verdaderamente Dios con los hombres en al tierra? he aquí que el cielo y el cielo de los cielos no pueden contenerte. ¡Cuánto menos entonces esta casa que he edificado! (19) Sin embargo, te ruego que prestes atención a la oración de tu siervo y a su súplica, oh Eterno, Dios mío y que escuches el clamor de la plegaria que Tu siervo pronuncia ante Ti. (20) Que se abran Tus ojos hacia esta casa día y noche, o sea hasta el lugar donde Tú dijiste que pondrías Tu nombre allí, escuchando las plegarías que Tu siervo elevaría hacia este lugar. (21) Y escucha las plegarias de Tu siervo y de Tu pueblo Israel cuando oren hacia este lugar. Sí escucha desde Tu morada, desde el cielo y cuando escuches, perdona (nuestros pecados). (22) Si peca un hombre,bre contra su prójimo y se le haga jurar y venga a jurar ante Tu altar en esta Casa, (23) escúchale desde el cielo y juzga a Tus siervos condenando al inicuo – haciendo recaer su proceder sobre su propia cabeza y justifica al recto, para retribuirle conforme a su rectitud. (24) Y si Tu pueblo Israel fuera abatido ante el enemigo cuando pecaran contra Ti, y volvieran y confesarán a Tu Nombre elevando plegarias es esta Casa, (25) escúchales desde el cielo y perdona el pecado de Tu pueblo Israel, y atráelos de vuelta a la tierra que les diste a ellos y a sus padres. (26) Cuando el cielo este cerrado y no haya lluvia por haber pecado ellos contra Ti, si oran hacia este lugar y confesar a Tu Nombre volviendo de su pecado por el que losa afligiste, (27) escúchalos en el cielo y perdona el pecado de Tus siervos y de Tu pueblo Israel, dirigiéndolos hacia el buen camino por el que deben andar y enviando lluvia sobre Tu tierra, que diste a Tu pueblo por herencia. (28) Si hubiera haber en la tierra, peste, tizón, anublo, langostas u orugas, si sus enemigos (del pueblo de Israel) los sitiaran en la tierra de sus ciudades, cualquiera que sea la plaga o enfermedad que hubiera; (29) (entonces) al pronunciarse una oración o hacerse una súplica, por cualquier hombre que fuera o por todo el pueblo Israel, cuando llegara a sentir cada cual su llaga y dolor y extendiera sus manos hacia esta Casa, (30) oye Tu desde el cielo Tu morada y perdona, retribuyendo a cada cual su llaga y dolor y entendiera sus manos hacia esta casa, (30) oye Tu desde el cielo Tu morada y perdona, retribuyendo a cada cual conforme a todos sus actos, cuyo corazón Tú conoces porque Tú, solo Tú conoces los corazones de los hijos de los hombres, (31) para que Te teman y anden en Tus caminos todos los días que viven e al tierra que Tú diste a nuestros padres. (32) Además, con respecto al extranjero que no sea de Tu pueblo Israel, cuando venga desde un país lejano por Tu gran Nombre y por Tu mano poderosa y Tu brazo extendido; cuando tengan y oren hacia esta casa, (33) escucha desde el cielo, desde Tu morada y haz conforme a todo lo que te pida el extranjero, para que todos los pueblos de la tierra conozcan Tu nombre y te teman, como lo hace Tu pueblo Israel y para que sepan que a Tu Nombre esta edificada esta casa. (34) Si Tu pueblo se va a la batalla contra sus enemigos, cualquiera que sea el camino por el que Tú los envíes y oren a Ti hacia esta ciudad que Tú has escogido y hacia la Casa que he construido a Tu Nombre, (35) escucha desde el cielo su plegaria y su súplica, y apoya su causa, (36) Si pecan contra Ti – porque no hay hombre que no peque y Tú Te aíras contra ellos y los entregas al enemigo, de modo que los llevan en cautiverio a una tierra distante o cercana, (37) y si ellos, recapacitando en la tierra extraña adonde fueron llevados activos, se vuelven y suplican a Ti en al tierra de su cautiverio diciendo: “Hemos pecado, hemos obrado inicuamente y con maldad”; (38) si, pues, vuelven a Ti con todo su corazón y con toda su alma en al tierra de su cautiverio adonde hayan sido llevados en cautividad y oran hacia su tierra que Tú diste a sus padres, a la ciudad que Tú escogiste y hacia la Casa que he construido a Tu Nombre, (39) escucha desde el cielo, desde Tu morada su porción y sus súplicas, apoya su causa y perdona a Tu pueblo que ha pecado contra Ti. (40) Ahora, oh Dios mío, te ruego que abras Tus ojos y avives Tus oídos a la plegaria que eleva en este lugar. (41) Levántate, pues, oh Dios Eterno, en Tu lugar de reposo, Tú y el Arca de Tu fuerza. Vístanse Tus sacerdotes de salvación y regocíjense Tus piadosos siervos. (42) ¡Oh Dios Eterno! No apartes el rostro de Tu ungido. Acuérdate de Tu misericordia con David, Tu siervo.

7(1) Cuando terminó Salomón de orar, bajó el fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios; la gloria del Eterno llenó toda la Casa. (2) Y los sacerdotes no podían entrar en la Casa del Eterno porque la gloria del Eterno había llenado la Casa del Eterno. (3) Y todos los hijos de Israel observaron cuando bajó el fuego y la gloria del eterno era sobre la casa; se arrodillaron a tierra y prosternándose, alabaron al Eterno, “porque Él es bueno, porque Su misericordia perdura para siempre”. (4) Y el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios al Eterno. (5) Y el rey Salomón ofreció un sacrificio de veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas. Así el rey y todo el pueblo consagraron la Casa del Eterno. (6) Y los sacerdotes oficiaban y los levitas tocaban los instrumentos musicales del Eterno que David el rey había hecho para acompañar los cánticos de alabanza al Eterno, porque Su misericordia perdura para siempre, y los sacerdotes los acompañaban tocando las trompetas, y todo Israel estaba de pie. (7) Y Salomón santificó en medio en medio del atrio que estaba delante de la Casa del Eterno, porque allí ofreció los holocaustos y el sebo de las ofrendas pacíficas, porque en el altar de bronce que había hecho Salomón no cabía tantos holocaustos, ofrendas vegetales y sebos. (8)Y Salomón mantuvo la fiesta durante siete días, festejando todo Israel con él, una congregación muy grande, desde la entrada de Hamas (Jamat) hasta el río de Egipto. (9) Y al octavo día celebraron una solemne asamblea, tras una congregación del altar de siete días y una fiesta de siete días. (10) Y al día veintitrés del mes séptimo mandó al pueblo de regreso a sus tiendas, gozosos y alegres de corazón por la benevolencia que el Eterno había mostrado a David, a Salomon y a Israel su pueblo. (11) De tal modo terminó Salomón la Casa del Eterno y la casa real, y todo lo que se le ocurrió hacer a Salomón en la Casa del Eterno y en su propia casa lo llevo acabo con éxito.

(12) Y se le aprecio el Eterno a Salomon de noche y le dijo: “He escuchado tu plegaria y he escogido este lugar para Mí por Casa de sacrificio. (13) Si cierro el cielo para que no haya lluvia o si ordeno a la langosta que devore la tierra, o si envío peste entre Mi pueblo; (14) si entonces Mi pueblo que invoca Mi nombre se humilla y vuelve de su mal camino, le escuchare desde el cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra. (15) Y Mis ojos estarán abiertos y Mis oídos atentos a la plegaria que se eleve en este lugar, (16) porque ahora he escogido y santificado esta Casa para que Mi Nombre esté allí para siempre, y Mis ojos y Mi corazón estarán allí eternamente. (17) Y en cuanto a ti, si andas ante Mí como anduvo David, tu padre, y haces conforme a todo lo que te he mandado, si guardas Mis estatutos y Mis preceptos, (18) Yo consolidaré el trono de tu reino, conforme a lo que pacté con David, tu padre, diciendo: “No ser faltará hombre para ser rey en Israel”. (19) Pero si os apartáis y abandonáis Mis estatutos y Mis mandamientos que he puesto ante vosotros y vais a servir a otros dioses y los adoras, (20) entonces los desarraigaré de Mi tierra que les di a esta Casa que he santificado a mI nombre, la arrojaré de mI vista y haré de ella un oprobio entre los pueblos. (21) Y respecto de esta Casa que es tan alta, cada uno que pasa junto a ella se asombrará y dirá:”¿Por qué ha hecho esto el Eterno a esta tierra y esta casa?”. (22) Y responderán: “?Porque abandonaron al Eterno, el Luis de sus padres, que los libró d ella tierra de Egipto y se aferraron a otros dioses, los adoraron y los sirvieron. por eso trajo Él todo este mal sobre ellos”.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s