Rebecca of the Bible / Rebecca de la Biblia

By Mendel Adelman

Rebecca (Rivkah in Hebrew), the second of four Jewish matriarchs, was the wife of Isaac. She gave birth to Esau and Jacob, and was instrumental in Jacob receiving the special birthright blessings from his father.

Birth of Rebecca

Rebecca was born in Haran to Bethuel,1 Abraham’s nephew. She was raised there with her brother, Laban. Although her father and brother were steeped in idol worship and immorality, she remained unaffected. The sages likened her stalwart ability to rise above her environment to a rose growing among thorns.

Rebecca was a mature and independent girl. One day, she decided that, for the first time, she would personally travel to the well to fetch water3 . She had maids who could have done it, but for some reason, that day she decided to go herself. On her first day at the well, she was approached by a man leading a long caravan of camels. He asked her if she would give him water to drink.

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Llegada de Eliezer

Rebecca (Rivkah en hebreo), la segunda de las cuatro matriarcas judías, fue la esposa de Isaac. Ella dio a luz a Esaú y a Jacob, y fue fundamental para que Jacob recibiera las bendiciones especiales de derecho de nacimiento de su padre.

Nacimiento de Rebecca

Rebecca nació en Harán a Betuel,  sobrina de Abraham. Fue criada allí con su hermano, Labán. Aunque su padre y su hermano estaban impregnados de la adoración de ídolos y la inmoralidad, ella no se vio afectada. Los sabios compararon su capacidad incondicional de elevarse por encima de su entorno a una rosa que crece entre las espinas.

Rebecca era una chica madura e independiente. Un día, decidió que, por primera vez, viajaría personalmente al pozo para buscar agua. Ella tenía criadas que podrían haberlo hecho, pero por alguna razón, ese día decidió ir ella misma. En su primer día en el pozo, fue abordada por un hombre que conducía una larga caravana de camellos. Él le preguntó si le daría agua para beber.

Rebecca no solo fue a buscar agua para él, sino que también llenó y rellenó incansablemente los abrevaderos, permitiendo que los camellos del hombre bebieran hasta llenarse. Mientras se acercaba al pozo para sacar agua de él, el agua se levantó para saludarla.

Tan pronto como terminó, el hombre le dio un costoso anillo en la nariz y dos brazaletes. Cuando le preguntó su nombre y si su familia tenía una habitación en la que él pudiera pasar la noche, ella respondió que ella era Rebecca, hija de Bethuel y bisnieta de Nahor. También le ofreció al hombre un lugar para dormir y paja para sus camellos. Una vez que aceptó con gratitud, Rebecca corrió a su casa para informar a su familia de su nuevo invitado.

La propuesta de matrimonio

Cuando Labán se enteró de que había llegado un hombre rico y le regaló joyas caras a su hermana, salió corriendo a saludarlo. Prepararon una habitación para Eliezer, vaciándola de ídolos para él.

Más tarde, cuando la familia se sentó a la mesa, les contó cuál era el propósito de su visita. Él relató que él era un siervo de Abraham, su pariente. Le habían enviado a buscar una esposa para el hijo de su maestro, Isaac, a quien Abraham le había legado todas sus posesiones.

Explicó que había venido al pozo y le oró a Di-s para que lo ayudara a encontrar a la mujer adecuada para Isaac. Eliezer decidió que le pediría a Di-s que le mostrara quién estaba destinado a ser la esposa de Isaac. La señal sería que le pediría a las mujeres del pozo que le dieran agua para beber, y la que no solo le dio agua, sino que también cuidaba a sus camellos, sería la esposa adecuada para Isaac. Milagrosamente, la primera mujer que le pidió lo hizo. Además, el agua subía cuando se acercaba, otra señal segura de que ella era especial.

Al escuchar eso, Labán y Bethuel acordaron que Rebbeca debería regresar con Eliezer para convertirse en la esposa de Isaac. En agradecimiento, Eliezer presentó regalos a Rebecca y su familia.

A la mañana siguiente, cuando Eliezer se preparaba para irse, la madre de Labán y Rebeca comenzó a negociar con él. Desearon que Rebecca permaneciera con ellos por un año, o por lo menos diez meses, antes de irse con su futuro marido. Eliezer insistió en que ella regresaría con él en ese momento, no en otro año. Decidieron preguntarle a Rebecca y permitirle tomar su propia decisión con respecto a su futuro.

Sin dudarlo, determinó que estaba lista para encontrarse con Isaac. Incluso le dijo a su familia que si intentaban evitar que se fuera, ella se iría sin su consentimiento. Rebecca y sus doncellas acompañaron a Eliezer de regreso a la tierra de Canaán.

 Matrimonio con Isaac

Cuando Rebecca vio a Isaac por primera vez, él estaba de pie en el campo, orando. Al verlo, Rebecca se deslizó fuera de su camello y se cubrió con su velo. Ella supo de inmediato que había tomado la decisión correcta.

Rebecca se casó con Isaac, y los tres milagros que ocurrieron durante la vida de Sarah fueron renovados. Encendería velas el viernes por la tarde y durarían toda la semana; el pan que ella horneaba se mantendría fresco de una semana a otra; y una nube de gloria se cernía sobre su tienda. Esto trajo a Isaac mucho consuelo.

 Nacimiento de Esaú y Jacob.

Desafortunadamente, Rebecca fue estéril y durante años permaneció sin hijos. Finalmente, Isaac y Rebecca oraron a Di-s por los niños. Milagrosamente, sus oraciones fueron contestadas y Rebecca quedó embarazada.

Su embarazo estaba lejos de ser normal. Cada vez que ella caminaba por una sala de estudio o lugar de aprendizaje, el bebé dentro de ella luchaba y pateaba. Sin embargo, ¡lo mismo sucedería cuando pasara por una casa de idolatría! Su dolor solo aumentó a medida que el embarazo continuó, y eventualmente se volvió insoportable. El sufrimiento fue tan intenso que comenzó a lamentar el deseo de tener hijos.

Abrumada y confundida, Rebecca fue a la academia de Shem y Ever para buscar consejo. Le pasaron un mensaje de Di-s a ella de que en realidad tenía gemelos. Cada uno lucharía el otro, y el más mayor serviría al más menor. Eventualmente se convertirían en los progenitores de grandes naciones opuestas.

Satisfecha con el conocimiento de que su sufrimiento tenía un propósito y que daría grandes frutos, Rebecca regresó a casa con renovada energía. La profecía que recibió se cumplió, y dio a luz a gemelos. El mayor estaba cubierto de pelo rojo y se llamaba Esaú. El más joven salió agarrando el talón de su hermano mayor y se llamó Jacob

La primogenitura

Cuando los dos hijos de Rebecca crecieron, cada uno eligió diferentes caminos. Esaú se convirtió en un cazador, mientras que Jacob no quería nada más que sentarse y estudiar.

Un día, Esaú volvió a casa del campo, hambriento y exhausto. Encontró a Jacob cocinando una olla de estofado de lentejas para su padre mientras lloraba a Abraham. Exigió comer el guiso. Jacob estuvo de acuerdo, pero solo a condición de que Esaú le otorgue a Jacob el derecho de nacimiento debido al hermano mayor. Esaú aceptó la estipulación y tragó el guiso de lentejas.

La vida en Gerar

Una hambruna golpeó la tierra de Canaán. Isaac estaba dispuesto a irse a Egipto como Abraham había hecho, pero Di-s le dijo que se quedara en Canaán. Así que en cambio, él llevó a su familia a la tierra de Gerar.

Cuando le preguntaron por Rebecca, le preocupaba que los habitantes de Gerar pudieran matarlo si supieran que ella era su esposa ya que Rebecca era muy hermosa y todos la deseaban. En cambio, él les dijo que ella era su hermana.

Al cabo de un rato, Isaac se calmó, sus preocupaciones se disiparon y volvió a vivir con Rebecca. Abimelec, el rey de Gerar, los vio actuando como pareja, y reprendió a Isaac por engañar a todos para que pensaran que Rebeca era su hermana y no su esposa. Sin embargo, envió un decreto real para que nadie dañara a Isaac.

Después de vivir en Gerar por algún tiempo, Isaac y su familia se mudaron a Be’er Sheba

Las bendiciones

Cuando Isaac se hizo viejo y ciego, deseó bendecir a su hijo mayor. Llamó a Esaú y le ordenó que preparara un plato de carne, por lo que Esaú tomó su arco y flecha para cazar algunos animales.

Cuando Rebecca escuchó los procedimientos, supo que tenía que actuar. Ella era consciente de que Esaú le había vendido la primogenitura a Jacob antes, y era él quien realmente merecía las bendiciones.

Ella le dijo a Jacob que tomara una de sus cabras y la matara. Jacob debía preparar la carne en un plato para su padre, y tomar la piel peluda y cubrirse con ella. Ella cosió las pieles juntas como mangas para sus brazos y alrededor de su cuello. De esa manera, Jacob podría engañar a su padre ciego para que lo bendiga en lugar de a Esaú.

Jacob no estaba entusiasmado con su plan. Le preocupaba que si lo descubrían, Isaac lo maldeciría. Rebecca apaciguó sus temores, incluso yendo tan lejos como para prometerle que aceptaría cualquier maldición que recibiera en su lugar. Con esa seguridad, Jacob siguió adelante con las instrucciones de su madre.

Su plan funcionó, y Jacob recibió las bendiciones.

 Muerte

Rebecca falleció mientras su hijo Jacob residía en Beth-El. La enterraron en Kiryat Arba, en la cueva del entierro donde también habían enterrado Abraham y Sara.

 Personalidad

La Cabalá identifica a Rebecca con el atributo de Binah, entendiendo. Era una persona reflexiva que sabía que tenía que usar todo lo que le rodeaba para siempre. Tenía una capacidad única para encontrar el potencial en todo y maximizarlo. Al igual que el petróleo, al mismo tiempo podía flotar sobre sus alrededores y, sin embargo, penetrarlos profundamente

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“Diles a los hijos de Israel: Éstas son las festividades sagradas a las que os convoca el Eterno”

Lévitico 23

23(1) Y el Eterno le dijo a Moisés: (2) “Diles a los hijos de Israel: Éstas son las festividades sagradas a las que os convoca el Eterno. (3) Seis días trabajarás pero el séptimo será el sábado (Shabbat, reposo), de estricto descanso y santa convocación. No harás trabajo alguno en él. Es sábado para el Eterno, en vuestras moradas. (4) Éstas son las fiestas sagradas a las que os convoca el Eterno, las que guardaréis en su tiempo. (5) En el mes primero (nisán), el día catorce, al caer el sol, Pascua (Pésaj) es para el Eterno. (6) Y el día quince del mismo mes es la festividad del pan ázimo para el Eterno. Durante siete días, comeréis pan sin levadura. (7) El primer día será de santa convocación: no haréis trabajo servil. (8) y brindaréis ofrendas ígneas al Eterno esos siete días. El día séptimo es de santa convocación. No haréis trabajo servil”. (9) Y le dijo el Eterno a Moisés: (10) “Diles a los hijos de Israel : Cuando lleguéis a la tierra que os prometio daros, recogeréis la cosecha y traeréis un ómer de los primeros frutos (primicias) al sacerdote. (11) Y él alzará ea ofrenda, balanceando ante el Eterno, para que sea acepta. Lo hará a la mañana siguiente del día de descanso. (12) Y ofreceréis ese día un cordero sin tacha, de un año, por holocausto al Eterno. (13) Y su ofrenda vegetal será de dos diezmos de harina de sémola amasada con aceite. Será ofrenda ígnea de olor grato al Eterno y su libación (nésej) de vino será de un cuarto de hin. (14)Y no comeréis pan leudado, ni grano tostado, ni espigas frescas hasta el día de la ofrenda a vuestro Dios. Será ley perpetua para vuestra posteridad en todas vuestras moradas. (15) Y contaréis siete semanas completas desde el día posterior al primer día de Pascua, o sea desde el día que trajisteis el ómer de la ofrenda alzada. (16) Al cumplirse cincuenta días, o sea el día siguiente del plazo de siete semanas, ofreceréis una nueva oblación al Eterno. (17) Para ello, sacareis de vuestra morada dos panes para ofrenda alzada en balanceo; serán cocidas con dos diezmos de harina de sémola con levadura. Serán primicias para el Eterno. (18) Y ofreceréis además del pan siete corderos sin mácula, de un año y un novillo y dos carneros que serán holocausto para el Eterno con la ofrenda vegetal y al libación. Será ofrenda ígnea de olor grato al Eterno. ((19) Y luego sacrificaréis un macho cabrío por expiación y dos corderos de un año por sacrificio pacífico. (20) Y el sacerdote los lazará, meciéndolos, sobre el pan de las primicias, como ofrenda alzada ante el Eterno; y los panes junto con los dos corderos consagrados al Eterno serán para los sacerdotes. (21) Y ese día será de santa convocación para vosotros, no haréis trabajo servil. Será ley para vosotros y vuestras posteridad en cualquier lugar donde vivirá. (22) Y en la época de la cosecha, no segará hasta el límite extremo del campo, ni recogerá las espigas sobrantes. Dejarás todo eso para el pobre y el forastero. Lo ordeno Yo, el Eterno, vuestro Dios”. (23) Y le dijo el Eterno a Moisés: (24) “Diles a los hijos de Israel: El día primero del mes (tishrí) será para vosotros día de descanso, de convocación santa y lo conmemoraréis al son de trompeta (de cuerno de carnero). (25) Ese día, no haréis trabajo servil y brindaréis al Eterno una ofrenda ígnea”. (26) Y le dijo el Eterno a Moisés: (27) “Y el día diez de ese mes séptimo será día de expiación(Yom Kipur), de santa convocación para vosotros. Ayunaréis y brindaréis una ofrenda ígnea al Eterno. (28) No haréis labor alguna ese día porque es día de expiación de vosotros al Eterno, vuestro Dios. (29) Quien no ayune ese día será extirpado de su pueblo. (30) Quien trabaje ese mismo día, lo borraré del seno de su pueblo. (31) No haréis pues labor alguna. Será estatuto por todas las generaciones, dondequiera que habitéis. (32) Será día de estricto descanso y ayunaréis a partir del crepúsculo vespertino del día nueve del mes y durará hasta el atardecer del día siguiente”. (33) Y le dijo el Eterno a Moisés: (34) “Diles a los hijos de Israel: El día quinto del mes séptimo será la festividad de las cabañas (Sucot) para el Eterno, que durará siete días. (35) El primer día será de santa convocación: no haréis trabajo servil. (36) Los siete días, brindaréis ofrenda ígneas al Eterno. Al octavo día, que será de santa convocación para vosotros, presentaréis ofrenda ignea al Eterno y no haréis trabajo servil. (37) Tales son las festividades del Eterno, de santa convocación, para brindar al Eterno una ofrenda ígnea, un holocausto, una ofrenda vegetal, un sacrificio de animal puro y libaciones, cada día lo que corresponde, (38) aparte de los sábados del Eterno, de vuestros presentes, de vuestros votos y de vuestras donaciones al Eterno. (39) Y el día quince del mes séptimo, al termino de la cosecha, celebraréis festividad al Eterno (la fiesta de las cabañas) durante siete días. El primero será de estricto descanso, como así mismo el día octavo. (40) Y tomaréis paras vosotros frutos de cidra (árbol cítrico), hojas de palma, ramas de mirto y de sauce del arroyo, y os regocijaréis ante el Eterno, vuetsro Dios durante siete días. (41) Será una fiesta al Eterno de siete días en el año. Ley eterna será para vosotros estas fiesta , para que la celebréis anualmente cada mes séptimo. (42) Viviréis en cabañas esos siete días. Cada nativo de Israel habitará en cabáñas, (43) para que vuestras generaciones sepan que hice habitar a los hijos de Israel en tiendas cuando los libré de la tierra de Egipto, Yo, el Eterno, vuestro Dios”. (44) Así, Moisés enseñó a los hijos de Israel las festividades del Eterno.

SHABBAT (Levíticos 23:1-4)

(FOTO – SHABBAT EN JERUSALEM)

PESAJ (Levíticos 4-5)

YOM KIPUR (Levítico 23: 26)

SUCCOT (Levíticos 23: 33-44)

(Levíticos 23: 6-8)

(Levíticos 23:9-14)

(Levítico 23:15-21)

(Levítico 23: 20-32)

 

Reflexión:

¿Acaso no sería de bendicion para nuestras familias, celebrar las Altas Fiestas que convoca el Eterno?

Shabbat Shalom

Friday, Septiembre 14, 2018

5 Tishrei, 5779
Parasha   Vayelech  
Devarim – Deuteronomio 31 (1-30)
ENCENDIDO DE VELAS

Barúj ata A-do-nái E-lo-héinu mélej haolámashér kidshánu bemitzvotáv vetzivánu lehadlik ner shel Shabat Kodesh

Bendito eres Tú, Di-s, nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos santificó con Sus preceptos y nos ordenó encender las velas del sagrado Shabat

KABALAT SHABAT: Dando la bienvenida al Shabat

Después del encendido de velas los miembros de la familia van la sinagoga para las oraciones de minjá, Kabalat Shabat 

Seis capítulos de Salmos dan comienzo al Kabalat Shabat 
en la mayoría de los rituales, cantidad que representa a  los días de la Creación. Al concluir los seis capítulos se dice leja dodi likrat cala, penei Shabat nekablá – Ven mi bien amado, al encuentro de la novia,  el  Shabat está llegando, vamos a recibirlo – que fue compuesto por Rabí Shlomó Alkabetz. El último párrafo, Boi Beshalom  bienvenida seas -, se dice de pie y girando los cuerpos y los rostros hacia la entrada de la sinagoga (casi siempre para el lado oeste, opuesto al arón hakodesh – arca sagrada – que se encuentra en el este), como si esperáramos la llegada de la novia, que es la reina de Shabat.

Para continuar leyendo:

Devarim – Deuterono mio – Chapter 31

And Moses went, and he spoke the following words to all Israel. אוַיֵּ֖לֶךְ משֶׁ֑ה וַיְדַבֵּ֛ר אֶת־הַדְּבָרִ֥ים הָאֵ֖לֶּה אֶל־כָּל־יִשְׂרָאֵֽל:
2He said to them, “Today I am one hundred and twenty years old. I can no longer go or come, and the Lord said to me, “You shall not cross this Jordan.” בוַיֹּ֣אמֶר אֲלֵהֶ֗ם בֶּן־מֵאָה֩ וְעֶשְׂרִ֨ים שָׁנָ֤ה אָֽנֹכִי֙ הַיּ֔וֹם לֹֽא־אוּכַ֥ל ע֖וֹד לָצֵ֣את וְלָב֑וֹא וַֽיהֹוָה֙ אָמַ֣ר אֵלַ֔י לֹ֥א תַֽעֲבֹ֖ר אֶת־הַיַּרְדֵּ֥ן הַזֶּֽה:
3The Lord, your God He will cross before you; He will destroy these nations from before you so that you will possess them. Joshua he will cross before you, as the Lord has spoken. גיְהֹוָ֨ה אֱלֹהֶ֜יךָ ה֣וּא | עֹבֵ֣ר לְפָנֶ֗יךָ הֽוּא־יַשְׁמִ֞יד אֶת־הַגּוֹיִ֥ם הָאֵ֛לֶּה מִלְּפָנֶ֖יךָ וִֽירִשְׁתָּ֑ם יְהוֹשֻׁ֗עַ ה֚וּא עֹבֵ֣ר לְפָנֶ֔יךָ כַּֽאֲשֶׁ֖ר דִּבֶּ֥ר יְהֹוָֽה:
4And the Lord will do to them, as He did to the Amorite kings, Sihon and Og, and to their land, [all of] which He destroyed. דוְעָשָׂ֤ה יְהֹוָה֙ לָהֶ֔ם כַּֽאֲשֶׁ֣ר עָשָׂ֗ה לְסִיח֥וֹן וּלְע֛וֹג מַלְכֵ֥י הָֽאֱמֹרִ֖י וּלְאַרְצָ֑ם אֲשֶׁ֥ר הִשְׁמִ֖יד אֹתָֽם:
5And [when] the Lord delivers them before you, you shall do to them according to all the commandment that I have commanded you. הוּנְתָנָ֥ם יְהֹוָ֖ה לִפְנֵיכֶ֑ם וַֽעֲשִׂיתֶ֣ם לָהֶ֔ם כְּכָ֨ל־הַמִּצְוָ֔ה אֲשֶׁ֥ר צִוִּ֖יתִי אֶתְכֶֽם:
6Be strong and courageous! Neither fear, nor be dismayed of them, for the Lord, your God He is the One Who goes with you. He will neither fail you, nor forsake you.” וחִזְק֣וּ וְאִמְצ֔וּ אַל־תִּֽירְא֥וּ וְאַל־תַּֽעַרְצ֖וּ מִפְּנֵיהֶ֑ם כִּ֣י | יְהֹוָ֣ה אֱלֹהֶ֗יךָ ה֚וּא הַֽהֹלֵ֣ךְ עִמָּ֔ךְ לֹ֥א יַרְפְּךָ֖ וְלֹ֥א יַֽעַזְבֶֽךָּ:
7And Moses called Joshua and said to him in the presence of all Israel, “Be strong and courageous! For you shall come with this people to the land which the Lord swore to their forefathers to give them. And you shall apportion it to them as an inheritance. זוַיִּקְרָ֨א משֶׁ֜ה לִֽיהוֹשֻׁ֗עַ וַיֹּ֨אמֶר אֵלָ֜יו לְעֵינֵ֣י כָל־יִשְׂרָאֵל֘ חֲזַ֣ק וֶֽאֱמָץ֒ כִּ֣י אַתָּ֗ה תָּבוֹא֙ אֶת־הָעָ֣ם הַזֶּ֔ה אֶל־הָאָ֕רֶץ אֲשֶׁ֨ר נִשְׁבַּ֧ע יְהֹוָ֛ה לַֽאֲבֹתָ֖ם לָתֵ֣ת לָהֶ֑ם וְאַתָּ֖ה תַּנְחִילֶ֥נָּה אוֹתָֽם:
8The Lord He is the One Who goes before you; He will be with you; He will neither fail you, nor forsake you. Do not fear, and do not be dismayed.” חוַֽיהֹוָ֞ה ה֣וּא | הַֽהֹלֵ֣ךְ לְפָנֶ֗יךָ ה֚וּא יִֽהְיֶ֣ה עִמָּ֔ךְ לֹ֥א יַרְפְּךָ֖ וְלֹ֥א יַֽעַזְבֶ֑ךָּ לֹ֥א תִירָ֖א וְלֹ֥א תֵחָֽת:
9Then Moses wrote this Torah, and gave it to the priests, the descendants of Levi, who carried the ark of the covenant of the Lord, and to all the elders of Israel. טוַיִּכְתֹּ֣ב משֶׁה֘ אֶת־הַתּוֹרָ֣ה הַזֹּאת֒ וַיִּתְּנָ֗הּ אֶל־הַכֹּֽהֲנִים֙ בְּנֵ֣י לֵוִ֔י הַנֹּ֣שְׂאִ֔ים אֶת־אֲר֖וֹן בְּרִ֣ית יְהֹוָ֑ה וְאֶל־כָּל־זִקְנֵ֖י יִשְׂרָאֵֽל:
10Then, Moses commanded them, saying, “At the end of [every] seven years, at an appointed time, in the Festival of Succoth, [after] the year of release, יוַיְצַ֥ו משֶׁ֖ה אוֹתָ֣ם לֵאמֹ֑ר מִקֵּ֣ץ | שֶׁ֣בַע שָׁנִ֗ים בְּמֹעֵ֛ד שְׁנַ֥ת הַשְּׁמִטָּ֖ה בְּחַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת:
11When all Israel comes to appear before the Lord, your God, in the place He will choose, you shall read this Torah before all Israel, in their ears. יאבְּב֣וֹא כָל־יִשְׂרָאֵ֗ל לֵֽרָאוֹת֙ אֶת־פְּנֵי֙ יְהֹוָ֣ה אֱלֹהֶ֔יךָ בַּמָּק֖וֹם אֲשֶׁ֣ר יִבְחָ֑ר תִּקְרָ֞א אֶת־הַתּוֹרָ֥ה הַזֹּ֛את נֶ֥גֶד כָּל־יִשְׂרָאֵ֖ל בְּאָזְנֵיהֶֽם:
12Assemble the people: the men, the women, and the children, and your stranger in your cities, in order that they hear, and in order that they learn and fear the Lord, your God, and they will observe to do all the words of this Torah. יבהַקְהֵ֣ל אֶת־הָעָ֗ם הָֽאֲנָשִׁ֤ים וְהַנָּשִׁים֙ וְהַטַּ֔ף וְגֵֽרְךָ֖ אֲשֶׁ֣ר בִּשְׁעָרֶ֑יךָ לְמַ֨עַן יִשְׁמְע֜וּ וּלְמַ֣עַן יִלְמְד֗וּ וְיָֽרְאוּ֙ אֶת־יְהֹוָ֣ה אֱלֹֽהֵיכֶ֔ם וְשָֽׁמְר֣וּ לַֽעֲשׂ֔וֹת אֶת־כָּל־דִּבְרֵ֖י הַתּוֹרָ֥ה הַזֹּֽאת:
13And their children, who did not know, will hear and learn to fear the Lord, your God, all the days that you live on the land, to which you are crossing the Jordan, to possess. יגוּבְנֵיהֶ֞ם אֲשֶׁ֣ר לֹא־יָֽדְע֗וּ יִשְׁמְעוּ֙ וְלָ֣מְד֔וּ לְיִרְאָ֖ה אֶת־יְהֹוָ֣ה אֱלֹֽהֵיכֶ֑ם כָּל־הַיָּמִ֗ים אֲשֶׁ֨ר אַתֶּ֤ם חַיִּים֙ עַל־הָ֣אֲדָמָ֔ה אֲשֶׁ֨ר אַתֶּ֜ם עֹֽבְרִ֧ים אֶת־הַיַּרְדֵּ֛ן שָׁ֖מָּה לְרִשְׁתָּֽהּ:
14And the Lord said to Moses, “Behold, your days are approaching [for you] to die. Call Joshua and stand in the Tent of Meeting, and I will inspire him. So Moses and Joshua went, and stood in the Tent of Meeting. ידוַיֹּ֨אמֶר יְהֹוָ֜ה אֶל־משֶׁ֗ה הֵ֣ן קָֽרְב֣וּ יָמֶ֘יךָ֘ לָמוּת֒ קְרָ֣א אֶת־יְהוֹשֻׁ֗עַ וְהִתְיַצְּב֛וּ בְּאֹ֥הֶל מוֹעֵ֖ד וַֽאֲצַוֶּ֑נּוּ וַיֵּ֤לֶךְ משֶׁה֙ וִֽיהוֹשֻׁ֔עַ וַיִּתְיַצְּב֖וּ בְּאֹ֥הֶל מוֹעֵֽד:
15And the Lord appeared in the Tent, in a pillar of cloud. The pillar of cloud stood at the entrance to the Tent. טווַיֵּרָ֧א יְהֹוָ֛ה בָּאֹ֖הֶל בְּעַמּ֣וּד עָנָ֑ן וַיַּֽעֲמֹ֛ד עַמּ֥וּד הֶֽעָנָ֖ן עַל־פֶּ֥תַח הָאֹֽהֶל:
16And the Lord said to Moses: Behold, you are [about to] lie with your forefathers, and this nation will rise up and stray after the deities of the nations of the land, into which they are coming. And they will forsake Me and violate My covenant which I made with them. טזוַיֹּ֤אמֶר יְהֹוָה֙ אֶל־משֶׁ֔ה הִנְּךָ֥ שֹׁכֵ֖ב עִם־אֲבֹתֶ֑יךָ וְקָם֩ הָעָ֨ם הַזֶּ֜ה וְזָנָ֣ה | אַֽחֲרֵ֣י | אֱלֹהֵ֣י נֵֽכַר־הָאָ֗רֶץ אֲשֶׁ֨ר ה֤וּא בָא־שָׁ֨מָּה֙ בְּקִרְבּ֔וֹ וַֽעֲזָבַ֕נִי וְהֵפֵר֙ אֶת־בְּרִיתִ֔י אֲשֶׁ֥ר כָּרַ֖תִּי אִתּֽוֹ:
17And My fury will rage against them on that day, and I will abandon them and hide My face from them, and they will be consumed, and many evils and troubles will befall them, and they will say on that day, ‘Is it not because our God is no longer among us, that these evils have befallen us?’ יזוְחָרָ֣ה אַפִּ֣י ב֣וֹ בַיּֽוֹם־הַ֠ה֠וּא וַֽעֲזַבְתִּ֞ים וְהִסְתַּרְתִּ֨י פָנַ֤י מֵהֶם֙ וְהָיָ֣ה לֶֽאֱכֹ֔ל וּמְצָאֻ֛הוּ רָע֥וֹת רַבּ֖וֹת וְצָר֑וֹת וְאָמַר֙ בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא הֲלֹ֗א עַ֣ל כִּי־אֵ֤ין אֱלֹהַי֙ בְּקִרְבִּ֔י מְצָא֖וּנִי הָֽרָע֥וֹת הָאֵֽלֶּה:
18And I will hide My face on that day, because of all the evil they have committed, when they turned to other deities. יחוְאָֽנֹכִ֗י הַסְתֵּ֨ר אַסְתִּ֤יר פָּנַי֙ בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא עַ֥ל כָּל־הָֽרָעָ֖ה אֲשֶׁ֣ר עָשָׂ֑ה כִּ֣י פָנָ֔ה אֶל־אֱלֹהִ֖ים אֲחֵרִֽים:
19And now, write for yourselves this song, and teach it to the Children of Israel. Place it into their mouths, in order that this song will be for Me as a witness for the children of Israel. יטוְעַתָּ֗ה כִּתְב֤וּ לָכֶם֙ אֶת־הַשִּׁירָ֣ה הַזֹּ֔את וְלַמְּדָ֥הּ אֶת־בְּנֵֽי־יִשְׂרָאֵ֖ל שִׂימָ֣הּ בְּפִיהֶ֑ם לְמַ֨עַן תִּֽהְיֶה־לִּ֜י הַשִּׁירָ֥ה הַזֹּ֛את לְעֵ֖ד בִּבְנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל:
20When I bring them to the land which I have sworn to their forefathers [to give them], a land flowing with milk and honey, they will eat and be satisfied, and live on the fat [of the land]. Then, they will turn to other deities and serve them, provoking Me and violating My covenant. כ כִּֽי־אֲבִיאֶ֜נּוּ אֶל־הָֽאֲדָמָ֣ה | אֲשֶׁר־נִשְׁבַּ֣עְתִּי לַֽאֲבֹתָ֗יו זָבַ֤ת חָלָב֙ וּדְבַ֔שׁ וְאָכַ֥ל וְשָׂבַ֖ע וְדָשֵׁ֑ן וּפָנָ֞ה אֶל־אֱלֹהִ֤ים אֲחֵרִים֙ וַֽעֲבָד֔וּם וְנִ֣אֲצ֔וּנִי וְהֵפֵ֖ר אֶת־בְּרִיתִֽי:
21And it will be, when they will encounter many evils and troubles, this song will bear witness against them, for it will not be forgotten from the mouth of their offspring. For I know their inclination what they [are planning] to do today, [even] before I bring them in to the land which I have sworn [to give them].” כאוְהָיָ֠ה כִּֽי־תִמְצֶ֨אןָ אֹת֜וֹ רָע֣וֹת רַבּוֹת֘ וְצָרוֹת֒ וְ֠עָֽנְתָ֠ה הַשִּׁירָ֨ה הַזֹּ֤את לְפָנָיו֙ לְעֵ֔ד כִּ֛י לֹ֥א תִשָּׁכַ֖ח מִפִּ֣י זַרְע֑וֹ כִּ֧י יָדַ֣עְתִּי אֶת־יִצְר֗וֹ אֲשֶׁ֨ר ה֤וּא עֹשֶׂה֙ הַיּ֔וֹם בְּטֶ֣רֶם אֲבִיאֶ֔נּוּ אֶל־הָאָ֖רֶץ אֲשֶׁ֥ר נִשְׁבָּֽעְתִּי:
22And Moses wrote this song on that day, and taught it to the children of Israel. כבוַיִּכְתֹּ֥ב משֶׁ֛ה אֶת־הַשִּׁירָ֥ה הַזֹּ֖את בַּיּ֣וֹם הַה֑וּא וַיְלַמְּדָ֖הּ אֶת־בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל:
23And He commanded Joshua the son of Nun, and said: “Be strong and courageous! For you shall bring the children of Israel to the land that I have sworn to them, and I will be with you.” כגוַיְצַ֞ו אֶת־יְהוֹשֻׁ֣עַ בִּן־נ֗וּן וַיֹּ֘אמֶר֘ חֲזַ֣ק וֶֽאֱמָץ֒ כִּ֣י אַתָּ֗ה תָּבִיא֙ אֶת־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל אֶל־הָאָ֖רֶץ אֲשֶׁר־נִשְׁבַּ֣עְתִּי לָהֶ֑ם וְאָֽנֹכִ֖י אֶֽהְיֶ֥ה עִמָּֽךְ:
24And it was, when Moses finished writing the words of this Torah in a scroll, until their very completion, כדוַיְהִ֣י | כְּכַלּ֣וֹת משֶׁ֗ה לִכְתֹּ֛ב אֶת־דִּבְרֵ֥י הַתּוֹרָֽה־הַזֹּ֖את עַל־סֵ֑פֶר עַ֖ד תֻּמָּֽם:
25that Moses commanded the Levites, who carried the ark of the covenant of the Lord, saying: כהוַיְצַ֤ו משֶׁה֙ אֶת־הַֽלְוִיִּ֔ם נֹֽשְׂאֵ֛י אֲר֥וֹן בְּרִֽית־יְהֹוָ֖ה לֵאמֹֽר:
26“Take this Torah scroll and place it along side the ark of covenant of the Lord, your God, and it will be there as a witness. כולָקֹ֗חַ אֵ֣ת סֵ֤פֶר הַתּוֹרָה֙ הַזֶּ֔ה וְשַׂמְתֶּ֣ם אֹת֔וֹ מִצַּ֛ד אֲר֥וֹן בְּרִֽית־יְהֹוָ֖ה אֱלֹֽהֵיכֶ֑ם וְהָֽיָה־שָׁ֥ם בְּךָ֖ לְעֵֽד:
27For I know your rebellious spirit and your stubbornness. Even while I am alive with you today you are rebelling against the Lord, and surely after my death! כזכִּ֣י אָֽנֹכִ֤י יָדַ֨עְתִּי֙ אֶת־מֶרְיְךָ֔ וְאֶת־עָרְפְּךָ֖ הַקָּשֶׁ֑ה הֵ֣ן בְּעוֹדֶ֩נִּי֩ חַ֨י עִמָּכֶ֜ם הַיּ֗וֹם מַמְרִ֤ים הֱיִתֶם֙ עִם־יְהֹוָ֔ה וְאַ֖ף כִּי־אַֽחֲרֵ֥י מוֹתִֽי:
28Assemble to me all the elders of your tribes and your officers, and I will speak these words into their ears, and I will call upon the heaven and the earth as witnesses against them. כחהַקְהִ֧ילוּ אֵלַ֛י אֶת־כָּל־זִקְנֵ֥י שִׁבְטֵיכֶ֖ם וְשֹֽׁטְרֵיכֶ֑ם וַֽאֲדַבְּרָ֣ה בְאָזְנֵיהֶ֗ם אֵ֚ת הַדְּבָרִ֣ים הָאֵ֔לֶּה וְאָעִ֣ידָה בָּ֔ם אֶת־הַשָּׁמַ֖יִם וְאֶת־הָאָֽרֶץ:
29For I know that after my death, you will surely become corrupted, and deviate from the way which I had commanded you. Consequently, the evil will befall you at the end of days, because you did evil in the eyes of the Lord, to provoke Him to anger through the work of your hands. כטכִּ֣י יָדַ֗עְתִּי אַֽחֲרֵ֤י מוֹתִי֙ כִּֽי־הַשְׁחֵ֣ת תַּשְׁחִת֔וּן וְסַרְתֶּ֣ם מִן־הַדֶּ֔רֶךְ אֲשֶׁ֥ר צִוִּ֖יתִי אֶתְכֶ֑ם וְקָרָ֨את אֶתְכֶ֤ם הָֽרָעָה֙ בְּאַֽחֲרִ֣ית הַיָּמִ֔ים כִּי־תַֽעֲשׂ֤וּ אֶת־הָרַע֙ בְּעֵינֵ֣י יְהֹוָ֔ה לְהַכְעִיס֖וֹ בְּמַֽעֲשֵׂ֥ה יְדֵיכֶֽם:
30Then, Moses spoke into the ears of the entire assembly of Israel the words of the following song, until their completion. לוַיְדַבֵּ֣ר משֶׁ֗ה בְּאָזְנֵי֙ כָּל־קְהַ֣ל יִשְׂרָאֵ֔ל אֶת־דִּבְרֵ֖י הַשִּׁירָ֣ה הַזֹּ֑את עַ֖ד תֻּמָּֽם:
31(1)Y Moisés fue y dijo estas palabras a todo Israel: (2) “Hoy cumplo ciento veinte años. Ya no puedo salir ni entrar”. Además me dijo el Eterno: “Tú no cruzarás el Jordán”. (3) El Eterno tu Dios marchará delante de tí, oh Israel, exterminará a esos pueblos delante de ti como lo prometió y Josué (Yehoshúa) estará al frente de ti. (4) Y el Eterno hará con ellos lo que hizo con Sijón y con Og, reyes amorreos y con sus respectivas tierras. (5) Y te los entregaré ante tu faz para que hagas con ellos conforme a las órdenes que te di. (6) Esforzaos pues y sed valientes. No les temas, porque el Eterno tu Dios está contigo y no te abandonará”. (7) Y Moisés llamó a Josué y le dijo antes los ojos de todo Israel: “Sé fuerte y valiente porque debes ir con este pueblo a la tierra que el Eterno juró a tus padres que les dará: tú harás que este pueblo la herede. (8) El Eterno marchará delante de ti. Estarás contigo y no te abandonará. No temas pues, ni ser desanimes”. (9) Y escribió Moisés esta Ley y la entregó a los sacerdotes levitas que portaban el Arca del Pacto del Eterno y a todos los ancianos de Israel. (10) Y les ordenó Moisés: “Al cabo de siete años, en el año de la remisión de las deudas por préstamos, en la fiesta de los tabernáculos (Sucot), (11)cuando todo Israel sea convocado ante el Eterno tu Dios en el lugar que Él escogerá (por santuario) leerás esta Ley ante Israel para que todos la oigan. (12) Reunirás para ello a toda la gente: hombres, mujeres, niños y forasteros para que aprenda a temer al Eterno vuestro Dios y observen todos los preceptos de etsa ley. (13) Y sus hijos que no la conocen escucharán y aprenderán también a temer al Eterno vuestro Dios todos los días que viváis en la tierra que vais a poseer allende el Jordán”. (14)Y le dijo el Eterno a Moisés: “He aquí que se aproxima el día de tu muerte. Llama a Josué y esperad a la entrada del tabernáculo de reunión donde Yo le impondré Mis cargos”. y Moisés y Josué fueron al tabernáculo, (15) donde el Eterno se les apareció en medio de una columna de nube,a la entrada del santuario. (16) Entonces le dijo el Eterno a Moisés: “He aquí que yacerás con tus padres este pueblo se alzará prostituyéndose tras los dioses extraños del país donde entrará, Me abandonará y romperá el pacto que establecí con él. (17) ese día se encenderá Mi cólera contra ellos, los abandonaré, les ocultaré Mi rostro y será aniquilados por la multitud de males que les sobrevendrán, de manera que dirán a la sazón: “Ciertamente nos ocurre esta desgracia por no estar nuestro Dios entre nosotros”. (18) Y ese día, Yo les ocultaré Mi rostro por las abominaciones en que incurrirán volviéndose a otros dioses. (19) y ahora escribe este cántico para enseñarlo a los hijos de Israel poniéndolo en su boca como testimonio Mío contra ellos, (20) ya que cuando los traiga a la tierra prometida a sus padres, tierra que mana leche y miel, una vez que se sacien y engorden, se volverán a otros dioses y les servirán, quebrantando Mi Pacto y provocándome. (21) Y ocurrirá que cuando tantos males y desgracias les sobrevengan, este cántico será testimonio contra ellos porque lo que ha de suceder no será olvidado por su simiente. Sé lo que acontecerá poque conozco la índole de este pueblo aun antes de que ingrese a la tierra que le prometí”. (22) Y Moisés escribió este cántico ese mismo día y lo enseño a los hijos de Israel. (23) Y le ordenó a Josué hijo de Nun: “Sé fuerte y animoso porque tú conducirás a los hijos de Israel a la tierra que les prometí y yo estaré contigo”. (24) ocurrió cuando Moisés terminó de escribir las palabras de esta Ley en un libro hasta completarlo, (25) que ordenó a los levitas que portaban al Arca del pacto del Eterno: (26) “Tomad este libro de la Ley y ponedlo en el Arca del pacto del Eterno, vuestro Dios para que este allí como testimonio contra ti, oh Israel, (27) por cuanto conozco tu rebeldía y tu dura cerviz. Si estando yo vivo con vosotos habéis sido rebeldes para con el Eterno, ¡cuánto más lo seréis después de mi muerte! (28) Congregadme a todos los ancianos de vuestras tribus y a los oficiales de justicia para que diga estas palabras a sus oídos y llame al cielo y a la tierra como testigos contra ellos; (29) por cuanto sé que después de mi muerte, os corromperéis y os apartaréis del camino que os fijé y la desgracia os acaecerá hasta el fin de los días por vuestra impiedad a los ojos del Eterno; Su ira recaerá sobre toda obra de vuestras manos”. (30) Y entonó Moisés ante los oídos de toda la congregación de Israel este cántico, hasta terminarlo.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

BEHAR – BEJUKOTAY (Todo ello porque los hijos de Israel son siervos Míos, pues Yo los libré de la tierra de Egipto, Yo, el Eterno, vuestro Dios)

Levíticos 25 – 27

25(1) Y le dijo el Eterno a Moisés en el monte Sinaí: (2) “Dile a los hijos de Israel: Cuando lleguéis a la tierra que os di, la tierra descansará por el Eterno. (3) Seis años la sembrarás y seis años podarás tu viña y recogerás su fruto, (4) pero el séptimo año será sábado(Shabbat, reposo) estricto para la tierra y para el Eterno: ni sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. (5) Lo que crezca espontáneamente de tu cosecha (del año anterior), no lo recogerás y no vendimiarás tu viña silvestre. Será año de descanso para la tierra. (6) Y el descanso de la tierra será alimento para ti, para tu siervo, para tu sierva, para tu asalariado y para el forastero que habita contigo. (7) Y también para tus reses y para los demás animales de tu tierra, esa producción se destinará a ser su alimento. (8) Y contarás siete sábados de años, o sea siete veces siete años, cuarenta y nueve años en total. (9) Y el día diez del séptimo mes (del año quincuagésimo), día de la expiación, harás resonar la trompeta en toda vuestra tierra. (10) Santificaréis el año quincuagésimo y proclamaréis en toda la tierra la libertad de todos sus habitantes. Será año de jubileo para vosotros, devolveréis a cada hombre lo que le pertenece y devolveréis cada hombre a su familia. (11)Es jubileo (yovel). Ese año no sembraréis, ni cosecharéis lo que haya crecido espontáneamente, ni vendimiaréis vuestra viñas silvestres. (12) Por ser jubileo, ese año será sagrado para vosotros. Del campo comeréis su fruto. (13) Y ese año del jubileo devolveréis a cada cual su posesión. (14) En toda venta o en toda compra que hagáis, a tu prójimo no le engañarás. (15) Comprarás a tu prójimo a cierto precio, con respecto a la cantidad de años después del jubileo y él te venderá un campo en proporción a la cantidad de años de su fruto. (16) Conforme al número de años (que faltan para el jubileo) aumentarán o disminuirán el precio. (17) No engañarán pues al prójimo, sino que temerás a tu Dios. (Lo ordeno) Yo, el Eterno, tu Dios. (18) Dondequiera cumpláis Mis preceptos y respetéis Mis juicios, viviréis a salvo en la tierra. (19) La tierra dará su fruto, lo comeréis y habitaréis allí en paz. (20) Y si os preguntáis que comeréis en el séptimo año en vista  de que no debéis sembrar ni cosechar nada en él, (21) os impartiré Mi bendición en el sexto año para que la tierra rinda con hartura para tres años. (22) Sembraréis en el octavo y seguiréis comiendo los frutos añejos hasta el año noveno, es decir hasta que venga el producto del octavo. (23) Y la tierra no podrá ser vendida a perpetuidad porque es Mía, por cuanto sois forasteros y peregrinos para Mí. (24) Y otorgaréis redención por toda la tierra que tengáis. (25) Si tu hermano, apremiado por la pobreza, vende algo de su propiedad, su pariente más próximo lo redimirá, rescatando la venta de aquél. (26) Y si el hombre no tiene redentor pero le alcanzarán sus medios para el propio rescate, (27) contará los años de la venta (los que faltan para el jubileo) y pagarán por rescate deduciendo el valor proporcional de los años (o cosecha) transcurridos. (28) Pero si no puede rescatar la propiedad, ésta permanecerá en poder del comprador hasta el año del jubileo, en el cual será restituida al vendedor. (29)Y si un hombre vende una vivienda en una ciudad con fortaleza (murallas defensivas), tiene el derecho de rescate hasta cumplirse un año de la venta. (30) Si durante ese plazo, la propiedad no fue rescatada, será para siempre propiedad del que la compró, pues no será liberada en el año del jubileo. (31) pero las casas de las aldeas sin fortaleza se repuntarán  como los campos: podrán rescatarse y si no fueron rescatadas, serán liberadas en el año del jubileo. (32) En cuanto a las propiedades de los levitas en las ciudades de su posesión, los levitas podrán redimirlas en cualquier momento. (33) Cuando una casa de ciudad asignada a los levitas no fue rescatada, quedará liberada en el año del jubileo porque las casas de los levitas en sus ciudades son su posesión entre los hijos de Israel, (34) y el campo circundante no podrá venderse porque es también posesión de los levitas a perpetuidad. (35) Si tu hermano padre estrechez económica, lo acogerás como a forastero y a peregrino, para que viva contigo. (36) No le prestarás a interés, ni te aprovecharás de su pobreza sino que temerás a tu Dios para que tu hermano viva contigo. (37) No le prestarás dinero a interés y no le darás tu comida con intención de ganancia. (38) Lo ordeno Yo, el Eterno tu Dios, que te libró de la tierra de Egipto para darte la tierra de Canaán y ser tu Dios. (39) Si tu hermano que vive contigo empobrece y se vende a ti, no lo obligarás a servirte como siervo (esclavo), (40) sino que lo tomarás como asalariado, estará contigo como peregrino y te servirá hasta el año del jubileo, (41) ocasión en la cual quedará liberado, tanto él como sus hijos y volverá al seno de su familia y a la propiedad de sus padres, (42) por cuanto los hijos de Israel son Mis siervos, a quienes saqué de la tierra de Egipto; por eso no podrán ser vendidos como siervos. (43) No los tratarás con rigor, pues temerás a tu Dios. (44) Pero podrás poseer siervo o sierva de los pueblos vecinos. De ellos podrás comprar siervos o sirvas. (45) También podrás comprar los hijos de los forasteros que viven con vosotros y los de sus familias y serán propiedad vuestra. (46) Incluso podréis transferirlos por herencia a vuestros hijos, siendo posesión a perpetuidad. Pero a vuestros hermanos, los hijos de Israel, no los trataréis con rigor. (47) Si el forastero o peregrino que vive con vosotros se enriquece y se empobrece un hermano tuyo que está con él; si se vende a dicho extranjero o a una de su familia, (48) después de ser vendido, le quedará el derecho de rescate, el cual deberá ser ejercido por uno de sus hermanos. (49) en cuyo defecto podrá efectuar la redención su tío o el hijo de su tío o algún pariente cercano, o bien él mismo, si sus propios medios económicos lo permiten. (50) Contará con el comprador los años desde la venta hasta el año del jubileo y el precio de la venta será prorrateado entre los años que conforman ese lapso, valorándose las jornadas de labor como las de un jornalero. (51) Si quedan aún muchos años, se pagará el rescate conforme a la cantidad de esos años. (52) Si quedan pocos años hasta el del jubileo, se hará la cuenta y se pagará el rescate conforme al número de esos años. (53) Y será tratado (este siervo) como si fuera un asalariado, o sea sin dureza (durante el periodo de servidumbre).

(54) Y si así no fue rescatado, quedará liberado en el año del jubileo, tanto él como sus hijos. (55) Todo ello porque los hijos de Israel son siervos Míos, pues Yo los libré de la tierra de Egipto, Yo, el Eterno, vuestro Dios.

26(1) No haréis para vosotros ídolos ni imágenes grabadas o esculpida, ni erigiréis monumentos (idolátricos) ni piedras esculpidas para postraos ante ellas, por cuanto vuestro Dios soy Yo, el Eterno. (2) Mis sábados guardaréis y Mi santuario reverenciaréis. (Lo ordeno) Yo, el Eterno.

BEJUKOTAY

(3) Si en Mis leyes andáis y cumpliéis Mis preceptos, (4) os brindaré lluvias a su tiempo, la tierra dará su producto y el árbol del campo dará su fruto; (5) vuestra trilla se prolongará hasta la vendimia y la vendimia hasta la siembra, comeréis vuestro pan hasta saciaros y moraréis con tranquilidad en vuestra tierra. (6) Daré paz en la tierra, os acostaréis sin temor, haré desaparecer de vuestra tierra los animales dañinos y no pasará la espada por vuestra tierra. (7) Perseguiréis a vuestros enemigos que caerán ante vosotros por la espada. (8) Cinco de vosotros perseguirán a cien de ellos y cien de vosotros perseguirán a diez mil de ellos; vuestros enemigos caerán ante vosotros por la espada, (9) por cuanto Yo os protegeré, os haré fructíferos para que os multipliquéis y consolidaréis Mi pacto con vosotros. (10) Comeréis del grano de años anteriores y podréis sacar los granos viejos y almacenar los granos nuevos. (11) Estableceré Mi morada entre vosotros y Mi alma no os aborrecerá. (12) Andaré entre vosotros, seré vuestro Dios y vosotros seréis Mi pueblo. (13) (Lo ordeno) Yo, el Eterno, vuestro Dios, que os liberé de la tierra de Egipto para que no fuerais sus siervos, quebrando nuestro yugo para que pudierais ir con la cabeza erguida (14) Mas si no me escucháis y no cumpléis Mis mandatos, (15) si os burláis de mis preceptos y vuestra alma os aborrece Mis juicios haciendo que Mi Pacto quede nulo, (16) esto os haré: echaré sobre vosotros el terror, la tisis y la fiebre que consume los ojos y entristece el alma y sembraréis vuestra simiente en vano porque vuestros enemigos la comerán. (17) Volveré Mi rostro contra vosotros, seréis llagados ante vuestros enemigos que se ensañarán duramente con vosotros y huiréis sin que nadie os persiga. (18) y si después persistéis en vuestro desdén, septuplicaré Mis castigos por vuestros pecados, (19) quebrantando vuestra envalentonada fuerza y tornando vuestro cielo como hierro y vuestra tierra como cobre. (20) Se desgastará vuestra fuerza inútil, no dará fruto vuestra tierra y no dará fruto el árbol de la tierra. (21) Y si todavía persistéis en vuestra terquedad contra Mí, añadiré sobre vuestras heridas siete veces más por vuestros pecados. (22) Y lanzaré contra vosotros las bestias salvajes del campo que os despojarán de vuestros hijos, exterminarán vuestro ganado, reducirán vuestro ganado, reducirán vuestra población y vuestros caminos quedarán desolados. (23) Y si a pesar de todo persistéis en vuestro proceder, (24) os castigaré todavía siete veces más por vuestros pecados. (25) Y emplearé contra vosotros una espada vengadora por la invalidación de Mi Pacto y seréis agrupados en vuestras ciudades, donde enviaré terrible peste y seréis entregados en la mano del enemigo. (26) Y cuando os haya dejado de daros pan, diez mujeres lo cocerán en un sólo horno y vuestro pana será repartido (racionado) por su peso, con lo que comeréis sin satisfaceros. (27) Y si con todo continuáis a no escucharme y me desdeñáis, (28) seguiré dando rienda suelta a Mi ira y os intensificaré Mi castigo siete veces más, (29) al punto de que comeréis la carne de vuestros hijos y la de vuestras hijas. (30) Destruiré vuestros altares idólatras y vuestras imágenes del sol y pondré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros ídolos y Mi alma os aborrecerá. (31) Haré de vuestras ciudades eriales y de vuestros santuarios una desolación y no aspiraré más los olores (de vuestros sacrificios) que me eran gratos. (32) Y haré que la tierra se convierta en un desierto y vuestros enemigos se asombrarán de ello. (33) Os dispersaré entre los pueblos y esgrimiré una espada tras vosotros. Vuestras tierras serán devastadas y vuestras ciudades quedarán en ruinas. (34) Entonces, gozará la tierra sus sábados en todo el tiempo de su desolación, en tanto que vosotros estaréis viviendo en tierras enemigas. Así la tierra descansará por los sábados que no respetásteis. (35) Por todo el tiempo que dura la desolación ha de descansar, por todos los sábados que no respetasteis  mientras morabais en ella. (36) Y entre los que quedará de vosotros en las tierras enemigas, enviaré debilidad en sus corazones de modo que se atemorizarán por el simple susurro de una hoja que se agita y huirán continuamente de la espada, aun cuando nadie los persiga. (37) Y en su huida de la espada, tropezaran los unos con los otros y no podréis resistir a  vuestros enemigos. (38) pereceréis a montones entre los pueblos, y las tierras de vuestros enemigos os tragaran. (39) Y los que quedaran serán consumidos por sus propios pecados y por los de sus padres en las tierras de vuestros enemigos. (40) Pero si confesaran sus iniquidades y las de sus padres, por las transgresiones de  mis mandatos, (41) reconociendo que por obrar contrariamente a mis juicios los llevé a las tierras de sus enemigos y si se humillaran sus corazones incircuncisos y aceptaran la justicia de los castigos por sus pecados, (42) Me acordaría de Mi Pacto con Jacob, de  Mi Pacto con Isaac, y de mI pacto con Abraham y Me acordaría también de la tierra, (43) que durante de la desolación disfruto de sus sábados descuidados por quienes se despreocuparon de Mis estatutos. (44) Es que ni siquiera por todo eso, cuando estuvieren en tierras ajenas, los desechare totalmente, ni me dejare llevar por MI ira para anular Mi Pacto con ellos, por cuanto Yo soy Su Dios el Eterno, (45) Por ellos me acordaré de Mi Pacto con sus ancestros, a quienes libre de la tierra de Egipto ante los ojos de todos los pueblos para que Yo fuera Su Dios, el Eterno. (46) Tales son las leyes, estatutos y enseñanzas que el Eterno dio a los hijos de Israel por intermedio de Moisés.

27(1) Y le dijo el Eterno a Moisés, (2) “Diles a los hijos de Israel: Si un hombre formula un voto o promesa, tu harás la valuación del monto (de la ofrenda pertinente) al Eterno. (3) Y tu valuación será para el varón de veinte a sesenta años de edad, de cincuenta siclos sagrados de plata. (4) Y si se trata de mujer, tu valuación será de treinta siclos. (5) Y si el hombre tiene cinco a veinte años de edad, tu valuación será de veinte siclos y si es mujer será de diez siclos. (6) Y si se trata de un niño de un mes a cinco años, la valuación será cinco siclos de plata para el varón y de tres siclos para loa mujer. (7) Y de setenta años para arriba, será de quince siclos para el varón y de diez para la mujer. (8) Si se trata de un promesante pobre, el sacerdote calculará la donación  conforme a los medios de que aquél dispone. (9) Y si es un animal lo que se ofrenda al Eterno, todo los que se dará de el será cosa santa. (10) No será cambiado ni sustituido bueno por malo, ni  malo por bueno; si se permuta un animal por otro, ambos serán considerados como sagrados. (11) Si el animal es impuro, ósea de los que no pueden ofrecerse al Eterno, el protestante lo presentará al sacerdote, (12) quien lo valuará, sea bueno o malo y su valuación será tenida por correcta. (13) Pero si el protestante quiere rescatarlo, añadiré un quinto al monto de dicha valuación. (14) Y cuando do un hombre santifique su casa al Eterno, el sacerdote la valuará, sea buena o mala y esa valuación será respetada. (15) Y si quiere rescatar su casa, deberá agregar la quinta parte del monto a dicha valuación y volverá a ser suya. (16) Y si un hombre santifica al Eterno su campo (o parte de el), su valuación será conforme a su rendimiento. Así un Omer de cebada será valuado en 50 siclos de plata. (17) Si santifica su campo al año siguiente del jubileo no se modificará la valuación, (18) Pero si santifica el campo después de dicho año, el sacerdote deberá tener en cuenta los años que falta para el próximo año jubilar para efectuar la reducción proporcional. (19) El que santifico el campo lo rescata, añadirá un quinto a la valuación original y el bien volverá  a ser suyo. (20) Si no  rescata  vende a otra persona, no podrá ser más rescatado, (21) Y cuando al llegar el año jubilar, será consagrado como bien ofrendado por el voto y pasará ser propiedad del sacerdote. (22) Si alguien consagra (santifica) al Eterno un campo que compró, (23) el sacerdote hará la valuación teniendo en cuenta los años que faltan para el jubileo y efectuará el pago resultante ese mismo día, como cosa santa dedicada al Eterno. (24) En el año jubilar, el campo será restituido al que lo había comprado ósea al propietario. (25) Y todas sus valuaciones serán en siclos sagrados, de 20 giras por siclo. (26) Solo la primera cría d aun animal que es primicia para el Eterno, no podría ser santificada por nadie, pues pertenece al Eterno. (27) Y si es de animal impuro, el primerizo será rescatado conforme a tu valuación, añadiéndole un quinto y si no es redimido, será vendido  al monto de su valuación. (28) Nada de los que un hombre destina o dedica de sus posiciones, específicamente al Eterno, sea hombre, animal o campo de su propiedad podrá ser vendido o rescatado. Todo lo destinado especialmente al Eterno es cosa santísima. (29) Ningún hombre condenado por el hombre (a muérte) podrá ser rescatado sino que morirá. (30) Y todo diezmo de la tierra sea de su simiente o del fruto del árbol pertenece al Eterno. Santo e para Él. (31) Y si alguien quiere redimir parte de su diezmo, deberá añadirle la quinta parte de su monto. (32) Y todo diezmos de vacunos o de ovinos, es decir de todo lo que pasa bajo la vara, será santo para el Eterno. (33) No se a de averiguar si es bueno o malo, ni se permutará, pero si a pesar de todo se permuta, serán cosa santa tanto el animal como el que lo remplaza y no podaron ser rescatados”. (34) tales son los mandatos que el Eterno impartió a Moises para los hijos de Israel en el monte Sinaí.

Levítico25 (55) Todo ello porque los hijos de Israel son siervos Míos, pues Yo los libré de la tierra de Egipto, Yo, el Eterno, vuestro Dios.

Fuente de la imagen:

https://www.bimbam.com/behar/

 

Shabbat Shalom!!!

Ajaréi Mot- Kedoshím

 Levítico 16-20

Viernes, 27 Abril / 12 Iyar

La noche del viernes – Guía paso a paso

¿No estás seguro de cómo empezar? Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber para tener una cena de Shabbat maravillosa junto a tu familia.

http://www.aishlatino.com/sh/csh/48420587.html

Kidush del viernes en la noche – Guía paso a paso

Ya sea con jugo de uva o vino, querrás saborear el momento.

http://www.aishlatino.com/sh/csh/Kidush-del-viernes-en-la-noche–Guia-paso-a-paso.html?s=rab

El Kidush y la comida de Shabat en la mañana – Guía paso a paso

Después de el rezo de la mañana hay un tiempo para las historias y las canciones.

http://www.aishlatino.com/sh/csh/El-Kidush-y-la-comida-de-Shabat-en-la-manana–Guia-paso-a-paso.html?s=rab

El rezo de Shabat a la mañana – Guía paso a paso

Un momento destacado en la semana para la inspiración y reunión comunitaria.

http://www.aishlatino.com/sh/csh/El-rezo-de-Shabat-a-la-manana–Guia-paso-a-paso.html?s=rab

Havdalá – Guía paso a paso

Vino, especias y velas. Havdalá es la ceremonia con la que concluye Shabat.

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Te Acordarás del Día de Reposo (Shabbat – Sábado) para Santificarlo.

Nehemías 13:18 ¿No es lo mismo que hicieron vuestros padres, haciendo recaer la ira De Dios sobre nosotros y sobre esta ciudad? ¿Queréis acarrear aún más males sobre Israel profanando el sábado?

Isaías 58:13-14 Si dejas de rechazar el Sábado, si te abstienes de dedicarte a tu negocio en Mi día sagrado y consideras el Sábado como un deleite, si consideras honroso el día sagrado del Eterno y lo honras, si no haces tus propios designios ese día, ni que ejerzas tu negocio o hablas de él, entonces te deleitarás en el Eterno y te haré cabalgar sobre los lugares elevados de la tierra; te alimentaré con la herencia de Jacob tu padre porque la boca del Eterno lo ha dicho así.

Jeremías 17:24 Y ocurrirá, si me escucháis diligentemente, dice el Eterno, no pasando carga alguna por los portales de esta ciudad el día sábado, sino santificando el día de descanso sin hacer trabajo alguno, (25) que entrarán por los portones de esta ciudad reyes y príncipes que se sentarán sobre el trono de David, vendrán en carros y caballos, ellos y sus príncipes, los hombres de Judá y los moradores de Jerusalén y esta ciudad será habitada para siempre. (26)Y vendrán de las ciudades de Judá y de los lugares enredador de Jerusalén, de las tierras de Benjamín y de la llanura, de las montañas y del sur, trayendo holocausto y sacrificio, ofrendas vegetales e incienso y trayendo sacrificios de agradecimiento a la Casa del Eterno. (27) Pero si no Me escucháis para santificar el día sábado y que lleváis cargas y entráis por los portones de Jerusalén el día sábado, entonces prenderé fuego a dichos portales y devoraré los palacios de Jerusalén y no será apagado.

Génesis 2(1-3) Y fueron acabados los cielos, la tierra y todas sus huestes. (2)Y habiendo terminado Dios el día séptimo, la obra que había hecho, descansó el día séptimo de todo el trabajo realizado. (3) y Dios bendijo el séptimo día y lo santificó porque en él descansó de toda la obra que había creado.

Éxodo 16(22) Y en el sexto día recogieron pan doble, dos omer por cada uno,  todos los jefes de las congregaciones se presentaron ante Moisés para contarle el acontecimiento. (23) Y les explicó Moisés: “Esto es lo que dijo el Eterno: Mañana es día de descanso (sábado, Shabat), día santo para el Eterno.

Éxodo 20:8 Te acordarás del día de reposo (Shabbat, Sábado) para santificarlo. (9)Seis días trabajarás y harás toda tu labor, (10) pero el día séptimo, sábado, lo consagrarás al Eterno, tu Dios y ese día no harás labor alguna, ni tú, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el extranjero que esté en tu casa, (11) porque es seis días hizo el Eterno los cielos, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y descansó el día séptimo; por eso bendijo el día sábado y lo santificó.

Levíticos 23.3 Seis días trabajarán, pero el séptimo será sábado (Shabbat, reposos), de estricto descanso y santa convocación. No harás trabajo alguno en él. Es sábado para el Eterno, en todas tus moradas.

Deuteronomio 5:12 Guardarás el día de descanso (Shabbat, sábado) para santificarlo, como el Eterno, tu Dios te ha mandado . (13) Seis días trabajaras y en ellos harás tus obras, (14) pero el día septimo es de descanso para el Eterno, tu Dios. En él no harás trabajo alguno, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni tu asno, ni el forastero que habita dentro de tus puertas. tu siervo y tu sierva descansarán como tú. Acuérdate de que fuiste siervo en la tierra de Egipto y que el Eterno tu Dios te sacó de allí con mano poderosa y brazo extendido. Por consiguiente, el Eterno tu Dios, te ordena que guardes el día de descanso.

Éxodo 31:(13- 14) Y le dijo el Eterno a Moisés: Diles a los hijos de Israel: Ciertamente guardaréis Mis sábados porque es señal del Pacto entre Yo y vosotros y por vuestras generaciones, para recordar siempre que Yo soy el Eterno, vuestro santificador. Y guardaréis el sábado, pues santo es para vosotros.

Jeremías 17:24 Y ocurrirá, si me escucháis diligentemente, dice el Eterno, no pasando carga alguna por los portales de esta ciudad el día sábado, sino santificando el día de descanso sin hacer trabajo alguno, (25) que entrarán por los portones de esta ciudad reyes y príncipes que se sentarán sobre el trono de David, vendrán en carros y caballos, ellos y sus príncipes, los hombres de Judá y los moradores de Jerusalén y esta ciudad será habitada para siempre. (26)Y vendrán de las ciudades de Judá y de los lugares enredador de Jerusalén, de las tierras de Benjamín y de la llanura, de las montañas y del sur, trayendo holocausto y sacrificio, ofrendas vegetales e incienso y trayendo sacrificios de agradecimiento a la Casa del Eterno. (27) Pero si no Me escucháis para santificar el día sábado y que lleváis cargas y entráis por los portones de Jerusalén el día sábado, entonces prenderé fuego a dichos portales y devoraré los palacios de Jerusalén y no será apagado.

Ezequiel 20:19 Yo soy Dios el Eterno. Andad en Mis estatutos, guardad Mis preceptos y cumplidlos. (20) Y santificad Mis días de descanso (sábado) y ellos serán señal entre Yo y vosotros para que sepáis que Yo soy el Eterno Vuestro Dios.

Isaías 58:13 Si dejas de rechazar el Sábado, si te abstienes de dedicarte a tu negocio en Mi día sagrado y consideras el Sábado como un deleite, si consideras honroso el día sagrado del Eterno y lo honras, si no haces tus propios designios ese día, ni que ejerzas  tu negocio o hablas de él, entonces te deleitaras en el Eterno y te haré cabalgar sobre los lugares elevados de la tierra; te alimentaré con la herencia de Jacob tu padre porque la boca del Eterno así lo a dicho.

Isaías 56(1-2) Así dice el Eterno: Guardad la justicia y haced lo que es recto porque Mi salvación está próxima y Mi justicia será revelada. (2) Feliz es el hombre que hace esto y el hijo del hombre que a ello se asiere, guardándose de profanar el sábado y que guarde su mano de toda obra mala.

Isaías 66(23) Y acontecerá que de una luna nueva a otra y de un sábado a otro, toda criatura vendrá a reverenciarme, dice el Eterno.

SALMO 92

Cántico. Para el día Sábado (Shabat, descanso). (2) Es cosa buena alabar al Eterno y cantar alabanzas a Tu Nombre, oh Altísimo, (3) declarando Tu benevolencia por la mañana, y tu fidelidad por las noches, (4) con un instrumento de diez cuerdas, y con un arpa y con el dulce son de la lira. (5) Porque Tú, Oh Eterno, me has alegrado con Tu labor, exaltaré las obras de Tus manos. (6) ¡Cuán grande son Tus obras, oh Eterno! Y Tus pensamientos son muy profundos como la hierba. (7) El que es bruto no sabe, y el tonto no comprende esto. (8) Cuando los inicuos florecen como la hierba, y cuando los obradores de maldad proliferan, es cuando más pueden ser destruidos. (9) Pero Tú, oh Eterno, está en lo alto para siempre. (10) Porque he aquí que Tus enemigos, oh Eterno, tus enemigos perecerán. Todos los obradores de iniquidad serán esparcidos. (11) Pero a mi honra Tú la has exaltado como el cuerno del uro. Soy ungido con rico óleo. (12) Mis ojos han reparado en los que me acechan. Mis oídos han escuchado el deseo de los inicuos que se levantan contra mí. (13) El justo florecerá como palmera. Crecerá como un centro en el Líbano. (14) Plantados (los justos) en la Casa del Eterno, florecerán en los atrios de nuestro Dios. (15) Producirán todavía fruto en edad avanzada. Serán vigorosos y de abundantes frutos, (16) para declarar que el Eterno es recto. Es mi roca en la que no hay injusticia.

SALMO 93

(1) El Eterno reina. Revestido es de majestad. El Eterno está vestido: Se ha ceñido de fortaleza. El mundo está establecido para que no pueda moverse. (2) Tu trono está establecido desde antiguo. Tú eres desde la eternidad. (3) Se han levantado los torrentes, oh Eterno. la crecientes han elevado su voz. Las inundaciones hacen oír su estruendo. (4) Sobre la voz de muchas aguas, las poderosas olas del mar, el Eterno desde lo alto muestra Su poder. (5) Tus testimonios son muy seguros. La santidad orna Tu casa, Oh Eterno, para siempre.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

 

DEUTERONOMIO 15

15(1) Cada séptimo año harás remisión de deudas. (2) Así harás remisión (sh´mita): Todo acreedor que haya prestado condonará al deudor lo prestado. No se lo exigirá más a su prójimo o a su hermano por haber sido proclamada la remisión del Eterno (año sabático). (3) Lo podrás exigir al extranjero pero no a tu hermano para quien tu mano condonará, (4) para que no haya entre vosotros menesterosos por cuanto el Eterno te bendecirá en gran manera en la tierra que Dios te da en herencia para que la poseas, (5) siempre y cuando escuches la voz del Eterno, tu Dios y cumplas escrupulosamente Sus mandatos que yo te doy en este día. (6) El Eterno, tu Dios te bendecirá, como te lo prometió y tú has de prestar a muchos pueblos pero no les pedirás prestado, dominarás a muchos pueblos y ellos no te dominarán a ti. (7) Si aparece algún menesteroso entre tus hermanos dentro de tu ciudad en la tierra que te dio el Eterno tu Dios, no endurecerás tu corazón para con él, ni cerrará tu mano ante tu hermano necesitado, (8) sino que le abrirás tu mano y le prestarás lo que necesite o le falte. (9) Cuida que tu corazón no albergue intenciones malévolas que te hagan decir que se acerca el año séptimo, el año de la remisión mientras tus ojos miran mal a tu hermano pobre, incurriendo en pecado contra el Eterno. (10) De seguro, le darás (préstamo), sin que tu corazón se apene por ello ya que por esa razón el Eterno tu Dios te bendecirá en todas tus obras, en cada cosa que haga tu mano. (11) Nunca faltará pobre en la tierra, por lo cual te ordeno que abras firmemente tu mano a tu hermano y a todo menesteroso que viva en la tierra. (12) Si compras un hombre hebreo o una mujer hebrea, permanecerá a tu servicio durante siete años y en el séptimo, le dejarás en libertad. (13) Al liberarlo, no le dejarás irse con las manos vacías (14) sino que le proveerás generosamente animales de tus rebaños, cereales de tu granero y vino de tu lagar. Le harás así participe de los bienes con que el Eterno tu Dios te ha bendecido. (15) Y de ese modo, recordarás que siervo fuiste en la tierra de Egipto y que el Eterno tu Dios te libro de allí. Por eso te ordeno hoy que hagas eso. (16) pero si tu siervo te dice: “No saldré del tu lado porque te quiero a ti y a tu casa” confesando así que se halla bien contigo, (17) tomarás una lezna o punzón y le agujerearas la oreja contra la puerta y con esa marca, será para ti siervo para siempre. Y con tu sierva harás lo propio. Pero no te apenará librarlo si lo dejas en libertad, pues te ha valido el doble de lo que te hubiera costado un asalariado al servirte seis años y además el Eterno, tu Dios te bendecirá con todo cuanto haces.

(19) Todo primerizo macho que nazca de tus vacadas y de tus rebaños, lo consagrarás al Eterno tu Dios. No harás trabajo alguno con tu buey primerizo, ni esquilarás el primerizo de tu rebaño. (20) Lo comerás ante el Eterno tu Dios cada año, con tu familia, en el lugar que escoja el Eterno. (21) Y si el animal tiene alguna tacha, vale decir, si es rengo, ciego o enfermo, no lo sacrificarás al Eterno tu Dios, (22) sino que lo comerás en tu ciudad (fuera del santuario). Pondrán comerlo tanto quien es puro como quien no lo es, como si el animal fuera gacela o ciervo. (23) En todo caso, no comerá la sangre sino que la verterá sobre la tierra como agua.