JUKAT

Números 19(1) – 22(1)

Y le dijo el Eterno a Moisés: (2)”He aquí el precepto que dispone el Eterno. Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca rojiza sin mácula alguna y sobre la cual no se haya puesto yugo. (3) Se la daréis a Eleazar el sacerdote, quien la sacará del campamento y la hará degollar en su presencia. (4) Y Eleazar el sacerdote mojará su dedo en la sangre de la victima y rociará siete veces el frente del Tabernáculo. (5) Luego hará quemar la vaca ante sus ojos. La piel, la carne, la sangre y los excrementos serán quemados. (6) Y el sacerdote tomará un palo de cedro, hisopo y tinte carmesí y los echará en medio del fuego en que arda la vaca. (7) Después, el sacerdote lavará sus vestiduras, se lavará con agua e irá al campamento pero será considerado impuro hasta el atardecer. (8) Y el que quemó el animal también lavará sus vestiduras, se lavará con agua y será impuro hasta el atardecer. (9) Y un hombre que sea puro recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio y las guardará, para la congregación de los hijos de Israel, para el agua de la expiación. (10) Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestiduras y será impuro hasta el atardecer. Será ley eterna para los hijos de Israel y para los extranjeros que morarán con ellos. (11) El que toque el cadáver de un hombre quedará impuro durante siete días. (12) Deberá purificarse con las cenizas de la vaca rojiza al tercer día para quedar puro al séptimo día, pero si no se purifica al tercer día, no será puro al séptimo. (13) Quien toque el cuerpo muerto de cualquier hombre y no se purifica, profana la morada del Eterno, esa alma será extirpada del seno de Israel porque el agua de expiación no se roció sobre ese hombre, que permanece impuro. (14) Esa es la ley aplicable cuando un hombre muere en una tienda. Todo lo que hay en la tienda o entrada a ella quedará impuro durante siete días. (15) Y todo recipiente descubierto que no tenga tapa ajustada será impuro. (16) Y el que toque en el campo a un muerto por espada o un cadáver cualquiera o huesos de hombre o una tumba, quedará impuro por siete días. (17) Y para volver a purificarse, el impuro tomará cenizas de purificación (de las vacas rojizas quemadas) que echará en una vasija con agua corriente. (18) Y una persona limpia (pura) tomará un hisopo y lo sumergirá en el agua, rociará con él la tienda, todos los utensilios y todas las personas que estaban allí, igualmente rociará al que toque huesos humanos, un muerto por espada o por muerte común o una tumba. (19) Y la persona pura rociará a la impura al tercer día y al séptimo día, el purificado lavará sus vestiduras, se lavará con agua y quedará puro al atardecer. (20) Pero el impuro que no se purifica será cortado de la congregación porque ha profanado el santuario del Eterno. Al no ser rociado con el agua de expiación quedo impuro. (21) Y será ley perpetua. Él que rocíe el agua de purificación, lavará sus vestidos y el que lo toque quedará impuro hasta el atardecer. (22) Y todo lo que toque el impuro será impuro y el alma que lo toque será impuro hasta el atardecer.

20(1) Y llegaron los hijos de Israel, toda la comunidad al desierto de Zin, en el mes primero y acampó el pueblo en Cades, donde murió Miriam (hermana de Moisés y Aarón) y fue sepultada. (2) Y como no había agua para la gente, se reunieron contra Moisés y Aarón. (3) Y riñeron con Moisés, a quien increparon: “¡Ojalá nosotros hubiéramos muerto cuando nuestro hermanos murieron delante del Eterno! (4) ¿Por qué trajiste al pueblo de Israel a este desierto para que muramos, nosotros y nuestro ganado?  (5) ¿Por qué nos hiciste salir de Egipto para traernos a este lugar tan malo? No es lugar paras sembrar, ni para cultivar higueras, ni viñedos, no granados y ni siqueira hay agua para beber”. (6) Entonces Moisés y Aarón se posternarón a la entrada del Tabernáculo y se les apareció la gloria del Eterno. (7) Y le dijo el Eterno a Moisés: (8)”Toma la vara, reúne a la comunidad y a tu hermano Aarón y habladle a la peña ante la vista de ellos porque de la roca manará agua que dará a la gente y a los animales”. (9) Y Moisés tomo la vara de ante el Eterno, como Él le había ordenado. (10) Moisés y Aarón reunieron a la congregación delante de la peña y les dijo: “Oíd ahora, rebeldes. ¿Podremos hacer brotar agua de esta peña?”. (11) Y levanto Moisés su mano y con la vara golpeó la peña dos veces y comenzó a salir de ella agua en abundancia; la congregación y los animales bebieron entonces hasta saciarse. (12) Y le dijo el Eterno a Moisés:”Por cuanto no creísteis en Mí, glorificándome a los ojos de los hijos de Israel, no haréis entrar a este pueblo a la tierra que les prometí”. (13) Esa fuente de aguas se llamó meribá (Merivá – querella) porque allí los hijos de Israel querellaron al Eterno y Él se glorificó ante ellos. (14)Moisés envió después mensajeros desde Cades al rey de Edom para decirle: “Así dice tu hermano Israel. Tú sabes la adversidad que se abatió sobre nosotros, (15) cómo nuestros padres fueron a Egipto y vivieron allí muchos años y cómo los egipcios luego nos maltrataron a nosotros y a nuestros padres. (16) Y cuando clamamos al Eterno, Él oyó nuestra voz y envió un mensajero que nos libró de Egipto y ahora estamos en Cadés, ciudad situada en el extremo de tu frontera. (17) Te ruego que nos dejes pasar por tu país. No pasaremos por los campos (cultivados), ni por los viñedos, ni beberemos el agua de tus pozos. Marcharemos por el camino real, sin desviarnos a la derecha ni a la izquierda hasta que hayamos pasado tus limites”. (18) Pero contestó Edom: “No pasarás por mi territorio, pues de lo contrario, te enfrentaré con la espada”, (19) Y los hijos de Israel le dijeron:”Iremos por el camino real. Si yo o mi ganado bebe de tu agua, yo te pagaré se precio. Por cierto, no dañaremos nada. Sólo pasaremos con los pie”. (20) Pero se empecinó: “No han de pasar” y Edom se dispuso a enfrentar a Israel con mucha tropa y mano fuerte. (21) Pero los hijos de Israel se apartaron de Edom al negarse éste a conceder autorización de paso. (22) Y toda la congregación se fue de Cades y llegó al monte Hor. (23) Y le dijo el Eterno a Moisés y Aarón en el monte Hor, en la frontera de la tierra de Edom: (24) “Sea reunido Aarón con su pueblo, pues no ha de entrar en la teirra que he dado a los hijos de Israel, porque fuisteis rebeldes a Mi palabra en al fuente de meriba. (25) Haz que Aarón y su hijo Eleazar suban al monte Hor, (26) quílate a Aarón sus vestimentas y ponlas a su hijo Eleazar y Aarón será reunido con su pueblo y morirá allí. (27) Y Moisés hizo lo que le ordenó el Eterno y subieron al monte Hor, ante la vista de toda la congregación. (28) Moisés quitó a Aarón sus vestiduras y se la spuso a su hijo Eleazar y murió allí Aarón, en la cumbre del monte; Moisés y Eleazar bajaron al monte. (29) Y toda la congregación, al ver que Aarón había expirado, lloró por él durante treinta días. Fue duelo de toda la casa de Israel.

21(1) Cuando el rey Arad, de los cananeos, que moraba e el Neguev supo que la gente de Israel venía por el camino de Atarim, acometió a los de Israel y se llevó cautivo a algunos. (2) Israel hizo entonces voto al Eterno: “Si nos entregas a este pueblo en nuestras manos, destruiremos sus ciudades”. (3) Y el Eterno escuchó la voz de Israel y le entregó a los cananeos que fueron destruidos junto con sus ciudades. Y ese lugar fue llamado Hormá (exterminio). (4) Se fueron del monte Hor, camino del mar Rojo, para rodear la tierra de Edom y el pueblo impacientó durante el trayecto. (5) Protestó el pueblo contra Dios y contra Moisés: “¿Por qué nos trajiste de Egipto para morir en el desierto, donde no hay pan ni agua? Nuestra alma esta harta de pan liviano”. (6) Entonces el Eterno envió al pueblo serpientes venenosas que causaron con sus mordeduras gran mortandad.

(7)El pueblo acudió a Moisés implorando: “Hemos pecado murmurando contra el Eterno y contra ti. Pide al Eterno que aleje las serpientes de nosotros”. Y Moisés intercedió por el pueblo. (8) Y le dijo el Eterno a Moisés:”Haz una serpiente, ponla en lo alto de un mástil y sucederá que el hombre mordido que la mire vivirá”. (9)Moisés hizo una serpiente de cobre pulido y la colocó sobre un mástil. (10) Y los hijos de Israel marcharon y acamparon en Obot. (11) Marcharon desde Obot y acamparon en Ijé-abarim, en el desierto que esta frente a Moab, hacia el este. (12)Marcharon desde allí y acamparon en el arroyo de Zered. (13) Y marcharon desde allí y acamparon al otro lado del Arnón, en el desierto que empieza en la frontera de los amorreos, por cuanto Anón es el límite de Moab, entre Moab y la tierra de los amorreos. (14)Por eso se dice en el libro de las guerras del Eterno: “Vaheb en Suf (lo que Él hizo en el mar Rojo) y en el valle del Arnón, (15) en el declive del valle que se extiende desde Ar (ciudad amorrea) hasta el linde de Moab”. 86) Y desde allí marcharon al lugar de la fuente junto al cual el Eterno le dijo a Moisés: “Reúne al pueblo, que le daré agua”.

(17) Entonces cantó Israel este cántico:”Brota, oh fuente. Cantadle vosotros. (18) Oh pozo que cavaron los jefes del pueblo con sus báculos, por orden del legislador”. Y del desierto fueron a Matana. (19)Y de Matana a Nahaliel y de Nahaliel a Bamot. (20) Y de Bamot fueron al valle que hay en Moab y a la cima del Pisgá, que se alza frente al desierto. (21)Israel envió mensajeros a Sihón, rey de los amorreos para decirles: (22) Permitanos pasar por tu tierra. No cruzaremos los campos ni los viñedos, ni beberemos agua de tus pozos sino que iremos derecho por el camino real hasta que pasemos su territorio”. (23) Pero Sihon no concedio autorización de paso y reunió a toda la gente para combatir contra Israel en el desierto; vino Jahaza y peleó contra Israel. (24) E Israel lo hirió a filo de espada y heredó sus tierras desde el Arnón hasta Jaboc y el linde del territorio de los hijos de Amón, país poderoso, (25)Y tomó Israel todas esas ciudades y moró en todas las ciudades de los amorreos, en Hesbón y en todas las ladeas. (26) Hesbón era de la ciudad donde estaba Sihon, rey de los amorreos que había peleado antes contra el rey de Moab y había tomado toda su tierra, hasta el Arnón. (27) Por eso cantan los poetas: “Venid a Hesbón. Sea la ciudad de Sihón reconstruida, (28) pues un fuego salió de Hesbón y llama de la ciudad de Sihón que devoró a Ar de Moab y a los amos de las alturas del Arnón. (29)¡Ay de ti, Moab! Perdido estás, pueblo idólatra, con tus hijos en fuga y tus hijas en el cautiverio para Sihón, el rey amorreo. (30) Los hemos asaeteado. Hesbón fue exterminado hasta Dibón y la devastación llegó hasta Nofa y también hasta Medeba”. (31) de tal modo, Israel conquistó la tierra de los amorreos. (32) Moisés hizo explorar Jazer; luego conquistaron sus aldeas y sojuzgaron a los amorreos que vivian allí. (33) Se volvieron y se dirigieron a Basán, desde donde salió al encuentro de ellos Og, el rey de Basán, desde donde salió al encuentro de ellos Og, el rey de Basán, con toda su tropa para acometerlos en Edrei. (34) Y el Eterno le dijo a Moisés: “No le temas porque lo he entregado en tu mano, con todo su pueblo y su tierra. Haz con él como hiciste con Sihón, rey amorreo, que moraba en Hesbón”. (35) Y lo batieron a él (Og), a sus hijos y a todo el pueblo, hasta que no quedó nadie de ellos y poseyeron sus tierras.

22(1) Y los hijos de Israel marcharon y acamparon en el llano de Moáb, al otro lado del Jordán, cerca de Jericó.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

Reflexión:

¿Quien pidió una vaca roja?

Y le dijo el Eterno a Moisés: 19(2)”He aquí el precepto que dispone el Eterno. Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca rojiza sin mácula alguna y sobre la cual no se haya puesto yugo.

¿Para qué?

19(3) Se la daréis a Eleazar el sacerdote, quien la sacará del campamento y la hará degollar en su presencia.

19(5) Luego hará quemar la vaca ante sus ojos. La piel, la carne, la sangre y los excrementos serán quemados.

¿Que le pone el sacerdote a la vaca que esta ardiendo?

19(6) Y el sacerdote tomará un palo de cedro, hisopo y tinte carmesí y los echará en medio del fuego en que arda la vaca.

¿Las cenizas la tenía que recoger un hombre puro? ¿Para qué? ¿Es ley eterna?

19(9) Y un hombre que sea puro recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio y las guardará, para la congregación de los hijos de Israel, para el agua de la expiación. (10) Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestiduras y será impuro hasta el atardecer. Será ley eterna para los hijos de Israel y para los extranjeros que morarán con ellos.

¿Una tumba? ¿Si, quien toque un muerto,  hueso de hombre o tumba, estará impuro, que debe de hacer para purificarse? ¿Quien los ayudará a purificarse?

19(17) Y para volver a purificarse, el impuro tomará cenizas de purificación (de las vacas rojizas quemadas) que echará en una vasija con agua corriente. (18) Y una persona limpia (pura) tomará un hisopo y lo sumergirá en el agua, rociará con él la tienda, todos los utensilios y todas las personas que estaban allí, igualmente rociará al que toque huesos humanos, un muerto por espada o por muerte común o una tumba.

¿Como lo hará? ¿Es ley perpetua?

(19) Y la persona pura rociará a la impura al tercer día y al séptimo día, el purificado lavará sus vestiduras, se lavará con agua y quedará puro al atardecer. (20) Pero el impuro que no se purifica será cortado de la congregación porque ha profanado el santuario del Eterno. Al no ser rociado con el agua de expiación quedo impuro. (21) Y será ley perpetua.

¿Dónde y cuando murió Mirian?

20(1) Y llegaron los hijos de Israel, toda la comunidad al desierto de Zin, en el mes primero y acampó el pueblo en Cades, donde murió Miriam (hermana de Moisés y Aarón) y fue sepultada.

¿El pueblo volvió a quejarse? ¿Que hicieron Moisés y Aarón?

20(6) Entonces Moisés y Aarón se posternarón a la entrada del Tabernáculo y se les apareció la gloria del Eterno.

¿Que ordeno el Eterno?

20(7) Y le dijo el Eterno a Moisés: (8)”Toma la vara, reúne a la comunidad y a tu hermano Aarón y habladle a la peña ante la vista de ellos porque de la roca manará agua que dará a la gente y a los animales”.

¿Que hizo Moisés?

20(11) Y levanto Moisés su mano y con la vara golpeó la peña dos veces y comenzó a salir de ella agua en abundancia; la congregación y los animales bebieron entonces hasta saciarse.

¿Que dijo el Eterno?

20(12) Y le dijo el Eterno a Moisés:”Por cuanto no creísteis en Mí, glorificándome a los ojos de los hijos de Israel, no haréis entrar a este pueblo a la tierra que les prometí”.

¿Donde ocurrió? ¿Como se llama esa fuente de agua?

20(13) Esa fuente de aguas se llamó meribá (Merivá – querella) porque allí los hijos de Israel querellaron al Eterno y Él se glorificó ante ellos.

¿Con que actitud Moisés pidio permiso a Edom para pasar por su país?

(14)Moisés envió después mensajeros desde Cades al rey de Edom para decirle: “Así dice tu hermano Israel(…)

¿Como respondió Edom?

(18) Pero contestó Edom: “No pasarás por mi territorio, pues de lo contrario, te enfrentaré con la espada”, (…)

¿Que paso en el monte Or?

(23) Y le dijo el Eterno a Moisés y Aarón en el monte Hor, en la frontera de la tierra de Edom: (24) “Sea reunido Aarón con su pueblo, pues no ha de entrar en la teirra que he dado a los hijos de Israel, porque fuisteis rebeldes a Mi palabra en al fuente de meriba. (25) Haz que Aarón y su hijo Eleazar suban al monte Hor, (26) quílate a Aarón sus vestimentas y ponlas a su hijo Eleazar y Aarón será reunido con su pueblo y morirá allí. (27) Y Moisés hizo lo que le ordenó el Eterno y subieron al monte Hor, ante la vista de toda la congregación. (28) Moisés quitó a Aarón sus vestiduras y se la spuso a su hijo Eleazar y murió allí Aarón, en la cumbre del monte; Moisés y Eleazar bajaron al monte. (29) Y toda la congregación, al ver que Aarón había expirado, lloró por él durante treinta días. Fue duelo de toda la casa de Israel.

¿Que hizo el rey Arad de los cananeos?

21(1) Cuando el rey Arad, de los cananeos, que moraba e el Neguev supo que la gente de Israel venía por el camino de Atarim, acometió a los de Israel y se llevó cautivo a algunos.

¿Como reacciono Israel? ¿Se intimido? ¿Clamo al Eterno? ¿Hizo un voto al Eterno para rescatar a sus hermanos?

21(2) Israel hizo entonces voto al Eterno: “Si nos entregas a este pueblo en nuestras manos, destruiremos sus ciudades”.

¿El Eterno escucho a Israel?

21(3) Y el Eterno escuchó la voz de Israel y le entregó a los cananeos que fueron destruidos junto con sus ciudades. Y ese lugar fue llamado Hormá (exterminio).

¿Después se volvieron a quejar? ¿Porqué?

(4) Se fueron del monte Hor, camino del mar Rojo, para rodear la tierra de Edom y el pueblo impacientó durante el trayecto. (5) Protestó el pueblo contra Dios y contra Moisés: “¿Por qué nos trajiste de Egipto para morir en el desierto, donde no hay pan ni agua? Nuestra alma esta harta de pan liviano”.

¿Que paso?

21(6) Entonces el Eterno envió al pueblo serpientes venenosas que causaron con sus mordeduras gran mortandad.

¿El pueblo clamo al Eterno y el Eterno volvió  a perdonar?

21(7)El pueblo acudió a Moisés implorando: “Hemos pecado murmurando contra el Eterno y contra ti. Pide al Eterno que aleje las serpientes de nosotros”. Y Moisés intercedió por el pueblo. (8) Y le dijo el Eterno a Moisés:”Haz una serpiente, ponla en lo alto de un mástil y sucederá que el hombre mordido que la mire vivirá”. (9)Moisés hizo una serpiente de cobre pulido y la colocó sobre un mástil. (10) Y los hijos de Israel marcharon y acamparon en Obot.

¿El libro de las guerras del Eterno? ¿ Acaso las guerras del Israel, son las del Eterno?

21(14)Por eso se dice en el libro de las guerras del Eterno: “Vaheb en Suf (lo que Él hizo en el mar Rojo) y en el valle del Arnón, (15) en el declive del valle que se extiende desde Ar (ciudad amorrea) hasta el linde de Moab”.

21(17) Entonces cantó Israel este cántico:”Brota, oh fuente. Cantadle vosotros. (…)

21(34) Y el Eterno le dijo a Moisés: “No le temas porque lo he entregado en tu mano, con todo su pueblo y su tierra. Haz con él como hiciste con Sihón, rey amorreo, que moraba en Hesbón”. (35) Y lo batieron a él (Og), a sus hijos y a todo el pueblo, hasta que no quedó nadie de ellos y poseyeron sus tierras.

22(1) Y los hijos de Israel marcharon y acamparon en el llano de Moáb, al otro lado del Jordán, cerca de Jericó.

Foto de la roca:

http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/514971/jewish/Resumen-de-la-Parash.htm

Koraj

Número 16-18

16(1) Pero Coré, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, Datán y  Abiram hijos de Eliab, y On, hijo de Pelet de la tribu de Rubén se ensoberbecieron (2) y se levantaron contra Moisés, acompañados por doscientos cincuenta hombres de los hijos de Israel, toda gente de renombre; (3) Se conjuraron contra Moisés y Aarón enrostrándoles: “Os arrogáis demasiado. Toda la congregación es santa y el Eterno está en medio de ella. ¿Por qué entonces os encumbráis sobre el pueblo del Eterno?”. (4) Al oír esto, Moisés se echó rostro a tierra (5) y luego, les dijo a Coré y su gente: “Mañana, el Eterno hará saber quién es Suyo y quien es santo, a quien quiere a Su lado dado que el que sea escogido por Él podrá acercarse a él. (6) Esto haréis vosotros: tomaréis incensarios, (7) prenderéis fuego en ellos y sobre el fuego, pondréis fuego en ellos y sobre el fuego, pondréis el incienso ante el Eterno. Aquel a quien elija el Eterno será santo.  Esto os bastará, hijos de Leví”. (8) Y Moisés le dijo a Coré: “Os ruego que me escuchéis, hijos de Leví. (9) ¿Es poca cosa para vosotros que el Dios de Israel os separará de los demás hijos de Israel para permitiros acercarse a Él al encargaros el servicio de la morada del Eterno y la celebración de los servicios de la morada del Eterno y la celebración de los oficios ante las comunidades? (10) Con ellos os acercaréis a Él, vosotros y vuestro hermano, los hijos de Leví. ¿Pretendéis también el sacerdocio? (11) Ciertamente os conjugaréis contra el Eterno, pero ¿qué culpa tiene Aarón para que murmuréis contra él?” (12) Y Moisés mandó llamar a Datán y a Abiram, hijos de Eliab”. Y al acudir, ellos le dijeron: “No subiremos. (13) ¿Es poca cosa que nos hayas sacado de la tierra que mana leche y miel para traernos a la muerte en el desierto, para engrandeceros como príncipes sobre vosotros? (14) No nos trajiste a una tierra que mana leche y miel, ni nos diste heredad alguna de campos o viñedos. ¿Quieres acaso sacarle los ojos a toda esta gente? ¡No subiremos! (adonde nos mandas)”. (15) Y se airó tanto Moisés que le dijo al Eterno: “No te inclines a la oblación de ellos. No he tomado un solo asno de ellos, ni les he hecho mal alguno”. (16) Y le dijo Moisés a Coré: “Tú y toda tu compañía, venid mañana ante el Eterno; tú, ellos y Aarón”. (17) Y cada uno tomará su incensario, pondrá incienso en él y lo ofrecerán ante el Eterno. Lo ofrecerán tú, tus doscientos cincuenta partidarios y Aarón, cada cual con su incensario”. (18) Cada uno pues, tomó su incensario, prendió fuego en él, e echó incienso y se reunieron a la entrada del Tabernáculo con Moisés y Aarón. (19) Y Coré logro convocar a toda la congregación contra ellos a la entrada del Tabernáculo de reunión, y entonces se apareció la gloria del Eterno a toda la comunidad. (20) Y el Eterno les dijo a Moisés y Aarón: (21) Alejáos de esta gente y los consumiré en un momento”. (22) Entonces Moisés y Aarón se prosternaron rostro a tierra e imploraron: “Oh Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿por un hombre que peca, castigarás a toda la congregación?” (23) Y el Eterno le respondió a Moisés: (24) “Diles a la congregación: Alegaos de las moradas de Coré, Datán y Abiram” (procurando disuadirlo), (26) y (al no lograrlo) advirtió a la congregación: “Os ruego que os alejéis de las tiendas de estos malvados y que no toquéis nada de sus pertenencias para que no seáis arrastrados con todos sus pecados”. (27) Se apartaron, pues, de las tiendas de Coré, Datán y Abiram y sus alrededores, y salieron Datán y Abiram a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres y sus hijos mayores y menores. (28) Y Moisés dijo: “Ahora sabréis que el Eterno me ordenó hacer todas estas cosas y que no fue por mi voluntad que las hice. (29) Si estos hombres mueren de muerte común y su destino es el de los demás hombres, significa que el Eterno no me envió, (30) pero si el Eterno abre la boca del suelo para tragarlos a ellos y sus pertenencias, se bajan vivos al abismo y que a la tierra os cubra, sabréis que esos hombres han provocado al Eterno”. (31) Y apenas pronunció tales palabras, la tierra se abrió bajo los pies (de los rebeldes). (32) Y la tierra abrió su boca y los tragó, junto con sus tiendas y todas sus pertenencias. (33) Ellos y todo lo que les pertenecía fueron cubiertos por la tierra, quedando totalmente eliminados de la congregación. (34) Y todos los demás de Israel se habían alejado precipitadamente al oír a Moisés porque pensaron: “No sea que nos trague la tierra”. (35) Y salió un fuego del Eterno que consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían incienso.

17(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (2) “Dile a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que aparte los incensarios quemados y que disperse el fuego lejos porque están santificados. (3) De los incensarios de estos pecadores contra sus propias almas, haréis laminas con las que revestiréis el altar,  pues se hizo con ellos ofrenda al Eterno, quedando santificados, y servirán de recordación para los hijos de Israel”. (4) Eleazar tomó los incensarios de cobre pulido con los que habían presentado ofrenda los que después fueron quemados y los hizo laminas para revestir el altar, (5) para servir de recordación a los hijos de Israel de que nadie que no sea de la simiente de Aarón deben acercarse a quemar incienso ante el Eterno, como hicieron Coré y su gente, conforme a lo que el Eterno ordenó a Moisés. (6) Pero el día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y contra Aarón diciendo: “Vosotros enviasteis a la muerte al pueblo del Eterno”. (7) Y ocurrió, cuando la congregación se reunió contra Moisés y Aarón, que miraron hacia el Tabernáculo de reunión y vieron que la nube lo cubría, apareciendo la gloria del Eterno. (8) Moisés y Aarón acudieron a la entrada del Tabernáculo. (9) Y le dijo el Eterno a Moisés; (10) “Apártate de la congregación para que Yo los consuma en un momento”. Entonces se prosternaron. (11)  Y le dijo Moisés a Aarón: “Toma el incensario y pon fuego del altar en él, pon incienso y ve enseguida a la congregación para hacer expiación por ellos porque la ira domina al Eterno y la plaga ha comenzado”. (12) Y Aarón tomó un incensario, conforme a lo que le había dicho Moisés. Corrió hacia donde estaba reunida la congregación. Puso el incienso e hizo expiación por el pueblo. (13) Se colocó entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo; (14) pero a la sazon, habían muerto por la plaga catorce mil setecientos, además de los que habían muerto en el momento de la rebelión de Coré. (15) Y Aarón volvió a donde estaba Moisés, a la entrada del Tabernáculo de reunión, después de haber contenido la plaga. (16) Y dijo el Eterno a Moisés: (17) “Habla a los hijos de Israel y haz que cada jefe de tribu te entregue una vara, una por cada una de las tribus y que escriban en cada vara el nombre de su tribu. (18) Escribirás el nombre de Aarón en la vara de Leví, pues cada vara llevará el nombre de cada jefe de tribu. (19) Pondrás todas en el Tabernáculo, delante del testimonio, donde Yo tengo Mis reuniones contigo. (20) Y Moisés dijo a los hijos de Israel, cuyos jefes le dieron una vara cada uno conforme a sus casas paternas, doce varas en total. Y la vara de Aarón estaba en medio de las demás. (22) Moisés colocó las varas ante el Eterno en el Tabernáculo de reunión. (23) Y al día siguiente, ocurrió que Moisés entró en el Tabernáculo y he aquí que de la vara de Aarón que representaba a la casa de Leví, salía una flor, como así también pimpollos y almendras. (24) Y Moisés saco las varas ante el Eterno y las entregó a los hijos de Israel, una a cada jefe de tribu. (25) Entonces le dijo el Eterno a Moisés: “Pon nuevamente la vara de Aarón ante el testimonio para ser guardada allí como señal contra los hijos de la rebelión y quitarás de Mí sus murmuraciones para que no mueran”. (26) Así lo hizo Moisés, tal como le había ordenado el Eterno. (27) Y los hijos de Israel (angustiados) le dijeron a Moisés: “He aquí que estamos perdidos. Pereceremos todos. (28) Si quienes pretenden aproximarse a la morada del Eterno están condenados a morir, en verdad, hemos de morir todos”.

18(1) Y le dijo el Eterno a Aarón: “Tú, tus hijos y todos los de tu  linaje cargaréis el pecado (de los extraños que inadvertidamente toquen las cosas) sacerdotal. (2) Y a tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, los admitirás para que te asistan en el servicio, pero sólo tú y tus hijos estaréis ante la morada del Testimonio. (3) Cuidarás lo relativo al servicio y guardarás toda la tienda pero no se acercarán a tus utensilios santos y al altar para que no mueran ellos, ni muráis vosotros. (4) Estarán a tu servicio y a cargo de Tabernáculo de reunión para todo el servicio y ningún extraño se acercará a vosotros. (5) Y vosotros estaréis a cargo de las cosas santas y del altar, para que no haya más cólera sobre los hijos de Israel. (6) Y he aquí que he tomado a vuestros hermanos del seno del pueblo de Israel, los levitas, como regalo Mío para que efectúen el servicio en el Tabernáculo. Por lo tanto, tú y tus hijos ejerceréis vuestro sacerdocio en todo lo relativo al altar y lo que está detrás del velo, y (Me) serviréis. Para eso os concedí el privilegio de vuestro sacerdocio. El extraño que se aproxime será condenado a muerte”. (8) Y le dijo el Eterno a Aarón: “He aquí que te he asignado la misión del cuidado de las ofrendas que se Me harán de todas las cosas santificadas de los hijos de Israel. Esa responsabilidad te la he dado a ti, al ungirte como sacerdote y a tus hijos, por todas las generaciones. (9) De las cosas santísimas y de las ofrendas ígneas, serán tuyas toda ofrenda pacífica, toda ofrenda expiatoria y toda ofrenda que los hijos de Israel Me brinden. Son santísimas para ti y para tus hijos. (10) En el lugar santísimo las comeréis. Todo varón las comerá. Serán santísimas para ti. (11) Y también serán tuyas las ofrendas alzadas y las ofrendas agitadas de los hijos de Israel. Las he asignado a ti, a tus hijos y a tus hijas, a perpetuidad. Todo el de tu linaje que sea puro las comerá. (12) Y también te he asignado lo mejor de aceite, del mosto, del trigo y de los primeros frutos que ofrendan al Eterno. (13) Todas las primicias que traerán al Eterno serán para ti, las comerán todo hombre puro de tu casa. (14) Toda la ofrenda por anatema será para ti. (15)Todo primerizo de la matriz  de toda carne que sea ofrecido al Eterno, sea de hombre o bestia, será para ti, pero redimirás al primogénito de hombre y al primerizo de animal impuro. (16) Los rescatarás a la edad de un mes por su precio, cinco siclos sagrados de plata (de veinte geras cada uno). (17) Sólo el primerizo del buey, del carnero y de las cabras no redimirás. Son sagrados. Rociarás su sangre en el altar y quemarás su grasa en ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno. (18) Su carne será para ti como lo es el pecho que se agita en el balanceo y la pierna derecha. (19)Todas las ofrendas alzadas que los hijos de Israel presenten al Eterno, las he reservado para ti, para tus hijos y para tus hijas a perpetuidad. Es pacto enalterable ante el Eterno para ti y para tu simiente”. (20) Y le dijo también el Eterno a Aarón: “Tú no heredarás sus tierras, ni tendrás porción alguna de ellas. Yo mismo soy tu porción y tu heredad entre los hijos de Israel. (21) Y he aquí que reservo para los hijos de Leví todos los diezmos de Israel en lugar de heredad, por el servicio que presentan, o sea el servicio del Tabernáculo. (22) Los hijos de Israel no se acercarán más al Tabernáculo de reunión, no sea que con ello pequen y mueran. (23) Serán los levitas los encargados del servicio del Tabernáculo de reunión y cargarán los pecados (de los hijos de Israel). Será estatuto perpetuo que entre los hijos de Israel ellos no tendrán heredad. (24) Pero, los diezmos de los hijos de Israel, de sus ofrendas alzadas al Eterno, los doy a los levitas en reemplazo de la heredad Por eso les dije que entre los hijos de Israel no heredarán (tierra)”. (25) Y le dijo el Eterno a Moisés: (26)”A los levitas les dirás: Cuando toméis los diezmos de los hijos de Israel que os asigné por heredad, ofrendaréis al Eterno un diezmo de los diezmos. (27) Este diezmo será considerado como ofrenda vuestra, como el cereal de la era y como el mosto del lagar. (28) De ese modo, vosotros también llevaréis ofrenda al Eterno, de todos los diezmos que tomáis de los hijos de Israel. Tal ofrenda alzada al Eterno, la daréis a Aarón, el sumo sacerdote. (29) Para ello, escogeréis todo lo mejor de las ofrendas santificadas al Eterno”. (30) Y les dirás también: “Cuando hayáis ofrecido lo mejor de ellos, el resto será para vosotros los levitas, como si fuera producto de la era o el lagar. (31) Y lo comeréis con vuestras familias, porque es vuestro salario por el servicio que presentaréis en el Tabernáculo de reunión. (32) Y no sobrellevaréis pecado cuando ofrendéis lo mejor de los diezmos recibidos. Y no profanaréis las cosas santas de los hijos de Israel, no sea que muráis”.

¿Los que se rebelaron contra Moisés eran Levitas y también había gente de renombre?

16(1) Pero Coré, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, Datán y  Abiram hijos de Eliab, y On, hijo de Pelet de la tribu de Rubén se ensoberbecieron (2) y se levantaron contra Moisés, acompañados por doscientos cincuenta hombres de los hijos de Israel, toda gente de renombre

¡Al que Tú escoges, se puede acercar a Ti!

16 (4) Al oír esto, Moisés se echó rostro a tierra (5) y luego, les dijo a Coré y su gente: “Mañana, el Eterno hará saber quién es Suyo y quien es santo, a quien quiere a Su lado dado que el que sea escogido por Él podrá acercarse a él.

¿Acaso podemos enojarnos tanto, por ser acusados falsamente y hacerte este pedido?

16(15) Y se airó tanto Moisés que le dijo al Eterno: “No te inclines a la oblación de ellos. No he tomado un solo asno de ellos, ni les he hecho mal alguno”.

¿También te podemos llamar así?

16 (22) Entonces Moisés y Aarón se prosternaron rostro a tierra e imploraron: “Oh Dios, Dios de los espíritus de toda carne(…)

¿También en las pertenencias del pecador, yace el pecado?

16 (23) Y el Eterno le respondió a Moisés: (24) “Diles a la congregación: Alejaos de las moradas de Coré, Datán y Abiram” (procurando disuadirlo), (26) y (al no lograrlo) advirtió a la congregación: “Os ruego que os alejéis de las tiendas de estos malvados y que no toquéis nada de sus pertenencias para que no seáis arrastrados con todos sus pecados”.

¿Acaso se peca contra el alma? ¿Acaso tenemos que tener compasión por nuestra alma?

17 (3) De los incensarios de estos pecadores contra sus propias almas (…)

¿Toda ofrenda consagrada a Ti, es santa?

17 (3) De los incensarios de estos pecadores contra sus propias almas, haréis laminas con las que revestiréis el altar,  pues se hizo con ellos ofrenda al Eterno, quedando santificados, y servirán de recordación para los hijos de Israel”.

¿Qué paso con el pueblo, después que la tierra se tragó a los rebeldes?

17 (6) Pero el día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y contra Aarón diciendo: “Vosotros enviasteis a la muerte al pueblo del Eterno”(…)

¿Otra vez? ¿Entonces que hizo el Di-s Altísimo?

17 (7) Y ocurrió, cuando la congregación se reunió contra Moisés y Aarón, que miraron hacia el Tabernáculo de reunión y vieron que la nube lo cubría, apareciendo la gloria del Eterno. (8) Moisés y Aarón acudieron a la entrada del Tabernáculo. (9) Y le dijo el Eterno a Moisés; (10) “Apártate de la congregación para que Yo los consuma en un momento”.

¿Qué hizo Moisés?

17 (11)  Y le dijo Moisés a Aarón: “Toma el incensario y pon fuego del altar en él, pon incienso y ve enseguida a la congregación para hacer expiación por ellos porque la ira domina al Eterno y la plaga ha comenzado”.

¿Qué hizo Aarón?

(12) Y Aarón tomó un incensario, conforme a lo que le había dicho Moisés. Corrió hacia donde estaba reunida la congregación. Puso el incienso e hizo expiación por el pueblo. (13) Se colocó entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo; (14) pero a la sazon, habían muerto por la plaga catorce mil setecientos, además de los que habían muerto en el momento de la rebelión de Coré. (15) Y Aarón volvió a donde estaba Moisés, a la entrada del Tabernáculo de reunión, después de haber contenido la plaga.

¿Varas con el nombre de cada tribu?

17 (16) Y dijo el Eterno a Moisés: (17) “Habla a los hijos de Israel y haz que cada jefe de tribu te entregue una vara, una por cada una de las tribus y que escriban en cada vara el nombre de su tribu.

¿Y la vara de la tribu de Leví?

17 (18) Escribirás el nombre de Aarón en la vara de Leví, pues cada vara llevará el nombre de cada jefe de tribu.

¿Qué paso después?

17 (23) Y al día siguiente, ocurrió que Moisés entró en el Tabernáculo y he aquí que de la vara de Aarón que representaba a la casa de Leví, salía una flor, como así también pimpollos y almendras.

¿Dónde está esta vara? ¿Para qué?

17 (25) Entonces le dijo el Eterno a Moisés: “Pon nuevamente la vara de Aarón ante el testimonio para ser guardada allí como señal contra los hijos de la rebelión y quitarás de Mí sus murmuraciones para que no mueran”.

¿Solo Aarón y su linaje pueden tocar los utensilios santos? ¿Qué pasa si le permiten a un extraño tocar los utensilios?

18(1) Y le dijo el Eterno a Aarón: “Tú, tus hijos y todos los de tu  linaje cargaréis el pecado (de los extraños que inadvertidamente toquen las cosas) sacerdotal. (2) Y a tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, los admitirás para que te asistan en el servicio, pero sólo tú y tus hijos estaréis ante la morada del Testimonio. (3) Cuidarás lo relativo al servicio y guardarás toda la tienda pero no se acercarán a tus utensilios santos y al altar para que no mueran ellos, ni muráis vosotros

¿Te hiciste un regalo para Ti?

18 (6) Y he aquí que he tomado a vuestros hermanos del seno del pueblo de Israel, los levitas, como regalo Mío para que efectúen el servicio en el Tabernáculo 

¿Quiénes son los encargados de cargar con los pecados?

18 (23) Serán los levitas los encargados del servicio del Tabernáculo de reunión y cargarán los pecados (de los hijos de Israel). Será estatuto perpetuo que entre los hijos de Israel ellos no tendrán heredad.

¿El diezmo de los diezmos?

18 (25) Y le dijo el Eterno a Moisés: (26)”A los levitas les dirás: Cuando toméis los diezmos de los hijos de Israel que os asigné por heredad, ofrendaréis al Eterno un diezmo de los diezmos. 

¿Acaso el sacerdote sobrelleva pecado cuando no ofrenda?

18 (32) Y no sobrellevaréis pecado cuando ofrendéis lo mejor de los diezmos recibidos. Y no profanaréis las cosas santas de los hijos de Israel, no sea que muráis”.