TZAV

Parasha de la semana: TZAV  

Levíticos 6 -8    

6(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (2) “Ordena a Aarón y a sus hijos, diciéndoles: Ésta es la ley del holocausto. Permanecerá encendido sobre el altar toda la noche hasta la mañana, con el fuego ardiendo. (3) Y el sacerdote, vestido con túnica de lino y calzones de lino sobre su carne, quitará las  cenizas dejadas por la combustión de los holocaustos y las pondrás a un costado del altar. (4) Se quitará su vestimenta sagrada y se pondrá otra para llevar las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio. (5) Y el fuego del altar seguirá ardiendo y no se apagará. El sacerdote encenderá sobre él leños toda la mañana, dispondrá sobre él los holocaustos y hará quemar sobre él la grasa de los sacrificios pacíficos. (6) Fuego perpetuo arderá en el altar y no se apagará. (7) Y ésta es la ley de la ofrenda vegetal. La ofrecerán los hijos de Aarón ante el Eterno delante del altar. (8) El sacerdote tomará un puñado de harina de sémola de la oblación con el aceite y el incienso y hará sahumar la mezcla en el altar, lo que será de olor grato al Eterno. (9) Y el sobrante, lo comerán Aarón y sus hijos. Lo comerán con pan ázimo, en un lugar santo, en el atrio del Tabernáculo. (10) No se cocerá con levadura. Es la parte que les asigne de Mis ofrendas ígneas. Es porción santísima como la ofrenda expiatoria y la ofrenda de culpa. (11) La comerán todos los varones de los hijos de Aarón y será ley perpetua para todas vuestras generaciones respecto a las ofrendas ígneas al Eterno. Todo lo que toque se santificará”.(12) Y le dijo el Eterno a Moisés: (13) “Ésta es la ofrenda que Aarón y sus hijos brindarán al Eterno el día de su unción: un décimo de efá de harina de sémola como ley perpetua, mitad por la mañana y mitad por la tarde. (14) Se freirá en la sartén, en trozos, con mucho aceite, de manera que el olor de la cocción sea grato al Eterno. (15) Y el sacerdote que entre los hijos de Aarón sea ungido presentará la ofrenda, que por ley perpetua del Eterno será totalmente quemada, (16) por cuanto toda la oblación del sacerdote será quemada del todo: no se ha de comer” (17) Y le dijo el Eterno a Moisés: (18) Deles a Aarón y a sus hijos: Ésta es la ley de la ofrenda expiatoria. En el lugar donde se ofrece el holocausto, se presentará la ofrenda expiatoria ante el Eterno. Es santísima. (19) El sacerdote que la ofrezca, la comerá en lugar sagrado, en el atrio del Tabernáculo. (20) Todo lo que toque la carne del animal sacrificado será santificado y cuando su sangre moje alguna vestidura, está será lavada en lugar santo. (21) Pero el recipiente de arcilla en que se cueza la carne será quebrada, pero si la vajilla es de cobre, será fregada y enjuagada con agua. (22) Todo sacerdote comerá esta ofrenda. Es santísima. (23) Pero no se comerá ninguna ofrenda expiatoria que sea traída con sangre al Tabernáculo; será quemada.

7(1) Y ésta es la ley de la ofrenda de culpa, que es santísima. (2) En el lugar donde se efectúan los holocaustos, se degollará la victima del sacrificio de culpa y el sacerdote rociará su sangre alrededor del altar. (3) Sacará toda su grasa, la cola, la grasa que cubre sus entrañas, (4) los dos riñones y la grasa que está sobre ellos y el redaño que está sobre el hígado, (5) Y los hará quemar el sacerdote en el altar. Es ofrenda ígnea al Eterno, ofrenda de culpa. (6) Todo sacerdote la podrá comer, en lugar sagrado. Es ofrenda santísima. (7) La ofrenda de culpa es como la ofrenda expiatoria. Hay una ley para ellas. Ambas son para el sacerdote que hace la expiación. (8) Y el sacerdote que ofrece holocausto de alguien tiene derecho al cuero del animal. (9) Asimismo toda oblación cocida en el horno, en la olla o en la sartén será del sacerdote que la ofrezca. (10) Ya sea con aceite o seca, toda la oblación será equitativamente de todos los hijos de Aarón. (11) He aquí la ley del sacrificio pacífico que se brinda al Eterno. (12) Si se presenta en acción de gracias (al todá), junto con el sacrificio de acción de gracias, se ofrecerá tortas ázimas mezcladas con aceite, bizcochos ázimo untados con aceite y tortas de harina de sémola freídas en mucho aceite. (13) Con el sacrificio pacífico en acción de gracias también podrá ofrecerse tortas leudadas. (14) Y de cada ofrenda se brindará una unidad al Eterno que será para el sacerdote que rocía la sangre del sacrificio pacífico. (15) Y la carne del sacrificio pacífico en acción de gracia se comerá el mismo día en que se ofrece. No se dejará nada de ella hasta la mañana siguiente. (16) Si el sacrificio se ofrece en cumplimento a un voto o promesa (néder) o como donación (nedevá), se comerá la carne el mismo día pero lo que sobra podrá comerse al día siguiente. (17) Nada podrá  dejarse para un tercer día; si algo queda, será consumido por el fuego. (18) La carne del sacrificio pacifico que se coma al tercer día no será aceptada. No será tenida en cuenta como ofrenda e incluso será considerada como abominación. Quien la coma deberá pagar el pecado incurrido. (19) La carne que toque  cosa impura no será comida sino que se quemará. La carne no contaminada, podrá comérsela quien esté puro (limpio). (20) El alma que coma carne de sacrificio pacífico al Eterno teniendo impureza sobre sí será extirpado  de su pueblo. (21) Y el que toque cosa impura, impureza de hombre o de animal impuro o cualquier otra abominación inmunda y que coma carne del sacrificio al Eterno, (también) será borrado de su pueblo”. (22) Y le dijo el Eterno a Moisés: (23) “Diles a los hijos de Israel: No comeréis grasa de vacuno, ni de ovino, ni de caprino. (24) Y la grasa de cadáver de animal y de animal desgarrado, la usaréis para toda labor pero no podrá comerse. (25) Todo el que coma grasa de animal presentado para ofrenda ígnea será extirpado de su pueblo. (26) Y no comeréis sangre, de ave o de res, en ninguna de vuestras moradas. (27) Toda alma que coma sangre, será cortada de su pueblo”. (28) Y le dijo el Eterno a Moisés: (29) “Diles a los hijos de Israel: Quien quiera ofrecer sacrificio pacifico al Eterno, traerá el mismo su ofrendas de paz. (30) Con sus propias manos traerá las ofrendas ígneas al Eterno. Por ello traerá la grasa con el pecho (de la víctima), balanceando éste ante el Eterno. (31) Y el sacerdote hará quemar la grasa en el altar pero el pecho será de Aarón y sus hijos. (32) Daréis también al sacerdote la pierna derecha del sacrificio pacífico. (33) La pierna será del hijo de Aarón que ofrece la sangre de las ofrendas pacíficas. (34) Por cuanto el pecho del balanceo y la pierna de las ofrendas pacíficas de los hijos de Israel, lo he reservado para el sacerdote Aarón y sus hijos como ley perpetua para los hijos de Israel. (35) Esa es la parte de la unción de Aarón y la unción de sus hijos, de las ofrendas ígneas al Eterno, el día en que los presentó para oficiar ante el Eterno como sacerdotes, (36) lo cual mandó el Eterno que se les diera de las ofrendas de los hijos de Israel, el día en que fueron ungidos, porción que se les asignará para siempre, durante todas las generaciones”. (37) Esa es la ley del holocausto, de la ofrenda vegetal, de la ofrenda expiatoria, de la ofrenda de culpa, de la ofrenda por la consagración sacerdotal y del sacrificio pacífico, (38) que el Eterno dio a Moisés en el monte Sinaí el día en que ordenó a los hijos de Israel que ofrecieran sus sacrificios al eterno en el desierto de Sinaí.

8(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (2) “Toma a Aarón, a sus hijos, las vestiduras, el óleo de la unción, el novillo para el sacrificio expiatorio, los dos carneros y el cesto de panes ázimos. (3) Y convoca a toda la congregación a la puerta del Tabernáculo”. (4) Y Moisés cumplió con la orden del Eterno, reuniendo a toda la asamblea a la puerta del Tabernáculo; (5) y Moisés dijo a la asamblea:  “He aquí que el Eterno mandó hacer”. (6) Y Moisés acercó a Aarón y a sus hijos y los lavó con agua. (7) Le puso (a Aarón) la túnica, lo ciñó con el cinturón, le puso el manto y sobre éste el efod que sujetó con cinto. (8) Y le vistió luego el pectoral donde le puso los urim y los tumim. (9) Y le cubrió la cabeza con el turbante en cuyo frente puso la lámina de oro que constituía la diadema sagrada, conforme a lo que el Eterno le había ordenado a Moisés. (10) Y Moisés tomó el óleo de la unción, untó con él el Tabernáculo y todo lo que estaba con él, santificándolo todo. (11) Roció con el óleo siete veces el altar y todos sus utensilios, como así también el pilón y su pedestal para santificarlos. (12) Y vertió el óleo de la unción sobre la cabeza de Aarón, que así quedo ungido y santificado. (13) Y Moisés acercó a los hijos de Aarón a quienes vistió con túnicas, ciñó con cinturones y puso turbantes en la cabeza, según lo que el Eterno había ordenado a Moisés. (14) Aproximó el novillo par la ofrenda expiatoria, y Aarón y sus hijos apoyaron sus manos en la cabeza de la víctima. (15) Degolló el animal y cogió su sangre con al cual hizo aspersión sobre los cuernos del altar, alrededor de él, purificándolo. Roció la sangre sobre el pedestal del altar, santificándolo y haciendo expiación sobre él. (16) Tomó toda la grasa que estaba sobre las entrañas, el redaño del hígado, los dos riñones y la grasa que los circundaba y los hizo quemar en el altar. (17) Y al novillo con su cuero, su carne y su excremento, lo quemó en el fuego fuera del campamento, tal como el Eterno le había ordenado a Moisés. (18) Después ofreció el carnero destinado a la ofrenda ígnea, y Aarón y sus hijos apoyaron sus manos sobre la cabeza de la víctima. (19) Moisés la degolló y roció su sangre sobre el altar en derredor. (20) Luego, trozó el carnero e hizo quemar la cabeza, los trozos cortados y la grasa, (21) Lavó las entrañas y las patas con agua e hizo quemar todo el carnero en el altar. Era ofrenda ígnea de olor grato al Eterno, tal como le había sido ordenado a Moisés. (22) Luego, presentó el otro carnero destinado a la ofrenda de consagración sacerdotal, y Aarón y sus hijos apoyaron sus manos en la cabeza de este carnero. (23) Moisés lo degolló, recogió su sangre y mojó con ella el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, el pulgar de su mano derecha y el pulgar de su pie derecho. (24) Pidió a los hijos de Aarón que se acercarán y roció con la sangre el lóbulo de la oreja derecha, el pulgar de la mano derecha y el pulgar del pie derecho de cada uno de ellos, y roció también el altar en derredor. (25) Y tomó la grasa, la cola, toda la grasa que estaba sobre las entrañas, el redaño del hígado y los dos riñones con la grasa y al pierna derecha; (26) Y del cesto del pan ázimo que estaba delante del Eterno, tomó una torta de pan ázimo, una torta de pan de aceite y un bizcocho, los puso sobre la grasa y sobre la pierna derecha. (27) Y lo puso todo en las manos de Aarón y de sus hijos e hizo balancear todo ante el Eterno. (28) Después Moisés retomó todo en sus manos y lo hizo quemar en el altar del holocausto. Era ofrenda de consagración sacerdotal, ofrenda ígnea de olor grato al Eterno. (29) Y Moisés tomó el pecho y lo hizo mecer ante el Eterno. Del carnero de consagración, esa parte pertenecía a Moisés como lo había ordenado el Eterno. (30) Luego Moisés tomó el óleo de la unción y la sangre que estaba sobre el altar y salpicó (con la mezcla) a Aarón, a sus vestidos, a sus hijos y a los vestidos de sus hijos, y así santificó a Aarón, a sus vestidos, a sus hijos y a los vestidos de sus hijos. (31) Y les dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: “Cocinad la carne a la puerta del Tabernáculo (32) Y comedla allí con el pan que está en el cesto de las consagraciones. Y quemaréis en el fuego el sobrante de la carne y del pan. (33) Y permaneceréis en la entrada del Tabernáculo siete días, o sea hasta que se cumpla el plazo de vuestra consagración, cuyo ritual durará siete días. (34) Como se hizo hoy, así ordenó el Eterno que se haga para vuestra expiación. (35) Por lo tanto, morareis en la entrada del Tabernáculo día y noche durante siete días custodiando las pertenencias del Eterno para que no muráis, porque así se me ha ordenado”. (36) Aarón y sus hijos hicieron pues todo lo que había dispuesto el Eterno por intermedio de Moisés.

Reflexión:

¿Por cuánto tiempo arderá el fuego en el altar? 

6 (6) Fuego perpetuo arderá en el altar y no se apagará.

¿Cuál es el lugar santo?

7(9) Y lo sobrante, lo comerán Aarón y sus hijos. Lo comerán con pan ázimo, en lugar santo, en el atrio del Tabernáculo.

¿Cuál es la porción santísima?

(10) No se cocerá con levadura. Es la parte que les asigne de Mis ofrendas ígneas. Es porción santísima como la ofrenda expiatoria y la ofrenda de culpa.

6(17) Y le dijo el Eterno a Moisés: (18) Deles a Aarón y a sus hijos: Ésta es la ley de la ofrenda expiatoria. En el lugar donde se ofrece el holocausto, se presentará la ofrenda expiatoria ante el Eterno. Es santísima.

7(1) Y ésta es la ley de la ofrenda de culpa, que es santísima.

¿Acaso esto aplica respecto a la conservación de los alimentos? ¿Acaso solo se puede comer alimentos que han estado guardados, máximo 2 días?

7(16) Si el sacrificio se ofrece en cumplimento a un voto o promesa (néder) o como donación (nedevá), se comerá la carne el mismo día pero lo que sobra podrá comerse al día siguiente. (17) Nada podrá  dejarse para un tercer día; si algo queda, será consumido por el fuego.

¿Respecto a las ofrendas, cuál de los hijos de Aarón podía presentar la ofrenda?

6 (15) Y el sacerdote que entre los hijos de Aarón sea ungido presentará la ofrenda, que por ley perpetua del Eterno será totalmente quemada,

¿Se come la sangre?

7(26) Y no comeréis sangre, de ave o de res, en ninguna de vuestras moradas.

¿El sacerdote tenía que comer todo el mismo día, y si no tiene hambre?

7(16)Si el sacrificio se ofrece en cumplimento a un voto o promesa (néder) o como donación (nedevá), se comerá la carne el mismo día pero lo que sobra podrá comerse al día siguiente. (17) Nada podrá  dejarse para un tercer día; si algo queda, será consumido por el fuego.

¿En qué momento se oficializa a Aarón y sus hijos como sacerdotes? ¿Hubo una ceremonia? ¿Cómo fue?

8(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (2) “Toma a Aarón, a sus hijos, las vestiduras, el óleo de la unción, el novillo para el sacrificio expiatorio, los dos carneros y el cesto de panes ázimos. (3) Y convoca a toda la congregación a la puerta del Tabernáculo”. (4) Y Moisés cumplió con la orden del Eterno, reuniendo a toda la asamblea a la puerta del Tabernáculo; (5) y Moisés dijo a la asamblea:  “He aquí que el Eterno mandó hacer”. (6) Y Moisés acercó a Aarón y a sus hijos y los lavó con agua. (7) Le puso (a Aarón) la túnica, lo ciñó con el cinturón, le puso el manto y sobre éste el efod que sujetó con cinto. (8) Y le vistió luego el pectoral donde le puso los urim y los tumim. (9) Y le cubrió la cabeza con el turbante en cuyo frente puso la lámina de oro que constituía la diadema sagrada, conforme a lo que el Eterno le había ordenado a Moisés.

 

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