Confiaré en Ti / Trust in You

Esta hermosa canción me  la enviaron en las primeras horas de la mañana, me encantó, así que la comparto.

El nombre de la canción: Creer en Ti 

Hay momentos en la vida en que necesitamos esforzarnos para creer, para mantener nuestra fe y creer que hay una justicia divina.

Qué es Justicia Divina?

Las limitaciones de la justicia humana hacen que en el ámbito de todas las religiones exista una justicia superior, la justicia divina. Se trata de una creencia basada en la fe y consiste en la convicción de que un Dios, una entidad superior o el propio orden de la naturaleza impone de alguna manera la auténtica justicia, sin error posible y dando a cada uno lo que merece.

Para leer el artículo completo:

https://www.definicionabc.com/religion/justicia-divina.php

Eclesiastés 3

16 Y también vi bajo el sol que en el lugar de la justicia había maldad y en el lugar de la rectitud había iniquidad.

17 Dije (entonces) en mi corazón:”Tanto a los justos como a los malvados ha de juzgar Di-s, porque hay un tiempo para cada propósito y para cada trabajo”,

18 Dije (también) en mi corazón: “(Esto sucede) a causa de los hijos de los hombres, para que Di-s los pruebe y ellos vean que son como las bestias”.

19 Porque lo que le ocurre a los hijos de los hombres, les sucede a las bestias. Una misma cosa les acaece. Así como mueren los unos mueren los otros. Sí, todos ellos tienen un mismo hálito, de modo que el hombre no tiene preeminencia sobre las bestias, porque todo es vanidad.

20 Todos van al mismo lugar. Todos ellos vienen del polvo y al polvo vuelven.

Kohelet – Ecclesiastes – Chapter 3

16 And moreover, I saw under the sun, [in] the place of justice, there is wickedness, and [in] the place of righteousness, there is wickedness. טזוְע֥וֹד רָאִ֖יתִי תַּ֣חַת הַשָּׁ֑מֶשׁ מְק֤וֹם הַמִּשְׁפָּט֙ שָׁ֣מָּה הָרֶ֔שַׁע וּמְק֥וֹם הַצֶּ֖דֶק שָׁ֥מָּה הָרָֽשַׁע:
17 I said to myself, “God will judge the righteous and the wicked, for there is a time for every matter and for every deed there.” יזאָמַ֤רְתִּֽי אֲנִי֙ בְּלִבִּ֔י אֶת־הַצַּדִּיק֙ וְאֶת־הָ֣רָשָׁ֔ע יִשְׁפֹּ֖ט הָֽאֱלֹהִ֑ים כִּי־עֵ֣ת לְכָל־חֵ֔פֶץ וְעַ֥ל כָּל־הַֽמַּֽעֲשֶׂ֖ה שָֽׁם:
18 I said to myself, [that this is] because of the children of men, so that God should clarify for them, so that they may see that they are [like] beasts to themselves. יחאָמַ֤רְתִּֽי אֲנִי֙ בְּלִבִּ֔י עַל־דִּבְרַת֙ בְּנֵ֣י הָֽאָדָ֔ם לְבָרָ֖ם הָֽאֱלֹהִ֑ים וְלִרְא֕וֹת שְׁהֶם־בְּהֵמָ֥ה הֵ֖מָּה לָהֶֽם:
19 For there is a happening for the children of men, and there is a happening for the beasts-and they have one happening-like the death of this one is the death of that one, and all have one spirit, and the superiority of man over beast is nought, for all is vanity. יטכִּי֩ מִקְרֶ֨ה בְֽנֵי־הָֽאָדָ֜ם וּמִקְרֶ֣ה הַבְּהֵמָ֗ה וּמִקְרֶ֤ה אֶחָד֙ לָהֶ֔ם כְּמ֥וֹת זֶה֙ כֵּ֣ן מ֣וֹת זֶ֔ה וְר֥וּחַ אֶחָ֖ד לַכֹּ֑ל וּמוֹתַ֨ר הָֽאָדָ֤ם מִן־הַבְּהֵמָה֙ אָ֔יִן כִּ֥י הַכֹּ֖ל הָֽבֶל:
20 All go to one place; all came from the dust, and all return to the dust. כהַכֹּ֥ל הוֹלֵ֖ךְ אֶל־מָק֣וֹם אֶחָ֑ד הַכֹּל֙ הָיָ֣ה מִן־הֶֽעָפָ֔ר וְהַכֹּ֖ל שָׁ֥ב אֶל־הֶֽעָפָֽר:
21 Who knows that the spirit of the children of men is that which ascends on high and the spirit of the beast is that which descends below to the earth? כאמִ֣י יוֹדֵ֗עַ ר֚וּחַ בְּנֵ֣י הָֽאָדָ֔ם הָֽעֹלָ֥ה הִ֖יא לְמָ֑עְלָה וְר֨וּחַ֙ הַבְּהֵמָ֔ה הַיֹּרֶ֥דֶת הִ֖יא לְמַ֥טָּה לָאָֽרֶץ:

¡SE NECESITA A LOS QUE AMAN LA JUSTICIA Y LA VERDAD!

Éxodo 22

(21) A ninguna viuda y a ningún huérfano maltratarás.

(22) Si los maltrataras y clamarán a Mí, Yo los escucharía,

(23) y se encendería Mi ira y os mataría con la espada y serían vuestras mujeres viudas y vuestros hijos huérfanos.

Proverbios 31

(8) Abre tu boca al mundo y en la causa de los condenados a la destrucción. Abre tu boca, juzga con justicia, defendiendo la causa del pobre y del necesitado. 

Los Salmos 92 

Cántico. Para el día Sábado (Shabat, descanso).

(2) Es cosa buena alabar al Eterno y cantar alabanzas a Tu Nombre, oh Altísimo,

(3) declarando Tu benevolencia por la mañana, y tu fidelidad por las noches,

(4) con un instrumento de diez cuerdas, y con un arpa y con el dulce son de la lira.

(5) Porque Tú, Oh Eterno, me has alegrado con Tu labor, exaltaré las obras de Tus manos.

(6) ¡Cuán grande son Tus obras, oh Eterno! Y Tus pensamientos son muy profundos como la hierba.

(7) El que es bruto no sabe, y el tonto no comprende esto.

(8) Cuando los inicuos florecen como la hierba, y cuando los obradores de maldad proliferan, es cuando más pueden ser destruidos.

(9) Pero Tú, oh Eterno, está en lo alto para siempre.

(10) Porque he aquí que Tus enemigos, oh Eterno, tus enemigos perecerán. Todos los obradores de iniquidad serán esparcidos.

(11) Pero a mi honra Tú la has exaltado como el cuerno del uro. Soy ungido con rico óleo.

(12) Mis ojos han reparado en los que me acechan. Mis oídos han escuchado el deseo de los inicuos que se levantan contra mí.

(13) El justo florecerá como palmera. Crecerá como un centro en el Líbano.

(14) Plantados (los justos) en la Casa del Eterno, florecerán en los atrios de nuestro Dios.

(15) Producirán todavía fruto en edad avanzada. Serán vigorosos y de abundantes frutos,

(16) para declarar que el Eterno es recto. Es mi roca en la que no hay injusticia.

Los Salmos 93

(1) El Eterno reina. Revestido es de majestad. El Eterno está vestido: Se ha ceñido de fortaleza. El mundo está establecido para que no pueda moverse.

(2) Tu trono está establecido desde antiguo. Tú eres desde la eternidad.

(3) Se han levantado los torrentes, oh Eterno. la crecientes han elevado su voz. Las inundaciones hacen oír su estruendo.

(4) Sobre la voz de muchas aguas, las poderosas olas del mar, el Eterno desde lo alto muestra Su poder.

(5) Tus testimonios son muy seguros. La santidad orna Tu casa, Oh Eterno, para siempre.

Los Salmos 94

(1) Dios de las venganzas, oh Eterno, Dios de las venganzas.

(2) ¡levántate, Tú, Juez de la tierra! Aplica a los arrogantes lo que merecen.

(3) Eterno, ¿ hasta cuando se regodeara el inicuo? ¿Hasta cuando?

(4) Hablan con soberbia y con insolencia. Todos los obradores de iniquidad se vanaglorian.

(5) Aplastán a Tu pueblo, oh Eterno, afligen a Tu heredad.

(6) Degüellana la viuda y al extranjero, y asesinan al huérfano.

(7) y dicen: “El Eterno no verá, ni el Dios de Jacob prestará atención.

(8) Considerad vosotros, brutos entre el pueblo. Y vosotros, insensatos, ¿cuándo entenderéis?

(9) El que ha plantado el oído, ¿acaso no ha de oír? El que ha formado el ojo, ¿acaso no ha de ver?

(10) El que enseña a las naciones, acaso no ha de corregir? Es Él quien enseña al hombre conocimiento.

(11) El Eterno conoce los pensamientos del hombre, y sabe que son vanidad.

(12) Feliz es el hombre a quien Tú instruyes, oh Eterno, y le enseñas Tu ley,

(13) para que Tú puedas darle descanso de los días malos, hasta que se cave el hoyo para los inicuos.

(14) Porque el Eterno no expulsará a Su pueblo, ni abandonará a Su heredad.

(15) Porque el derecho volvera a la justicia, y todos los rectos de corazón le seguirán.

(16) ¿Quién se alzará por mí contra los malvados? ¿Quién me defenderá contra los obradores de iniquidad?

(17) Si el Eterno no me hubiese ayudado, mi alma estaría pronto envuelta en el silencio.

(18) Si yo digo: “Mi pie resbala!, Tu piedad, oh Eterno, mi sostiene.

(19) Cuando mis cuidados son muchos dentro de mí, Tús consuelos complacen mi alma.

(20) ¿Podrá hacer alianza contigo el trono de la iniquidad, que trama maldad mediante presuntas leyes?.

(21) Se confabulan contra el alma de justo, y condenan la sangre inocente.

(22) Pero el Eterno ha sido mi alta torre, y mi Dios la roca de mi refugio.

(23) Y Él ha echo recaer sobre ellos su propia iniquidad, y los exterminará con su propio mal. El Eterno nuestro Dios los cortará.

Los Salmo  96

Cantad al Eterno un nuevo cántico. Canten al Eterno toda la tierra.

(2) Cantad al Eterno, bendito sea su Nombre. Proclamad Su salvación de día en día.

(3) Declarad Su gloria entre las naciones, Sus obras, obras maravillosas entre todos los pueblos.

(4) Porque grande es el Eterno, y digno de las mayores alabanzas, y digno de ser temido sobre todos los dioses.

(5) Porque todos los dioses de los pueblos no son nada, pero el Eterno hizo los cielos.

(6) La gloria y la majestad son delante de Él. La fuerza y la belleza son en Su Santuario.

(7) Tributad al Eterno, oh familias de los pueblos, tributad al Eterno gloria y fortaleza.

(8) Tributad al Eterno la gloria debida a Su Nombre. Y traed ofrendas, y venid a Sus atrios.

(9) Adorad al Eterno en la belleza de Su santidad. Temblad ante Él todo la tierra.

(10) Decid entre las naciones: “El Eterno reina”. El mundo fue establecido de modo que no puede moverse. Él juzgará a los pueblos con equidad.

(11) Alégrense los cielos, y regocíjese la tierra. Ruja el mar y todo lo que hay en él.

(12) Alborócese el campo y todo lo que hay en él. Entonces todos los arboles del bosque cantarán jubilosos

(13) ante el Eterno, porque Él ha venido para juzgar a la tierra. Juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con fidelidad.

Los Salmo 97

(1) El Eterno reina. Regocíjese la tierra. Alégrese la multitud de las islas.

(2) Nubes y tinieblas hay alrededor de Él. La rectitud y la justicia son el basamento de Su trono.

(3) Un fuego va delante de Él, y quema a Sus adversarios en derredor.

(4) Sus relámpagos iluminaron el mundo. La tierra los vio y tembló.

(5) Las montañas se derritieron como cera ante la Presencia del Eterno, ante al Presencia del Señor de toda la tierra.

(6) Los cielos declaraban Su justicia, y todos los pueblos vieron Su gloria.

(7) Avergonzados sean todos los que adoran imágenes esculpidas, que se jactan de cosas de nada. Inclínense ante Él todos los dioses.

(8) Sión se alegró, y las hijas de Judá se alborozaron, por causa de Tus juicios, oh Eterno.

(9) Porque Tú, oh Eterno, eres el más alto sobre toda la tierra. Tú eres exaltado mucho más alto que todos los dioses.

(10) Vosotros que amáis al Eterno, odiad el mal. Él preserva las almas de Sus fieles librándolos de la mano de los malvados.

(11) Para los justos se difundió la luz, y la alegría para los rectos de corazón.

(12) Alegraos en el Eterno, oh justos, y alabad Su santo Nombre.

Salmo 98

(1) Salmo. Cantad al Eterno un nuevo cántico, porque Él ha hecho cosas maravillosas. Su diestra y Su santo brazo obraron salvación de Su parte.

(2) El Eterno ha dado a conocer Su salvación. Su justicia ha revelado Él ante la vista de las naciones.

(3) Él se ha acordado de Su misericordia y de Su fidelidad hacia la casa de Israel . Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

(4) Gritad jubilosamente al Eterno, toda la tierra. Prorrumpir en alabanzas y cantad vuestra alegría.

(5) Cantad alabanzas al Eterno con la lira. Con la lira y la voz de salmodia.

(6) Con trompetas y el son de la corneta aclamad al Rey, el Eterno.

(7) Ruja el mar y todo lo que él contiene; el mundo, y todo lo que en él mora.

(8) Batan las manos los torrentes y canten jubilosamente las montañas

(9) ante el Eterno, porque Él ha venido para juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con equidad.

Salmo 99

(1) El Eterno reina. ¡Tiemblen los pueblos! Él está entronizado sobre los querubines. Estremézcase la tierra.

(2) Grande es el Eterno en Sión, y está sobre todos los pueblos. Santo es.

(4) (Su fuerza es) la fuerza del Rey que ama la justicia . Tú has establecido la equidad. Tú has ejecutado justicia y actitud en Jacob.

(5) Exaltad al Eterno nuestro Dios, y prosternaos ante Su escabel. Santo es.

(6) Moisés y Aaron entre Sus sacerdotes, y Samuel (Shmuel) entre los que invocan Su nombre, llamaron al Eterno, y Él les respondió.

(7) Les habló en la columna de nube. Ellos guardaron Sus testimonios, y el estatuto que Él les dio.

(8) ¡Oh Eterno, Dios nuestro! Tú les respondiste. Dios compasivo fuiste Tú para ellos, aunque Te tomaste venganza cuando se descarriaron.

(9) Exaltad al Eterno nuestro Dios, y adoradle en Su santo monte, porque el Eterno nuestro Dios es santo.

Salmo 100

Salmo de alabanza. Gritad jubilosamente al Eterno, toda la tierra.

(2) Servid al Eterno con alegría. Presentaos ante Su presencia cantando.

(3)Sabed que el Eterno es Dios, El que nos hizo, y nosotros somos Suyos, Su pueblo, y el rebaño de Su dehesa.

(4)Entrad por Sus portones con agradecimiento, y penetrad en Sus atrios con alabanzas. Alabadle y bendecid Su Nombre,

(5) porque el Eterno es benevolente. Su misericordia perdura para siempre, y Su fidelidad se mantiene para todas las generaciones.

Salmo 101

(1) Salmo de David. Cantaré por Tu misericordia y Tu justicia, oh Eterno. Te cantaré alabanzas.

(2) Cuidaré el camino de la integridad. ¿Cuando vendrás Tú a mí? Yo andaré dentro de mi casa en la integridad de mi corazón.

(3) No pondré ninguna cosa mala delante de mis ojos. Odio el hacer cosas tortuosas. Eso no se me pegará.

(4) El corazón perverso se alejará de mí. No conoceré cosas malas.

(5) Al que calumnie secretamente a su prójimo, yo le destruiré. Al que es altanero de ojos y arrogante de corazón no le toleraré.

(6) Mis ojos están sobre los fieles de la tierra, para que puedan morar conmigo. El que anduvo en el camino de la integridad me ha de servir.

(7) El que obra engaño no morará dentro de mi casa. El que dice falsedades no será establecido delante de mis ojos.

(8) Día a día destruiré a todos los malvados de la tierra. Exterminaré a todos los obradores de iniquidad de la ciudad del Eterno.

Los Salmos 35

(1) Los Salmos de David. Contiende, oh Eterno, con los que contienden conmigo. Pelea contra los que pelaan conmigo.

(2) Echa mano del escudo y del broquel y levantate en mi  ayuda.

(3) esgrime también la lanza y el hacha de batalla contra los que me persiguen. di a ami alma: “Yo soy tu salvación”.

(4) Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi alma. Que se vuelvan y se  avergüencen los que proyectan herirme.

(5) Sean ellos como el tamo delante del viento, y sean acosados por el angel del Eterno persiguiéndoles.

(6) Sea su camino oscuro y resbaladizo, con el ángel del Eterno persiguiéndoles.

(7) Porque sin causa escondieron para mí la trampa de su hoyo, y sin motivo han cavado para mi alma.

(8) Venga la destrucción sobre ellos desprevenidos, y atrape la trampa al que me la tendió. Caiga él con al destrucción.

(9) Y mi alma se deleitará en el Eterno. Se regocijará en Su salvación.

(10) Todos mis huesos dirán: “Oh Eterno, ¿quién es como Tú, que libras al débil del que es mucho más fuerte que él, y al menesteroso de quien lo despoja?”.

(11) Se levantan testigos falsos, que me preguntan cosas que desconozco.

(12) Me pagan mal por bien, causando desolación a mi alma,

(13) mientras yo, cuando estaban enfermos, me vestía de saco y afligia mi alma con ayuno. ¡Ojalá vuelva mi plegaria (de entonces) a mi propio seno!

(14) Yo iba como si hubiera sido mi amigo o mi hermano. m inclinaba en señal de duelo como quien llora a su madre.

(15) Pero cuando vacilo se alegran y se reúnen confabulándos contra mí junto con otros a quienes no conozco. No cesan de ostigarme.

(16) Se mofan d emi con las burlas mas profanas, y hacen rechinar sus dientes.

(17) Oh Eterno, ¿hasta cuando seguirás observando (impávido)? Rescata mi alma de sus destrucciones, y mi única (vida) de los leones.

(18) Te  alabaré ante numerosa gente.

(19) No se regocijen por mí los que son indebidamente mis enemigos, ni muestren con el guiño de sus ojos que me aborrecen sin motivo.

(20) Por cuanto no hablan d paz, sino que traman engaños contra los que viven tranquilos en la tierra.

(21) Abren sus bocas contra mí, diciendo: “¡Ah, ah! ¡ LO vieron nuetsros ojos!”.

(22) Tú has visto, oh Eterno. no guardes silencio. Oh Eterno, no te alejes de mí.

(23) ¡Levantaté y despierta ante mi imploración, ante mi causa, Dios mío, Señor mío.

(24) ¡Júzgame, oh Eterno, Dios mío, conforme a Tu justicia, y no se regocijen ellos por mí!

(25) No digan ellos en su corazón: “¡Ah, (se cumplió) nuestro deseo!”, y no digan: “Le hemos devorado”.

(26) Avergüéncense  y sean abochornados a una los que se gozan con mi calamidad. Que se cubran de vergüenza y confusión los que se engrandecen contra mí.

(27) (Más bien) griten de júbilo y complazcanse por mirectitud; digan continuamente: “Ensalzado sea el Eterno, que se complace en La Paz de Su siervo”.

(28) Y mi lengua hablará de Tu rectitud, y de Tu alabanza todo el día.