Shabbat Shalom

 
Cheshvan 4, 5783
October 29, 2022
 
 
Haftarah:

Isaiah 54:1-10

Noach in a Nutshell

Genesis 6:9–11:32

 

G‑d instructs Noahthe only righteous man in a world consumed by violence and corruption—to build a large wooden teivah (“ark”), coated within and without with pitch. A great deluge, says G‑d, will wipe out all life from the face of the earth; but the ark will float upon the water, sheltering Noah and his family, and two members (male and female) of each animal species (and 7 of the “pure” species).

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Resumen de la Parashá

Génesis 6:9-11:32

 

Di-s manda a Noaj, la única persona justa en un mundo consumido por la violencia y la corrupción, a construir una teivá (“Arca”), recubierta de brea en su interior y exterior. Un gran diluvio, dice Di-s, eliminará toda vida de la faz de la tierra; pero el arca flotará en el agua, resguardando a Noaj y a su familia, junto a dos miembros (macho y hembra) de cada especie animal (…)

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Yeshayahu – Isaiah – Isaías 54

 

Isaiah 54 (15) Behold, they will meet together, but not for Me. Those who gather against you will fall for you.

Yeshayahu – Isaiah – Chapter 54

1 “Sing you barren woman who has not borne; burst out into song and jubilate, you who have not experienced birth pangs, for the children of the desolate one are more than the children of the married woman,” says the Lord.   ארָנִּ֥י עֲקָרָ֖ה לֹ֣א יָלָ֑דָה פִּצְחִ֨י רִנָּ֚ה וְצַֽהֲלִי֙ לֹא־חָ֔לָה כִּֽי־רַבִּ֧ים בְּֽנֵי־שֽׁוֹמֵמָ֛ה מִבְּנֵ֥י בְעוּלָ֖ה אָמַ֥ר יְהֹוָֽה:
2 Widen the place of your tent, and let them stretch forth the curtains of your habitations, do not spare; lengthen your cords and strengthen your stakes.   בהַרְחִ֣יבִי | מְק֣וֹם אָהֳלֵ֗ךְ וִֽירִיע֧וֹת מִשְׁכְּנוֹתַ֛יִךְ יַטּ֖וּ אַל־תַּחְשׂ֑כִי הַֽאֲרִ֙יכִי֙ מֵֽיתָרַ֔יִךְ וִיתֵֽדֹתַ֖יִךְ חַזֵּֽקִי:
3 For right and left shall you prevail, and your seed shall inherit nations and repeople desolate cities.   גכִּי־יָמִ֥ין וּשְׂמֹ֖אול תִּפְרֹ֑צִי וְזַרְעֵךְ֙ גּוֹיִ֣ם יִירָ֔שׁ וְעָרִ֥ים נְשַׁמּ֖וֹת יוֹשִֽׁיבוּ:
4 Fear not, for you shall not be ashamed, and be not embarrassed for you shall not be put to shame, for the shame of your youth you shall forget, and the disgrace of your widowhood you shall no longer remember.   דאַל־תִּֽירְאִי֙ כִּי־לֹ֣א תֵב֔וֹשִׁי וְאַל־תִּכָּֽלְמִ֖י כִּי־לֹ֣א תַחְפִּ֑ירִי כִּ֣י בֹ֚שֶׁת עֲלוּמַ֙יִךְ֙ תִּשְׁכָּ֔חִי וְחֶרְפַּ֥ת אַלְמְנוּתַ֖יִךְ לֹ֥א תִזְכְּרִי־עֽוֹד:
5 For your Master is your Maker, the Lord of Hosts is His name, and your Redeemer, the Holy One of Israel, shall be called the God of all the earth.   הכִּ֚י בֹֽעֲלַ֙יִךְ֙ עֹשַׂ֔יִךְ יְהֹוָ֥ה צְבָא֖וֹת שְׁמ֑וֹ וְגֹֽאֲלֵךְ֙ קְד֣וֹשׁ יִשְׂרָאֵ֔ל אֱלֹהֵ֥י כָל־הָאָ֖רֶץ יִקָּרֵֽא:
6 For, like a wife who is deserted and distressed in spirit has the Lord called you, and a wife of one’s youth who was rejected, said your God.   וכִּֽי־כְאִשָּׁ֧ה עֲזוּבָ֛ה וַֽעֲצ֥וּבַת ר֖וּחַ קְרָאָ֣ךְ יְהֹוָ֑ה וְאֵ֧שֶׁת נְעוּרִ֛ים כִּ֥י תִמָּאֵ֖ס אָמַ֥ר אֱלֹהָֽיִךְ:
7 “For a small moment have I forsaken you, and with great mercy will I gather you.   זבְּרֶ֥גַע קָטֹ֖ן עֲזַבְתִּ֑יךְ וּבְרַֽחֲמִ֥ים גְּדֹלִ֖ים אֲקַבְּצֵֽךְ:
8 With a little wrath did I hide My countenance for a moment from you, and with everlasting kindness will I have compassion on you,” said your Redeemer, the Lord.   חבְּשֶׁ֣צֶף קֶ֗צֶף הִסְתַּ֨רְתִּי פָנַ֥י רֶ֙גַע֙ מִמֵּ֔ךְ וּבְחֶ֥סֶד עוֹלָ֖ם רִֽחַמְתִּ֑יךְ אָמַ֥ר גֹּֽאֲלֵ֖ךְ יְהֹוָֽה:
9 “For this is to Me [as] the waters of Noah, as I swore that the waters of Noah shall never again pass over the earth, so have I sworn neither to be wroth with you nor to rebuke you.   טכִּי־מֵ֥י נֹ֙חַ֙ זֹ֣את לִ֔י אֲשֶׁ֣ר נִשְׁבַּ֗עְתִּי מֵֽעֲבֹ֥ר מֵי־נֹ֛חַ ע֖וֹד עַל־הָאָ֑רֶץ כֵּ֥ן נִשְׁבַּ֛עְתִּי מִקְּצֹ֥ף עָלַ֖יִךְ וּמִגְּעָר־בָּֽךְ:
10 For the mountains shall depart and the hills totter, but My kindness shall not depart from you, neither shall the covenant of My peace totter,” says the Lord, Who has compassion on you.   יכִּ֚י הֶֽהָרִים֙ יָמ֔וּשׁוּ וְהַגְּבָע֖וֹת תְּמוּטֶ֑ינָה וְחַסְדִּ֞י מֵאִתֵּ֣ךְ לֹֽא־יָמ֗וּשׁ וּבְרִ֚ית שְׁלוֹמִי֙ לֹ֣א תָמ֔וּט אָמַ֥ר מְרַֽחֲמֵ֖ךְ יְהֹוָֽה:

Isaías 54(1-10)

 

Isaías 54(15) He aquí que se pondrán reunir juntos, pero no por Mí. Quienes se reunán contra ti, caerán por ti.

Isaías 54

(1) ¡Canta, oh estéril, que no has parido! Prorrumpe en cántico y grita fuerte, tú que no estuviste de parto, porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada, dice el Eterno.

(2) Amplía el lugar de tu tienda y extiende las cortinas de tus habitaciones sin escatimarlas. Estira tus cuerdas y refuerza tus estacas.

(3) Por cuanto te extenderás hacia la derecha y hacia la izquierda; tu primogenitura heredará las naciones y hará que las ciudades desoladas sean habitables.

(4) No temas porque no te avergonzarás, ni serás confundida porque no serás abochornada, porque olvidarás la verguenza de tu juventud y no recordarás más el reproche de tu viudez.

(5) Por cuanto tu Hacedor es tu marido. Eterno de los Ejércitos es su Nombre y el Santo de Israel es tu Redentor. Será llamado Dios de toda la tierra.

(6) Porque el Eterno te ha llamado como a una mujer abandonada, afligida de espíritu o una mujer de juventud ¿Puede ser rechazada?, dice tu Dios.

(7) Por un instante, te he abandonado, pero compadecido te recogeré.

(8) En un rapto de ira, te oculte Mi rostro por un instante, pero con infinita misericordia me compadeceré de ti, dice el Eterno tu Redentor.

(9) Porque esto es como las aguas de Noé (Noaj) para Mí, pues así como juré en las aguas de Noé no cubrirían más la tierra, juré que no me airaría más contigo, ni te reprocharía.

(10) Y las montañas podrán alejarse y las colinas podrán moverse, pero Mi misericordia no se alejará de ti, ni será anulado Mi pacto de paz, dice el Eterno que tiene compasión de ti.

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Colors

On the mystical significance of the rainbow

Based on the teachings of the Lubavitcher Rebbe
Courtesy of MeaningfulLife.com

 

G‑d spoke to Noah and to his sons with him, saying: “. . . This shall be the sign of the covenant which I am making between Me and you and every living creature that is with you, for all gene­rations.

“My rainbow I have set in the cloud. . . . When the rainbow shall be seen in the cloud, I shall remember My cove­nant. . . . Never again shall the waters become a flood to destroy all flesh.”  – Genesis 9:8–15

The rainbow, of course, is a natural phenomenon. Rays of sunlight pass through water droplets suspended in the atmosphere; the clear, crystal-like droplets refract the light, unleashing the spectrum of colors it contains and displaying them in an arc across the misty skies.

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Colores

Di-s le habló a Noé y a sus hijos con él, diciendo: “. . . Esta será la señal del pacto que haré entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones.

“Mi arco iris lo he puesto en la nube. . . . Cuando el arco iris se vea en la nube, me acordaré de mi pacto. . . . Nunca más las aguas se convertirán en un diluvio para destruir toda carne.” – Génesis 9:8-15

El arco iris, por supuesto, es un fenómeno natural. Los rayos de sol atraviesan las gotas de agua suspendidas en la atmósfera; las gotas claras, parecidas a cristales, refractan la luz, liberando el espectro de colores que contiene y mostrándolos en un arco a través de los cielos brumosos.

Sin embargo, antes del Diluvio, este hecho natural no ocurrió. Había algo en la interacción entre la humedad de la atmósfera terrestre y la luz que emanaba del sol que no producía un arcoíris. Fue solo después del Diluvio que el Creador estableció la dinámica que crea un arco iris como una señal de Su pacto recién formado con Su creación.

Lo espiritual y lo físico son dos caras de una misma realidad. Este cambio en la naturaleza física de la interacción entre el agua y la luz refleja una diferencia espiritual más profunda entre los mundos anterior y posterior a la inundación, y la diferencia resultante en la forma en que Di-s trata con un mundo corrupto.

Diferencias contrarias

Un examen del relato de la Torá de las primeras veinte generaciones de la historia revela dos diferencias principales entre el mundo antes del Diluvio y la era posterior al Diluvio.

Las generaciones anteriores al diluvio disfrutaron de una larga vida: encontramos personas que vivían hasta los siglos VIII, IX y X (el abuelo de Noé, Matusalén, vivió 969 años; su padre, Lemec, 777 años; el mismo Noé, 950 años). El Zohar explica que esta fue una era de benevolencia divina, en la que la vida, la salud y la prosperidad fluían libre e indiscriminadamente desde Arriba.

Después del Diluvio, vemos una disminución constante en la vida humana. Dentro de diez generaciones, Abraham envejece a la edad de 100 años.

La segunda diferencia es una que parece estar en desacuerdo con la primera, e incluso contradictoria con ella: después del Diluvio, el mundo ganó una estabilidad y permanencia que no disfrutó en la era anterior al Diluvio. Antes del Diluvio, la existencia misma del mundo dependía de su estado moral. Cuando la humanidad se desintegró en la corrupción y la violencia, Di-s le dijo a Noé:

El fin de toda carne ha llegado ante Mí, porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; he aquí, los destruiré a ellos ya la tierra.

Después del Diluvio, Di-s juró:

No volveré a maldecir la tierra por causa del hombre. . . ni volveré a herir todo lo que vive, como lo he hecho. Porque no cesarán todos los días de la tierra, [las estaciones de] la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche.

Los ciclos de la vida y la naturaleza ya no se tambalearían al borde de la extinción cada vez que el hombre se desvía de su Di-s. El mundo posterior al Diluvio es un mundo cuya existencia está asegurada, un mundo que su Creador desea independientemente de su estado actual de conformidad con Su voluntad.

Y el garante de esta seguridad, el símbolo de esta nueva estabilidad, es el arco iris.

Un Mundo Opaco

Antes del Diluvio, el papel del hombre en la creación consistía principalmente en reaccionar ante la participación de Di-s en el mundo. El flujo de la vitalidad divina hacia el mundo fue abundante y desinhibido, lo que permitió al hombre alcanzar grandes alturas materiales y espirituales; pero estos logros fueron meramente la aceptación del hombre de lo que se le otorgaba desde Arriba, en lugar de los frutos de su propia iniciativa.

El mundo antediluviano era como un alumno brillante que capta las enseñanzas más profundas de su maestro, pero que carece de la capacidad de concebir un solo pensamiento original propio. Así, una vez corrompido, una vez que se había distanciado de su Maestro y negado su relación con Él, perdió la base de su existencia. Cuando el hombre dejó de responder, el mundo dejó de tener utilidad para el Creador.

Después del Diluvio, Di-s imbuyó al mundo con un nuevo potencial: el potencial de crear. Él le otorgó la habilidad de tomar lo que recibe de Arriba y desarrollarlo, extenderlo y expandirlo. El mundo ahora era como un discípulo que había sido entrenado por su maestro para pensar por sí mismo, para tomar las ideas que había aprendido y aplicarlas a nuevas áreas. El hombre ahora no solo podía absorber el aporte divino en su vida, sino también liberar su potencial de formas nuevas y sin precedentes.

Tal mundo es, en muchos sentidos, un mundo más débil que el que está totalmente sostenido por la gracia divina. Es más independiente y, por lo tanto, más sujeto a las limitaciones y la mortalidad del estado humano. De ahí la vida más corta de las generaciones posteriores al Diluvio. Pero en el análisis final, ese mundo es más duradero: incluso cuando pierde de vista su origen y propósito, conserva la capacidad de rehabilitarse y restaurar su relación con su Creador. Debido a que posee un potencial independiente para la autorrenovación, siempre puede volver a despertar este potencial, incluso después de haber sido suprimido y dormido durante generaciones.

Niebla Creciente

El arcoíris es el evento natural que ejemplifica el nuevo orden postdiluviano. La humedad sube de la tierra para formar nubes y gotas de lluvia, que captan la luz del sol. Una sustancia menos refinada simplemente absorbería la luz, pero la pureza y translucidez de estas gotas les permite enfocar y canalizar los rayos que capturan de tal manera que revelan los muchos colores implícitos dentro de cada rayo de luz solar.

El mundo antediluviano carecía del arcoíris. No había nada dentro o alrededor de él que pudiera surgir desde abajo para interactuar y desarrollar lo que recibió de Arriba. Tal era su naturaleza espiritual; como resultado, tampoco se desarrollaron las condiciones para un arco iris físico: la niebla que levantaba solo podía absorber, pero no refractar, la luz del sol.

Al carecer de un potencial creativo propio, el mundo antediluviano se quedó sin razón ni derecho a la existencia cuando dejó de recibir el efluvio divino de lo Alto. Luego vino el Diluvio. Las lluvias que destruyeron un mundo corrompido también lo limpiaron y purificaron, dejando a su paso un mundo nuevo con una naturaleza nueva: un mundo que surge para encontrarse y transformar lo que se le otorga; un mundo con la translucidez y el refinamiento para desarrollar los dones que recibe en nuevas vistas de color y luz sin precedentes.

Cuando este mundo se extravía, Di-s ve su arco iris, y la vista hace que Él desista de destruirlo. Porque el arcoíris da fe de la nueva madurez del mundo: su capacidad para finalmente superar su lapso actual y reconstruir su relación con su Creador.

Yeshayahu – Isaiah – Isaías 54